Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Cuentos del jueves 9 de Abril - Choto choto choto!

Apa apa apa! Que se cuenta por ahi?

Nosotros en estos momentos nos encontramos disfrutando de las instalaciones del Hotel Yoyoko Inn en la localidad de Matzue, sobre le Mar del Japón. Arribamos hoy a medio día, luego de hacer varias combinaciones de trenes y ese va a ser el hilo conductor de nuestras aventuras del día corriente.

Recorrido a Matsue

La cuestión es que salimos bien tempranito, a eso de las 7 am, a tomarnos un Tranvía rumbo a la estación de Hiroshima para tomarnos el Shinkanse; tren que nos llevaría en aproximadamente 40 minutos a la ciudad de Okayama. Este lugar era nuestro punto de combinación numero dos para dirigirnos a la pequeña ciudad de Matsue, la que seria momentáneamente nuestro destino final. En el camino fuimos disfrutando de unos paisajes preciosos, llenos de montañas y campos plantados, suponemos que principalmente con arroz. Ademas, las tonalidades del paisaje pasaban desde el verde intenso hasta el amarillo y un poco rojizo, porque da la sensación que el cambio de estación no se ha producido definitivamente. Casitas de forma bien tradicionales en un paisaje de ensueño cada vez mas rural. Cada pocos kilómetros ese paisaje se ve alterado por el paso de algún río poco profundo que deja ver las piedras en su lecho, produciéndose pequeñas cascadas y rápidos. Todos estos lugares decorados con algunos cerezos salteados de tanto en tanto cambiando completamente la coloración del paisaje. Unas postales cada una mejor que la otra. Toy hecho todo un poeta. Una locura! Al acercarnos a Matsue pudimos divisar el gran Monte Daisen, gracias a que nuevamente el clima nos acompaño con un día bastante soleado. Dice la gilada que esta montaña es el equivalente al gran Monte Fuji del otro lado del pais, pero no se. La gente es mala y comenta.

Monte Daisen

Al llegar a la ciudad, entramos a la recepción y como ya sabíamos no teníamos todavía la habitación así que decidimos revolear las valijas en el locker del hotel y salir nuevamente a patear por ahí. “Por ahí” seria mas precisamente… otra ciudad. Si si amigos. A minutos de haber combinado tres trenes salimos rumbo a la estación a averiguar como se hacia para llegar a Izumo. En este pueblo (ahora si pueblito) esta el segundo santuario sintoísta en importancia de todo Japón. Ustedes se preguntaran en este momento: “Estos chiquilines se habrán convertido al sintoísmo o budismo que van a tanto templo?”. Podría ser pero no. La razón es que hay mucho lugar interesante por sus construcciones muy antiguas y en lugares increíbles o con características que los hacen dignos de ser visitados. Este es uno de ellos. La característica… unas construcciones en madera fabulosas, el tamaño de los lugares y puntualmente una cuerda en su entrada principal de tamaño gigantesco. Cuando aprecien las fotos verán lo que digo.

Una de los primeros desafíos fue llegar a la estación de trenes correcta, porque no es la que queda a unos pocos metros del hotel nuestro. No no. Teníamos que combinar con un bus para llegar a la estación de trenes correcta. Como lo hicimos? Fuimos al centro de información de la ciudad a preguntar como se hacia esto. Eso si, entregados desde un principio porque desde que arrancamos el viaje, el nivel de comunicación entre nuestro japonés de mierda y el ingles infrahumano de los locatarios ha sido clave para no entendernos casi nada. Resulto que nos encontramos con un muchacho que hablaba bastante bien y nos pudimos entender bien de bien. Ahí nos explico como hacer lo que queríamos hacer de dos maneras distintas. Una de ellas, con un papelito escrito por él mismo en japonés para darle al chofer del ómnibus y que nos contestara Si o No iba para donde queríamos ir. Tipo gurí chico pero efectivo. La cuestión es que con dicho papelito nos arrimamos al bus que supuestamente nos llevaba al otro lugar y al mostrárselo al chofer nos dijo con voz de locutor “Izumo Taisha shrine.. OK!” y nos hizo el cerito con los deditos. Perfeto… es este mismo! 

Tren rosadito chuchi

El asunto que para llegar a este lugar había que tomar dos trenes nuevamente. El ultimo de ellos había que estar atentos en la mitad de la nada, donde había una “parada”, bajarse del tren en el que íbamos y subirnos al siguiente. Muy gracioso y único dado que en el ultimo tramo del viaje, el tren constaba de dos vagones nada mas y en él íbamos solo 8 personas, todos locatarios y nosotros como mosca en la sopa. En cada uno de los tramos, el personal de abordo eran dos choferes y una “azafata” que hacia de guarda, tocaba la bocina, saludaba a los que subían y bajaban, chiflaba, recitaba y ademas explicaba lo que íbamos viendo a los alrededores. La chiquilina del último tramo era particularmente expresiva en sus interacciones con los pasajeros. Paisajes, edificaciones, todo lo explicaba. Precioso todo y muy lindo e interesante lo que nos contó. En alguna sesión de hipnosis futura con un chamán traductor de japonés nos enteraremos que carajo fue lo que dijo. Todo el mundo miraba y asentía con la cabeza y miraba para todos lados. Por el revoleo de las manos y por su expresión era claro que quería contar lo que transcurría alrededor nuestro, especialmente dedicado a nosotros porque nos miraba como diciendo “vieron?.. acá esta chucu chucu y para ahí plin plin plin”. Si no lo era ya … nuevamente había un pichón de maestra formandose en las vías del tren.

