Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Cuentos del 23 de Abril - Se va, se vaaa, se fue!

Bueno, se va la última… y adentro!

Hoy fue nuestro ultimo día en actitud 100% turismo de recorrida. Quiero decir, sin tener otras actividades como aprontar las valijas, pensar que metro nos vamos a tomar o a que hora y por que puerta sale el avión. Eso será tema para mañana. 

Templo de Sengakuji - 47 Ronin

Hoy empezamos el día, que como la ley de Murphy estipula claramente éste era soleado a pleno y muy caluroso, arrancando para el barrio de Shinagawa. Cerca de la estación con el mismo nombre pusimos rumbo al templo de Sengakuji, el cual tiene la particularidad de que fue construido para honrar a los caídos en una película de Keanu Reeves. No es que el actor libanés, exitoso en Hollywood y conocido en todo el mundo, sea tan importante aquí. Es que hace aproximadamente un año hizo una película basada en un hecho real ocurrido en Japón. La película se llama “47 Ronin”, tiene toques fantasiosos per muestra como se manejaban los samurais y la lealtad a su maestro, senior o como se llame. Básicamente la historia dice que estos 47 de estos botijas lucharon en apoyo a su maestro, un día fue traicionado, se calentaron porque además le pegaron al perrito“bobby”y le rayaron el auto y fueron a la guerra. Luego fueron apresados pero reivindicaron a su senior supremo y por eso además se voletearon todos juntos entre si, en una gran“harakikri party”.Terrible onda tenía la movida esa que hicieron. Por eso y en honor a su sacrificio y lealtad, hicieron el templo este que visitamos hoy. Tomá pa vos y tu tia Gregoria. 

Templo Raro

De ahí, salimos raudos y veloces rumbo a Roppongi, mas precisamente a la estación Akabaneabashi. No se preocupen en pronunciarlo bien. Nosotros lo repetimos durante toda la mañana y nunca la dijimos bien. Pum para arriba! Cerca de ahí, nos dirigimos a otro templo que teníamos en la lista para ver antes de irnos. Este lugar lo habíamos visto en unos videos y tiene una forma rara… Muy rara. Para decir la verdad, no estábamos muy seguro si era templo, embajada, local bailable o fabrica de pelúcas. Su diseño era tan volado que dijimos “hay que sacarnos la duda de que sorongo es!”. 

Al llegar, sacamos muchas fotos de todos los ángulos y formas, y seguíamos sin saber que era. Luego de un buen rato de estar ahí, escuchamos un sonido como si fuera un enjambre de abejas asesinas. Muy extraño el sonido. Paramos un poco mas la oreja y descorchamos la cera de los oídos y pudimos entender que era gente “resando”o haciendo reverencias a algo o alguien. Meditando podría haber sido otra opción. La opción de templo se hacia mas fuerte. Seguimos dando vueltas y recorriendo y finalmente encontramos en un pequeño cartel, en comparación al tamaño del lugar, que decía que era un templo muy importante y que era Budista. En su salón principal, tiene capacidad para mas de 3500 personas sentadas y muchas mas instalaciones que no vale la pena repasar. Lo importante es que era grandísimo. Lo malo es que la parte mas interesante que era el interior del mismo, no se permitía fotografiarlo. :(

Tokio Tower

Nos alejamos unas cuadras de ahí y llegamos a la Torre de Tokyo, la cual fuimos divisando y fotografiando durante todo el camino de ida al templo. Ya la habíamos visitado la vez anterior, así que decidimos no repetirla por dentro pero si hicimos una recorrida por sus alrededores. Además, utilizamos sus instalaciones gastronómicas para cumplir como se debe con la correspondiente colación. Al poco rato ya estábamos de salida rumbo al observatorio del World Trade Center. Dado que el día ayudaba con su claridad y luz, era un momento interesante para subir sus 152 metros de altura y ver toda la bahía de Tokyo y sus alrededores desde lo alto. La vista preciosa. Los 50 grados de temperatura detrás de sus vidrios era mas que mágica. 