Llegamos finalmente a la estación de Izumo con una idea de hacia que lado teníamos que emprender nuestros pasos para llegar al santuario sintoísta. Se ve que la chiquilina nos quedo relojeando de reojo a ver que íbamos a hacer. Si arrancábamos para el lugar correcto o correríamos despavoridos por los campos gritando “quiero a mi mama, estoy perdido”. El asunto que buscábamos el baño antes de arrancar y salio corriendo hasta la vereda frente a la estación y nos indicó con el dedo para done teníamos que caminar. “Izumo Taisha shrine… Izumo Taisha shrine!” y revoleaba el dedo con cara de susto. Se ve que nos veía cara de zapallos mismamente. De cualquier manera esta bueno que bueno que te cuiden así. Parece que tenían miedo que nos fuéramos a perder y hiciéramos una queja a Atención al Consumidor Perdido en Japón. No se. 

Izumo Taisha shrine

Caminamos en linea recta con rumbo a la entrada del santuario. No había como perderse. 900 metros en linea recta a un gran Torii o puerta que se veía de todos lados. Imposible de perderse. El edificio principal del santuario cerraba 16:30 y nosotros habíamos llegado 25 minutos antes así que metimos para y logramos llegar antes de que los monjes bajaran las persianas y se fueran a tomar mate. De cualquier manera el lugar permanece abierto hasta la media noche así que igual podíamos quedarnos a recorrer el lugar… sin ver nada para dentro de las construcciones. Ta bien, si no me querés mostrar como te quedó la pintura del living o los sillones nuevos que compraste, no lo hagas!

Dimos unas vueltas y el sol ya casi se había puesto, así que aceleramos el paso con rumbo nuevamente a la estación para tomarnos el próximo tren que volviera. Llegamos justito! Estuvimos en duda de cual era el correcto para subirnos pero finalmente le embocamos cual era el andén correcto. Igual, la estación tenia dos, así que no había muchas chances de errarle. De cualquier manera íbamos a tener en breve una nueva oportunidad de sumar puntos en el campeonato de pelotilladas. 

Anita iba media dormida por la madrugada de hoy y yo también, ademas de que iba paspando moscas y sacando fotos al paisaje que corría por nuestros lados. El tren llego nuevamente al punto de cambio de trenes y se bajo todo el mundo. Unos para un lado .. y otros para otro lado. Era el mismo lugar que a la ida. En la mitad de la nada, con un tren que iba para un lado y otro que seguía para otro. Tan sencillo como eso. Había que cruzar la vía del tren porque los andenes no se comunican entre plataformas. Hay que bajar y subir de nuevo, todo entre las vías y unas casas a los costados. En el medio del campo. El senior que estaba junto a la vía aviso que había que esperar porque venia un tren acercándose. 

Saludó al tren que apareció junto a su lado y resto de la muchachada que aguardábamos tiramos besitos también al senior chofer. Precioso el momento rural que tuvimos. “Dale con fé grito el senior”; levantó la banderilla y cruzamos todos. Otro senior, ubicado en el puesto de control, hablaba por los alto parlantes del lugar, suponemos dando información de las lineas, los trenes que iban y venían, de los números del cinco de oro de ayer miércoles, no se. No le prestamos atención. Nosotros subimos al anden y entramos en el tren de la derecha. Anita se sorprendió que no era el mismo tren rosado que habíamos tomado para ir, pero podía ser que lo hubieran cambiado a ultimo momento. Debo recordarles que la linea que usamos es una única, no tiene mas trenes… supuestamente. A mi me llamo la atención que el tren estaba hecho crema, por dentro y por fuera, a diferencia del tren que había quedado a nuestra izquierda que estaba muy nuevito. Porque había tres trenes cuando debía haber dos? Uno de ida y otro de vuelta. Extraño! 

Se escucho una voz por los alto parlantes nuevamente y un chifle de “cerrá atrás y vamossss!!”. Me doy media vuelta y le pregunto a Ana…”es este no?“. “no se… ta raro no?” dice Ana. “Vamos a preguntarle al chofer/guarda/acomodador si estamos bien o no”. Anita se adelanto en los dos vagones que estaban casi en marcha en dirección a la cabina de mando del tren. Mostrándole los tickets que teníamos nosotros la cara del chofer pareció transformarse. Quedó pálido del morocho. “Evidentemente hay una irregularidad” pensé yo. Salio cual rayo de su habitáculo apuntando para afuera; al tren que estaba a nuestra izquierda inicialmente y que comenzaba a moverse lentamente por la otra vía. “hay que salir Ana… le erramos!!” le espité. 

El chofer a los gritos y haciendo señas al que estaba en la vía, al que estaba en el altavoz y al que manejaba el tren correcto. “Choto chotoo chotooooooo!”gritaba el tipo mientras corría para que el del altavoz le avisara al chofer que no se fuera. “choto chotooooo chotoooo!!!”. Mas chota será tu abuela carajo! Si no me decís cual es el tren correcto como querés que le emboquemos carajo! Como si fueran señas en un truco de cuatro donde la mano esta mas que clara, le indicó que había un par de pasajeros un poco.. errados. En el momento que el tren se iba del andén se entendieron los cuatro y detuvimos la marcha del tren que se iba, corriendo saltamos al vagón correcto y todo solucionado. “Sumimasen”(perdón) dijimos muy bajito cosa de pasar lo mas desapercibidos posibles de la cagada que nos habíamos mandado. Igual culpa compartida porque nunca avisaron cual era el tren que nos teníamos que tomar, creo, y nosotros por no prestar toda la atención que debíamos. Pero que chotos!

Hoy batimos récord de combinaciones de tren por lejos y creo que quedamos en los anales de la historia del ferrocarril japonés regional. Creo que hasta en la sección de “de no creer”del periódico local. El puntaje en el campeonato de pelotilladas sube, parejo pero en firme ascenso. Finalmente, llegamos sanos y salvos a la ciudad de Matsue, previa visitada al castillo de Matsue para sacar unas fotitos nocturnas y luego al hotel a terminar de hacer el check-in que habíamos dejado pendiente hace horas!!!      

Por hoy son ya demasiadas experiencias. Ta mañana!

P.D: Al llegar Googleamos y encontramos que “cho to mate” significa algo así como “espera un poco“. Menos mal que el senior no nos llamo “chotos” al santo botón :P

Cuentos del Miércoles 8 de Abril - Iwakuni y demás

Konichiwa kudasai! 

Acá reportándonos con un poco de retraso respecto de nuestros informes diarios. Ayer (miércoles 8 de abril) fue nuestro ultimo día completo en Hiroshima y tratamos de aprovecharlo al máximo! Cerca de Hiroshima hay un lugar, llamado Iwakuni, que cuando planificamos el viaje encontramos que tiene una particularidad digna de visitar. Ahí existe un puente que según varios sitios en la interné tiene de los puentes mas bellos de Japón. A por ello! dijimos con Anita. Hay que visitarlo. Por eso, combinando dos trenes que nos llevaron aproximadamente una hora y cuarto, llegamos a Ia estación de trenes que nos dejaba lo mas cerca posible del famoso puente. 

Al bajar aquí la sensación fue muy particular. La estación era muy similar a la que hay hoy en muchos pueblos de todo nuestro paisito. Del mismo tamaño, forma y colores. Colores apagados, oscuros, casi feos. La sensación de que en cualquier momento aparecía un zombi a chuparnos la sangre detrás de una maquina de venta de bebidas era real. Eso si… muy desolado pero la maquina de bebidas esta siempre ahí, como tu gran amiga fiel :P. Salimos de la estación esperando que apareciera alguien a controlarnos que hubiéramos pagado el pasaje; cosa que es bastante común hacerlo al final. Naides de naides. Cardos que pasaban volados por el viento. Una soledad sola. Salimos y empezamos a orientarnos para donde teníamos que ir.

Arrancamos a patear por una calle que era larga y finita como churrasco de víbora. Casitas muy lindas a ambos lados. Casi sin vereda. Algún auto estacionado a los lados de la calle cada dos por tres. Se escuchaba ruido de autos y camiones pero era en los puentes y autopistas que pasaban cada dos por tres, pero en el pueblo no veíamos a nadie. Seria el fin del mundo y no nos habíamos enterado? Luego de caminar como 1 km vimos pasar una ardilla que cruzo rauda y veloz hacia el otro lado de la calle. Aleluya! había vida.. silvestre… pero vida al fin. Unos pocos metros mas y la sensación de que Aiguá, Tres Ombúes o Quebracho en el departamento de Paysandú eran metrópolis al lado de este pueblo me golpeó fuertemente la mente.  Por un momento pensé que habíamos llegado a la hora de la siesta pero en ese caso eran de buen dormir los vecinos. Eran las 11 de la mañana y ya estaban apolillando?!?!?!

Continuamos caminando y por allá vimos a unas niñas uniformadas, recién salidas de la escuela corrían rumbo a nosotros. “Será el comité de bienvenida” pensé para mis adentros. En su trayectoria a nosotros se rieron en un momento y nos gritaron “herooo!  herooo”. Asumimos que un amistoso saludo japon-inglish a lo que le contestamos “que hashé como andas?”. Con otro par de sonrisas mas terminó el intercambio cultural y continuamos pateando. Menos mal que el pueblo era llano como la playa Ramirez sino volvíamos directo al trasplante de rodillas. 

Luego de hacer casi 3 kilómetros por dentro del pueblo manso como agua de poso, finalmente llegamos a “la parte turística”. Un compendio de mini tienditas de souvenirs y restaurantes, todo al rededor del famoso puente Kintaikyo, decorado por un entorno natural privilegiado. El puente es completamente de madera y consta de cinco arcos que comunican ambos lados del río. Éste tiene la particularidad de que varia su caudal del agua según las lluvias y estaciones por lo que el puente esta hecho para que cuando eso pasa siempre siga comunicando ambas márgenes. Esto quiere decir que hay momentos que el puente tiene patas sobre terreno seco pero hay momento que esa parte esta bajo el agua. Además, la forma de los arcos hacen que en algunas partes sea bastante complicado de subir si no fuera por unos pequeños escaloncitos que hay en algunas partes. 

Puente  Kintaikyo

De cualquier manera lo cruzamos como otros miles de turistas y lo recorrimos de punta a punta en ambas márgenes del río. Por suerte nos toco un hermoso y fresco día de primavera. Soleado y con un poco de vientito. Para mi espectacular. Para Ana y el pingüinito un poco fresco de mas. Al llegar a la zona vimos que a lo lejos, en un cerro que había frente a dicho puente había un funicular y algo que parecía un templo o palacio. “Hay que subir!” dijimos a coro. Sacamos un combo de caminata sobre el puente (si, te cobraban por cruzar por él) que incluía subida por el teleférico y entrada al castillo de Iwakuni. Decidimos hacer eso primero para no andar a las corridas, como nos paso el día anterior, y subir al castillo de primera. Como comenté antes, el entorno natural de todo el lugar era espectacular. Cerros y alguna montaña a lo lejos con toda su vegetación bien verde, a lo que se le sumaba las manchas de tonalidades de rosado de los cerezos que hay por todas partes. Aquí arriba era similar, con el plus de la vista de todo el pueblo y mas desde lo alto. Di-vi-no!