Estuvimos poco rato y metros y trenes de por medio nos dirigimos a la zona de Ikebukuro; lugar pendiente desde la otra visita y que básicamente no teníamos ni la mas pálida idea que podía ofrecernos como turistas. Igual nos adentramos en la zona. Al comienzo bastante tranquila, cerca de la estación de trenes, cosa que no se da en ningún lado. Será asi pensé yo. Además eran cerca de las 5 de la tarde y quizás los gurises están en la escuela, las doñas estarán escuchando la quiñela o todos estarán mirando la novela. No se. Empezamos a caminar y a encontrarnos poco a poco con mas y mas movimiento de gente en bares y restaurantes de todo tipo. Había hasta bares de chiquilinas tailandesas y otras nacionalidades que ofrecían servicios de… Continuamos un poco mas y finalmente llegamos a donde se corta el bacalao; donde esta “la cream de la cream”. Pipí cucú! Cientos de miles de personas caminando por todos lados, cruzando las calles y dando vida a una zona que no me la esperaba tan agitada. Terminamos llegando hasta un edificio grande llamado Sunshine City que descubrimos es un mega shopping, con muchísimas tiendas y lugares para comer. 

Ya se nos había hecho medio tarde y teníamos que emprender el retorno para encontrarnos con Luciano y Cecilia en Roppongi para degustar nuestra ultima caminata y cena juntos. No me pregunten a donde fuimos porque dimos muchas vueltas por aquí y por allá. Pasamos por muchas callecitas y avenidas con comercios, bares, restaurantes y parques a cual de ellos mas interesantes y atractivos. Nos decidimos por un boliche llamado “La Pausa”. A pesar de su nombre ninguno de sus empleados hablaba ni medio de español y con suerte tres cuartos de inglés. Igual, con el lenguaje universal de la seña mas la experiencia de nuestros anfitriones pudimos ordenar una variedad de platos para amenizar una mas que disfrutable velada de despedida.

Godzilla ataca en Roppongi

Se hicieron casi las 11 de la noche y el cocinero que se ve que se quería ir pa’la casa a mirar Telenoche Ultima Edición, nos hizo seña que ya estaban cerrando. Creo que le vi que también desenfundaba una espada samurai o katana por si nos quedaba alguna intención de demorar nuestra estancia además de quererse pelar como un ajo!

Caminamos otro poco mas con rumbo a la estación y ahí nos despedimos. Entre una vorágine de gente en curda que venía de todos lados nos dimos el adiós y el volvernos a ver en unos meses en Montevideo de nuevo. Volviendo al asunto del pedo azulado, al japonés, luego de salir del trabajo, parece que le gusta irse a tomar alguna con los muchachos de la oficina. El tema es que son poco tolerantes a los efectos del alcohol en sangre y se maman con la etiqueta de la botella de cerveza. Desde hace días que hemos venido viendo a varios en el metro o en la calle, sentados hechos crema. Hombres y mujeres. Anoche nos cruzamos a uno que no se decidía si nos pasaba por la derecha, por la izquierda o si se tiraba contramano en el trafico por la calle. Haciendo zigzag es poco. Que pedo que te agarraste papi!! Hoy no fue la excepción. Lo bueno que son de los borrachos tranqui que se duermen parados igual y no joden a nadie.

Para finalizar y definir nuestro campeonato de pelotilladas debo poner sobre la mesa un caso mas para ser considerado en el tanteador. Hace unos días queríamos sacar plata de un cajero automático. Ya lo habíamos hecho la vez pasada y en este viaje lo hicimos reiteradas veces. Mas o menos son siempre iguales los cajeros y las opciones, pero de tanto en tanto puede haber algún cambio o diferencia en el proceso. Los cajeros que sirven para hacer extracciones son los que están en los supermercados 7Eleven. Hay en muchas partes del mundo y aquí, en Japón, son como las kioscos de revistas; hay uno en cada cuadra. El asunto es que entramos y fuimos a sacar con mi tarjeta. Mas bien fui yo a sacar con la tarjeta. Ana observada de lejos. Me paro frente a la máquina y de pique era diferente. Bastante diferente. Pero no con opciones diferentes; el aparato era de forma rara. Poco usual. Le miraba y le miraba y no me daba cuenta por donde meterle la tarjeta. Por allá prendió una lucecita y pensé que era por ahí. No tampoco. Que raro, el ancho de las ranuras era mucho mas grande que el de una tarjeta. Como para meter..una hoja. Miraba y miraba y hasta tuve la intención de levantar una tapa que tenía. Mire por el costado y tenía ranura para monedas o billetes. Mmmm… Pero yo quiero hacer un retiro, no un deposito de los ahorros de la chanchita. Como sorongo es!!?!?!? A lo que escucho de lejos que Anita me dice “Seguí pal fondo que atrás esta el cajero!.. eso es una FOTOCOPIADORA!”AAAAHHHHH…Con razón lloraba el nene. Punto de pelotillada enorme a mi favor y creo que decisivo para definir el campeonato. Ustedes deciden!

Mañana estaremos emprendiendo el viaje de retorno al paisito querido. Con ganas de seguir de joda pero con la satisfacción de haber conocido muchísimos lugares increíbles, pasados por agua. Con muchos cuentos y anécdotas, muchas de las que compartí ya aquí, y con muchas fotos.. muchísimas fotos. Muchas mas de las que alguna vez pensé me iba a dar el ojo y el dedito para apretar y capturar la escena. En fin. Ya vendrá el próximo. Habrá que empezar a planificarlo. Eso si..en cualquier época menos en Marzo o Abril, porque el que se atreva a mencionar que Marzo o Abril son los mejores meses para salir de vacaciones y que el clima es precioso, lo pico en cubitos con una katana! jajajaj

Arrivederchi!!

Cuentos del 21 y 22 de Abril - Fuji te vinimo'a vé!!

Epaaa gurisada!! Que de que? eeeh???

Los cuentos están saliendo medio salteados y atrasados debido a tanta actividad que estamos teniendo. Tanta que casi casi iguala a los metros de agua que han caído por estas tierras desde que llegamos. No se si en la división de bromatología de Uruguay me dejarán entrar al país. No se si la radiación de Fukushima me pegó fuerte o es la lluvia que no cesa de caer, pero creo que me están apareciendo branquias. A Anita también la esta afectando. Ayer la vi boqueando en el metro, como si fuera una carpa de río. Aunque ahora que lo pienso, debe ser que venía boqueando, de ir desnucada durmiendo, como si no hubiera mañana. Ta, debe ser eso si. Mal yo! :P

Puerto de Yokohama

Venimos siguiendo el pronóstico climática para la zona desde ya un buen rato, y ayer pintaba bien para hacer una visita Yokohama. Algunas la consideran ciudad aparte y otros como un gran barrio o distrito de Tokio. Según leímos por ahí, Yokohama es la segunda ciudad mas densamente poblada de Japón. Sea como sea, es una zona enorme que además fue y es de los puertos mas importantes del país. Luego de un viaje corto en metro y tren, llegamos a la estación. Como ésta no esta ubicada en el meollo del asunto, tuvimos que movernos un poco caminando hasta las primeras atracciones turísticas.

Un detalle no menor de esta ciudad es que aparentemente viven muchos extranjeros radicados en Japón y además es una área muy distinguida. Muy chick vio? Se notaba en sus edificios grandes, modernos, la gente paqueta como uno, coqueta como uno y además porque nos topamos con una automotora de Porsche. En el momento que pasábamos y babeábamos por los autitos visiblemente expuestos, para un gran camión para descargar otro conjunto de estas maquinitas. Seguimos caminando, dimos la vuelta a una esquina y frente estaba otra automotora con Rolls Royce y Ferrari. Ahí nos calló la ficha: esta gente no anda con bobadas a la hora de comprar tutú.

Vista del restaurant del Yokohama Landmark Tower

Un poco mas adelante en el rayecto, terminamos llegando a la Landmark Tower; uno de los edificios marcados como de interés turístico para visitar, el que además fue el edificio mas alto de Japón hasta principios del siglo 21. Su piso 69 de observación ofrece una vista espectacular de 360 grados de toda la zona de la bahía, el mar, y hasta la cordillera montañosa que esconde parcialmente al Monte Fuji. Eso si, para poder subir hay que tomarse un ascensor que acelera de 0 a 12 metros por segundo en un instante. lo que hace que las tripas te queden en los tobillos. 

La vista desde ahí es espectacular, a pesar del día nublado y con niebla de a ratos que tuvimos. Muchas fotos y siempre relojeando el horizonte para ver si aparecía el Monte Fuji o no. Debo reconocer que igual la espera valió la pena. Las nubes fueron variando de allá para acá. Al principio no se veía nada, pero de a poco fue mostrando las montañas antes mencionadas. Muy pero muy rico todo… sobre todo los fideos que nos manducamos en la cafetería que existe ahí, con una vista para pocos.  Pechocha! Del Fuji, ni noticias.