Castillo Iwakuni

Recorrimos el castillo que entre otras cosas tenia una colección de espadas samurai y alguna armadura muy buena. Mas tarde bajamos hasta unos templos que estaban en la base del cerro y que ademas tenían sus respectivos jardines. Mucho verde y mucha naturaleza en un día primaveral idea. Dimos otras vueltas mas y el sol ya había comenzado a bajar. Emprendimos el retorno haciendo la pateada bis tooodo hacia atrás. De nuevo, en la estación, no vimos a nadie casi hasta el momento en que arribo el tren donde apareció una chiquilina, se le cayeron unas monedas y salió corriendo. Que vértigo! 

Retornamos de tarde noche a Hiroshima para dar alguna vuelta en nuestra ultima noche aquí. Merendamos y fuimos rápidamente hasta el castillo de Hiroshima, nuevamente, para pegarle una ultima vichada y sacar alguna fotito de noche. Pasamos por el centro de la movida nocturna, la zona de Nagarekawa, donde se encuentran las percantas y los botijas que salen de la oficina a tomar unos drinks, comer algo y jugarse unas monedillas en las Pachinko (maquinas traga monedas niponas). Mucho movimiento, mucho ruido y carteles de neón. 

Castillo Hiroshima

Nuestras vivencias en Hiroshima fueron lindas. Llegué con la sensación de que iba a ver una ciudad pequeña o un pueblo. Que de una u otra manera iba a estar afectado por lo ocurrido en la segunda guerra pero nada que ver. Me voy con la sensación contraria. Una ciudad con todas la letras y que sus mas de 1.2 millones de habitantes le dan mucho movimiento y vida. Preciosamente decorada por sus canales del delta sobre el que esta construida, decorada con muchas plantas y arboles, cerezos en su mayoría. Seguro que volvería para ver las muchas otras cosas que nos faltaron ver… y con un clima un poco mejor! :P

Un par de cosas que me había olvidado comentar es que el otro día, cuando estábamos visitando por primera vez el castillo de Hiroshima, nos pereció escuchar a alguien que hablaba español. Paramos la oreja y si… era un español muy río platense. La conversaciones se acercaban cada vez mas. Miramos de reojo y era un grupo de muchachos y muchachas que venían conversando bastante fuerte y a las risas. Definitivamente eran uruguayos. Lo confirmamos cuando les vimos la camperita que llevaban todos. Eran un grupo del viaje de Ciencias Económicas. Ellos nos relojiaron de reojo como diciendo “mmm yo a vos te saco de algún lado…” y nosotros a ellos, pero nunca nos hablamos nada. Flor de chúcaros los viajeros!

Por ultimo comentar que como comprobamos la vez pasada en nuestra visita por estas tierras. EL azúcar no endulza y el café es fuerte como remedio pa’loco! Mamita! Hemos probado café de varios lados y no hay caso. Ni con un kilo de azúcar lo suavizas. Hay una parte del mundo, desconozco cual es, que hacen un café especial, muy exclusivo porque es producto de un procesado particular. Parece que se lo dan a comer a unos gatitos. Esos gatitos hacen sus necesidades que contienen esos granos de café “pre procesados” para luego finalmente tostarlo y venderlo como café tipo plin. No se bien como será pero me lo imagino que debe ser medio fuerte. Tomarlo y la experiencia en si. Bueno, haciendo una analogía con ese proceso, para mi que los japoneses se lo dan a comer a un dinosaurio o dragón, según corresponda, por lo fuerte del sabor. Hay que ser medio samurai para tomarlo. Gramputa! 

En este momento vamos en tren, camino a Matsue, en la costa sobre el Mar de Japón. Esta noche escribo otro poco.

Arrivederchi!   

Cuento del Martes 7 de Abril - Miyajima

Que dice la muchachada oriental? 

Acá nosotros con los otros orientales por todos lados :P. Hoy por lejos fue el día mas japonés que hemos tenido desde el domingo que llegamos. La razón se debe a que ademas de recorrer lugares japoneses como ya se imaginaran, sino que ademas le entramos a las comidas locatarias, todas en el mismo día! Paso a explicarles.

El hotel que estamos es bien. Linda ubicación, buenas instalaciones, habitaciones enanas; lo normal digamos. También cuenta con desayuno… al estilo japonés. O sea, nada de pan, nada de café con leche, nada de nada conocido. Hoy de mañana encontré té negro clásico. El café es negro pero a mi gusto es intomable. Anita se ha animado a entrarle al arroz, huevos revueltos, y otras verduras y preparados que para la gente de acá es normal. Yo soy muy gallego y dependiente de las harinas. Soy pocho de nacimiento. Que le via’cer! El asunto que algo hoy me anime a probar. Mas tarde arrancamos para la zona de Miyajima, una de las tantas islas que hay en la Bahía de Hiroshima. Ahí, no hay muchas opciones de comer cosas occidentales mas clásicas. Hay que apechugar y entrarle a lo japonés. Punto. Recorriendo encontramos un bolichun, un lugar de 3x3 que tenia linda pinta. Ahí comimos el “chicken fried seto” o para los amigos “Menú de pollo frito” que venia con unas verduras, arroz blanco, una sopa y algo mas que parecía unos gajos de naranja o mandarina, que supusimos que era de postre. El almuerzo estaba muy rico debo reconocer. Ademas, el lugar bastante tradicional. Brindamos con una copa de Hepamidas. (va foto)

O-torii de Miyajima

En esta zona de Miyajima, hay como una calle principal donde hay cientos de puestitos de souvenirs y comida. En estos últimos, el aroma que sale es exquisito… pero no se engañen. Hace dos años atrás, cuando vinimos a Japón por primera vez, descubrimos una especie de buñuelos que de aroma y pinta estaban buenísimos para luego descubrir que eran un asco. La razón? Estaban rellenos de una pasta violeta hecha a base de unos porotos que cultivan acá y le meten a todo. Para ellos será divino pero para nosotros un verdadero asco. Por esa razón, hicimos una buena investigación antes de hacer la inversión de la “merienda”. Finalmente encontramos unos que eran rellenos de crema y otros de chocolate. La verdad que esta vez si le embocamos porque estaban riquísimos!

Okonomiyaki

Por la noche, al retornar de ahí, decidimos ir a probar uno de los platos que aparentemente es tradicional de Hiroshima. Nos costo encontrar el lugar donde lo preparan porque a pesar de que es clásico, no o hacen en todos lados y ademas teníamos que adivinar los chirimbolitos de las letras y embocarle al restaurante. Teminamos entrando en un sucucho donde había varios puestos de hacían el Okonomiyaki este. Se ve que nos vieron con cara de susto que al principio nos ofrecieron que nos sentáramos en un lugar y después nos dejaron ir. La cara de susto se ve que era grande, jaja. 

Que es el Okonomiyaki? Basicamente es un lo que podríamos llamar “chivito japonés” o baurú nipon, a pesar de que acá le dicen “la pizza japonesa”. Porque? Bueno la forma de prepararlo y los ingredientes hacen acordar a cualquiera de estos dos platos clásicos por aquellas latitudes. Como se prepara? Primero hicieron un panqueque en la plancha. Sobre el panqueque pusieron repollo, brotes de soja y puerro. Arriba muy prolijamente cubriendo todo, pusieron fetas de panceta. Dieron vuelta todo para que quede la panceta tocando la plancha, que estaba bien caliente. Aparte, arriba de la plancha pusieron unos fideos que estaba previamente hervidos y suponemos que serian de arroz por lo blanquito de los mismos. Ahí hicieron un circulito con los fideos y dejaron que se quemaran un poco; que hicieran costra de un solo lado. Después pusieron el pastrocho anterior, encima de los fideos. Hicieron un huevo a la plancha del mismo tamaño de circunferencia que lo anterior. Dieron vuelta lo anterior y pusieron el huevo encima. Terminándolo arriba con una salsa dulzona y luego le pusieron una queso y una especie de pastito (tipo perejil picado pero era otra cosa). Luego lo sirvieron en un platito y pa troden! La verdad que muy rico!! Van fotos. 

Itsukishima Shrine

Respecto al lugar que fuimos hoy, Miyashima, es una isla con muchos templos y lugares interesantes para ver. El primero y mas importante e interesante de ver es Itsukishima Shrine. Este lugar tiene la particularidad de que esta al borde del agua y cuando crece la marea, queda casi que flotando. Cuando la marea baja, se puede acceder desde la playa y tener vistas diferentes del lugar. Ademas, frente a este hay un enorme Torii o puerta naranja de madera, grande grande. Es como el símbolo de la zona. El lugar es precioso de ver y recorrer, mas si ademas es el primer día que vemos el sol por mas de 3 horas seguidas!! A pesar de los miles de turistas que deambulaban por el lugar nos dimos manía para sacar alguna fotito y luchar con los ciervos del lugar.

Si si… dije luchar con los ciervos. El problema es que dichos bichos están sueltos por todos lados. Son un animal silvestre pero ademas sagrado. Gracias a eso y a que los turistas les dan de comer cualquier cosa, a pesar de que hay carteles por todos lados de que no lo hagan. las criaturas de dios estas son mas atrevidos que loro de kilombo y se te vienen encima para que les des de comer. Si no les das, te buscan y te buscan, te persiguen y hasta te meten el hocico en los bolsillos de la campera o mochila buscando comida. Comida que puede ser pan, galletas, un metro de pizza o un papel de un folleto. Hasta tela comen los  muy guachos. Hoy mientras intentaba sacar una foto, tuve la mala idea de agacharme sin darme cuenta que uno de los ciervos andaba sonseando por ahí. De pronto escucho que Ana grita “no! no no no!!.. salí de ahí!” Yo sentía que había como un movimiento extraño en mi espalda. Cuando me doy vuelta ahí estaba el chiquilin masticandose mi mapita. Ahí le pegue cuatro gritos y le zamarree el mapa. Estuve a punto de darle un coscorrón pero seguro que ni se iba a inmutar. No pasaron ni 2 minutos y otra vez. Me estaba comiendo el mapa que me lo había puesto en el otro bolsillo y tenia toda la cabeza metida en el mismo. Que densidad por dios! Me tuve que sacar el mapa y ponérmelo… bueno, después les cuento.

Por la tarde subimos al monte Misen usando el teleférico X2. Esto es, llegas a un punto,caminando como chancho, hasta donde comienza el teleférico, para subirse a uno y luego, cuando uno cree que termino, engancha con otro para finalmente llegar a la cima. Que no es la cima tampoco. Hay que caminar unos 500 metros para llegar a la cima. Cosa que no hicimos porque llegamos hasta la mitad de dicho recorrido, a los pedos y sudando como si estuviéramos en el medio del desierto del Sahara, a pesar de que corriera un chiflete de frío por todos lados. El tema es que esos 500 metros no son en un trayecto plano sino que hay que subir y bajar como 15 escaleras de piedras y caminos no muy accesibles que digamos. Ademas de todo esto, teníamos hasta las 17:30 de la tarde para ir y volver sino nos dejaban allá arriba y había que volverse caminando sino. Como podrán ver por las fotos, eso no era una alternativa a no ser que nos pusieran en una pelota y alguien nos atajara allá abajo. El lugar mas alto al que llegamos fue unos pocos metros mas arriba de los 434, pero la cima del lugar si la hubieramos alcanzado estaba a mas de 500 mts!

Monte Misen

Igual pudimos apreciar una vista imponente de la bahía de Hiroshima y sus múltiples islas. La luz y el clima había cambiado bastante y parecía que se venia la lluvia nuevamente. Por suerte no fue mas que un ratito y nos dejo volver sin mojarnos por fuera también. Al llegar allá abajo, volvimos a pasar por el templo y sacar mas fotos del torii grande al atardecer. El viento había comenzado a soplar y por un momento me pareció sentir la presencia del Pingüino Frescacho pero por suerte fue solo un falsa alarma. La cosa se animo y no paso nada mas ;) La marea había bajado aun mas y lo que por la mañana era una zona pequeña de la playa frente al templo, ahora había mas de 100 metros y se podía llegar hasta el Torii mismo caminando. El atardecer no fue el mejor pero por lo menos cumplimos con uno de los objetivos del viaje. Visitar este lugar increíble! Van fotos también.

Arigató gozaimastá muchachen!

Cuentos del Lunes 6 de Abril - Hiroshima

Come vai genchi? Tudu bom?

Nosotros ahora reportándonos oficialmente desde Hiroshima, Japón. Ayer llegamos a media mañana a Tokyo desde Seul, y combinando un monorail, un subte y dos Shinkansen, arribamos a Hiroshima por la tarde. Durante todo el viaje llovió o había unas nubes amenazantes que anunciaban que la lluvia estaba al caer. Igual, por la ventana daba para disfrutar el estar protegido y apreciar la increíble geografía del país! Eso si… a 246 km/h

Shinkansen arribando a la estación

Llegamos de tarde noche, hicimos el check-in en el hotel y luego de recorrer las enormes instalaciones de nuestros aposentos en el Urabain Hiroshima Central, salimos a patear las calles. A pesar de que era domingo y ya muchos comercios estaban cerrando pudimos caminar por una de las partes mas turísticas y comerciales, cerca del hotel nuestro: Hondori. Una calle peatonal de varias cuadras todas techadas donde hay muchos restaurantes, cafeterías, tiendas de ropa, chucherías y demás. Mucho movimiento y colorido. Igual sigue siendo una calle que la cruzan muchas otras, por donde pasan autos. Eso lo sabe todo el mundo menos nosotros que nos hemos dedicado a tirarnos en roja cada vez que llegamos a una esquina. El resto espera como si nada. Que bestias que somos! jajaja

A-Bomb Dome

Ese recorrido lleva hacia el parque que contiene el Domo de la Bomba A (A-Bomb Dome). Este edificio es uno de los pocos que se mantuvo “En pie” en el momento que detono la bomba nuclear lanzada sobre la ciudad durante la segunda guerra mundial. Antiguamente era el City Hall y hoy es el símbolo del Parque Memorial de la Paz. Lamentablemente y como nos suele pasar en nuestros viajes, muchas de las cosas que queremos visitar/ver están en proceso de reparación o restauración. Esto también. Así que lo que se ve es una enorme estructura de hierro y lonas que cubren el edificio. De cualquier manera se deja ver el estado en el que quedo el edificio en el momento de la detonación. 

Hoy de mañana luego de desayunar arrancamos, bajo agua torrencial, rumbo al Parque Memorial de la Paz donde se encuentra ademas del Domo antes mencionado, el Museo de la Bomba de Hiroshima. El lugar no deja de ser un lugar interesante porque muestra como era la ciudad antes de la guerra, en el momento mas horrible de todos y luego de todo lo sucedido. Lo “feo” de lo que se muestra ahí son las imágenes, principalmente de los heridos. Al comienzo del recorrido avisa que hay imágenes que pueden herir la susceptibilidad de alguno, pero que necesidad de mostrar con tanto detalle algunas cosas. De cualquier manera, muy recomendable para los ignorantes como yo de lo sucedido durante ese momento de la humanidad.

Parque memorial de la Paz

Salimos y bajo mas agua recorrimos otro memorial dentro del parque. Volvimos a donde habíamos estado anoche para verlo de día, con mas luz y mucho mas agua. Mencioné que llovió? Que clima trolo!!! Igual fuimos a almorzar y luego arrancamos para el Palacio de Hiroshima. Una construcción de la época feudal de Japón imponente, que no es original porque, bueno.. fue arrasada casi completamente por lo acontecido sobre la ciudad. Igual es una construcción de mediados del siglo pasado que es digna de ver porque muestra como eran las fortificaciones en Japón. Contiene edificios tradicionales, jardines preciosamente arreglados y ademas una torre que era usada para la vigilancia de la zona. Entramos y subimos por escalera hasta la parte mas alta para apreciar la hermosa vista.. bueno.. lo que se podía ver.

Jardin Shukkeien

Estuvimos un buen rato ahí para luego decidir hacer una ultima actividad cultural e ir al Jardín Shukkeien. Un lugar con una combinación de plantas, arboles y flores divinas! Mucho colorido hermosamente dispuesto. Estuvimos poco porque ya eran como las 5 y algo de la tarde y supusimos, por un cartel que vimos, que cerraba a las 8 de la noche. Pues no. Cerraba a las 6. Como nos dimos cuenta? Pues sentados bajo un techo disfrutando de la lluvia y el paisajista japonés escuchamos a alguien que nos gritaba. Ahí prestamos atención a ver que pasaba. Era un veterano muy correctamente uniformado y sosteniendo un paraguas nos espitaba cual Doctor Chapatin: “ya se van????.. queremos arrancar pa las casas y estamos por cerrar. Ya se van???”. Bueno pero no se enoje!.. ya nos vamos. Ahí manoteamos nuestras pertenencias y salimos raudos y veloces antes que nos dejaran acampando bajo un pino hasta mañana.

Hiroshima Castle

Esta no fue nuestra ultima actividad, pero no fue cultural como mencione antes. Parece que por estas latitudes es muy común tener edificios llamados Malls o Shoppings completamente dedicados a un rubro. Por ejemplo a cosas electrónicas y acá hay uno. No podíamos dejar de visitarlo para chusmear que había para estar al tanto de lo ultimo en moda de comunicaciones, computadoras y accesorios. Por eso, salimos con unos juguetitos y unos macaquitos por el niño que llevamos dentro. ;)

Al salir la lluvia seguía así que caminamos unas cuadras y fuimos a merendar/cenar. Caminamos bajo la lluvia y nos metimos en el primer bolichón. Aguantamos un rato y salimos. Todo en esa zona que ya mencioné es techada. Nosotros íbamos de campera y pantalones para la lluvia, encapuchados y con las mochilas embolsadas para evitar el agua. Enfrascados en una conversación sin sentido Anita se comienza a reír. Yo iba mirando para adelante con la mirada perdida. Su risa capta mi atención y le pregunto: que pasa? Ana contesta “viste que vamos bajo techo no?”. “Si claro… porque decís?” contesto yo. Anita: “porque hace dos cuadras que vamos con el paraguas abierto y el resto de la gente nos mira extrañados. Punto para los dos en el campeonato de pelotilladas!

Mañana, el pronostico dice que el clima va a mejorar para el mediodía, así que tenemos pensado hacer una excursión a la zona de Miyajima. Después les cuento como nos va.

Van algunas fotitos!

SaluT

Cuentos del 4 de Abril

Buenas y orientales tardes/noches!!!

Finalmente el cuento de anoche se pospuso para hoy porque ayer era nuestra ultima tarde/noche en Seúl y había que aprovecharla lo máximo posible, ademas que había que madrugar hoy porque bien temprano salíamos para Japón.

Ayer nuestra jornada comenzó mas suave que estos últimos días dado que de a poco el cansancio se va haciendo sentir de tanta caminata, ademas de una falta de entrenamiento abominable. Como dijo un gran pensador alguna vez… hemos terminado “loca de las caderas!” en esta primer semana por tierras orientales.

Palacio Changdeokgung

Salimos pateando piedritas rumbo al ultimo de los palacios reales que nos quedaba por visitar: el Palacio Changdeokgung y  la puerta principal de dicho palacio llamada Gwanghwamun… Lindo para pronunciarlo a las apuradas luego de atorarse! Ademas, no se gasten en pronunciarlo.. nosotros tampoco. Fue el palacio de Changa…. plin. Dentro del mismo tiene muchas sub divisiones de jardines, museos, edificios y mas edificios y hasta una Pagoda. No voy a hacer el chiste de la tía resfriada otra vez ;). 

Ahí vimos a gente, mas gente y a muchísima gente recorriendo el lugar, especialmente el edificio principal que es donde había un trono de ceremonias y el lugar mas importante. Recorrimos y caminamos bastante, viendo mucha variedad de vegetación, especialmente la que estaba florecida por la época. Muy colorido y bonito. Una cosa que ademas no mencioné es que por supuesto, como lo dice la ley de Murphy, en nuestro ultimo día en la ciudad salió el sol por un buen rato.  

Palacio Changdeokgung

En uno de los lugares que recorrimos nos topamos con unos muchachos, calculo que eran liceales o por ahí, que estaban vestidos con trajes típicos y se sacaban fotos con la gente. Si si… dije bien. Se sacaban fotos con la gente y no al revés. No es que la gente no quisiera pero eran ellos los que pedían sacarse con los turistas. Muy buena disposición y con el colorido de los trajes y la “escenografía natural” mas pintoresco aún. Mientras estaban muchos sacándoles fotos a ellos con otros turistas mas, incluyéndonos, nos toco el turno a nosotros también. Es decir, fuimos seleccionados para posar ante las tablets, celulares y otros dispositivos no cámaras, de los chiquilines en cuestión. Al lado mío había una veterana, coreana o japonesa supongo, que tenia un equipamiento fotográfico mas pesado que el nuestro, mas o menos para que se lo imaginen. La veterana fue otra de las seleccionada para posar. Quede yo en el medio de las muchachas nativas, flanqueado por Ana y la doña del otro lado. Aclaro nuevamente que las fotos eran con las cámaras de los chiquilines y no con las nuestras. En cuanto se descuidaron la doña que estaba que se salía de la vaina por que usaran su cámara, salto y le paso la suya a alguien mas que pasaba por ahí. A vos mismo le dijo, lo cazo del brazo y le zampó la cámara. Volvió a su posición de “modelo”, no sin antes chaparme del brazo como gurí chico cuando hace una cagada y el padre lo agarra para zamarrearlo, y me colocó donde ella quería. Me digo algo como “guru guru dingui dingui chup chup” y me quede calladito y quietito como gurí cagado por las dudas de ligarme otro reto. Moviéndose cual gacela, salto para el otro lado y repitiendo el agarre mortal, le coloco a Anita donde ella quería. “guru guru chap chap” y dale que es tarde; dio la señal de que sacaran la foto! Que bueno encontrarse con profesionales de la docencia por todos lados. Como las palomas…por todos lados!

Museo Corea

Dimos unas vueltas mas y fuimos a comer. Ya el clima había cambiado de nuevo y se había nublado bastante. Queríamos ir al Museo de Historia de Korea, pero al revisar nuestras notas vimos que había una zona que no habíamos recorrido aún. Fuimos para un lugar llamado Myeon-dong done nuestras notas decían que era muy interesante porque tenia un mercado callejero con locales de marcas de buen nivel pero ademas puestos de comida en la calle. Combinación ideal para salir con un vestido Prada con baranda a chorizo relleno de calamares. Pipi cucú. 

Llegamos y la zona es enorme, con muchas manzanas de callejuelas y calles anchas donde hay cientos de miles de personas circulando, comprando comida, paseando, vendiendo, etc. Muy recomendable para recorrer y terminar de emparejar las patitas. Ahora si, están bien parejas hechas moco. Se largo a llover pero la gente casi que ni se inmuto. Cubrieron sus artículos o comida con nylon, los vendedores, y los compradores hicieron lo mismo con paraguas de todas las variedades imaginables. También apareció el vendedor oportunista al grito de “paraguas!… paraguas tengo!.. tengo Colombes y tengo Amsterdam”

Mercado Myeon-dong

Finalmente emprendimos el camino rumbo al Museo de Historia de Corea. Muy interesante la parte de las cerámicas y la caligrafía, también había espadas, armaduras, entre otras cosas. Recorrimos un piso y parte de los otros dos, pero no nos dio para todo porque estábamos muertos de cansados y había que volver a aprontar las valijas para salir hoy temprano. Volvimos al barrio de Gangnam donde nos estábamos quedando. Hicimos una breve recorrida final y listo el pollo y pelada la gallina.

Hoy de madrugada nos levantamos a las 4 de la mañana porque queríamos llegar con tiempo al aeropuerto y no sabíamos cuanto tiempo nos iba a tomar llegar. Antes de ayer habíamos hecho una reserva de un transporte para el aeropuerto porque el metro no salía tan temprano. Finalmente hoy, lo esperamos hasta las 5:15 am y nunca apareció. Plan B? Salimos a buscar un taxi a una avenida a dos cuadras de donde estábamos. Esperamos 3 minutos y paso uno de los miles de taxis que circulan por las calles de la ciudad: era un Hyundai Elantra o uno mas grande de la misma marca. Una nave espacial. Lo paramos y le hicimos señas con el dedito revoleándolo para atrás indicándole que queríamos poner las valijas en el baúl. Botoncito y se abrió la cajuela. Al entrar al auto tenia como 3 pantallas con indicadores, una de ellas era mas grande que la TV de 32 pulgadas que tenemos en casa. Era el GPS. Mas abajo el taxímetro con lo gastado. Luces en tonos de azul y violeta. Radio con música movida tipo punchi punchi pero cantada en coreano. Los que tienen mi edad o quizás alguno mas viejito se deben de acordar de las clásicas maquinitas de naves, aviones o demás donde todo estaba escrito en chirimbolos raros (coreano o japonés) y hacia mucho ruidito. Bueno, el auto era como estar dentro de una de esas maquinitas. 

El chofer del taxi nos miro y yo en un coreano básico y con mi otro dedito apuntando a unos apuntes le dije “Guimpo… Airport Guimpo”. Se dio media vuelta y balbuceo algo como “jimpo rpor, guru guru guru chap chap”. Sale y vale manito, por para el aeropuerto entonces! Los próximos 20 minutos fueron nuevamente como haber sido transportados a una de esas maquinitas que jugué cuando niño. había una en particular que se llamaba OutRun. Era un Ferrari descapotable, manejado por un flaco con una rubia al lado que surcaban las carreteras de Estados Unidos calzados en la pata! Salvando las diferencias del lugar, el reto era igual. Música coreano/japonesa y velocidad de adrenalina. Ademas que el que manejaba no era yo sino el Schumaher coreano este. Faltaba el logo de Sega o Atari y era tal cual el jueguito ese. Donde hay que meterle mas fichas para que no se nos terminen la vidas. Mamita!! Otra que agarrarte fuerte que te caes. Las luces de su GPS de 32 pulgadas se prendían y apagaban como árbol de navidad. Las alertas de “tas pasado de velocidad” sonaron todas. Yo iba mirando de reojo y no lo podia creer. Ana, que iba con su celular chequeando que fuéramos para el lugar correcto da fe de la velocidad que tuvimos gran parte del camino. 143 km/h en tramos de autopista de 80 km/h. Una locura. El tramo que nos iba a tomar casi 1 hora en metro lo hicimos en 20 minutos clavados. Obviamente, llegamos y estuvimos un buen rato al pedo de mas gracias al señor.

En este momento vamos ya camino a Hiroshima en el tren bala a 260km/h, miro por la ventana y creo que veo al choto este por la ventanita, jajaja.

Seúl fue una experiencia preciosa y nos vamos con muchos recuerdos y muchiiiisimas fotos. Como ultimo comentario o curiosidad, descubrimos que es muy común que las parejas de novios o inclusive los amigos usen los mismos championes. Es decir, no del mismo color o de la misma marca, exactamente iguales: mismo modelo, misma marca, mismo color. Espero no del mismo talle sino mas de uno tendrá los deditos agarrotados.

Bueno, hoy es todo. Va alguna foto mas con este mail.