Bajamos la torre y nos tomamos un metro con rumbo al barrio chino, no sin antes pasar por la tienda oficial de Snoopy donde Anita se vio tentada en llevarse varios carros con cosas. Mi cara de “capaz que en la aduana nos preguntan como pensamos pasar un perro de peluche de 2 metros por la maquina de rayos X” fue contundente. Igual se saco el gusto y alguna cosita se llevó. 

Barrio Chino - Yokohama

Al llegar al Chinatown comenzamos a zigzaguear por las calles y chusmear las tiendas y puestitos de comida que había por todos lados. Si los ponías les gusta comer cosas raras, los chinos le pasan el trapito en eso. De todo y con todos los olores y gustos que se les ocurra. Estuvimos tentados en comprar unas bolas de masa, similares a las bolas de fraile, pero recubiertas de semillas de sésamo o algo similar, pero que dentro tenían como una pasta hecha de porotos… Algo similar habíamos probado la otra vez pero el relleno era un asco. Pasooooo!!!!

Visitamos las varias puertas que delimitan el barrio Chino y un par de templo, que en términos generales son similares a los japoneses y a los coreanos, por obvias razones, pero que tienen su touch especial chino. Mas que touch, sus múltiples touches. Mamita, que cargados que son. Un chirimbolo al lado del otro que se complica decidir pa’donde mirar. Que locura!

Nos dirigimos hasta el puerto y recorrimos unos parques que había ahí. El sol había salido finalmente y la gente se agolpaba en los bancos y césped de esa zona para disfrutar de una primavera que por el momento esta solo en los papeles pero no en los bifes! Terminamos llegando a las barracas de ladrillos que básicamente son dos barracas o lugares de almacenamiento, hechas de ladrillo y con un estilo definido bien europeo. Luego del gran terremoto de principios del siglo pasado fueron restauradas y ahora hay tiendas y restaurantes. O sea… es un shopping que antes era un gran galpón para guardar cosas. Igual, nosotros tenemos uno que antes de ser shopping guardaba personas. Punto para nosotros en originalidad!

Terminal Internacional de Pasajeros - Yokohama

Terminamos llegando, cuando comenzaba a bajar el sol, a la zona de la Terminal Internacional de Pasajeros; lugar donde descienden y ascienden los pasajeros que llegan a Yokohama por barco, especialmente en cruceros. El lugar es muy raro pero interesante. Es un enorme muelle, cubierto por una estructura sin forma, hecha de madera que los cubre. Esta estructura, deja a los que andan al pedo como nosotros, caminar por sobre de ella y disfrutar de las vistas desde ahí arriba. Además, tiene pasto y algún que otro jardín. Muy loco todo pero la verdad que con Anita estaba especial para tirarse en bicicleta o en patineta por ahí. 

Al bajar el poco sol y estar contra el mar, el viento empezó a marcar presencia y se puso fresquete. Yo me entretuve sacando unas fotos. Pensé que en cualquier momento el Pinguino Fresquete iba a hacer acto de presencia, dad las condiciones climáticas. Pues no… cuando quise acordar estaba pegandose una buena siesta debajo de un alero que formaba la estructura de madera que tanto glamour y diseño moderno ostentaba. Macanudo lo tuyo. Con razón me dijo “saca foto nomas… dale tranqui!”

Nos volvimos medio que a los pedos para encontrarnos con Luchi y Ceci en la zona de Shibuya a eso de las 19:30 pero le erramos a los tiempos y llegamos un pelín mas tarde. Dimos unas vueltas, caminoteando y conversando hasta que picó el hambre y entramos a un bolichún a comer algo. Se nos hizo re tarde y volvimos casi a la 1 de la madrugada al hotel. Hechos crema.

Lago Kawawuchi, esperando a que el Monte Fuji se deje ver...

Hoy, decidimos largarnos a uno de los pocos lugares que nos va quedando para visitar por estos lares y que teníamos especial interés en conocer. La zona de los lagos alrededor del Monte Fuji. La otra vez habíamos estado en Hakone y visitado uno de ellos. El plan para hoy era ir por otro lado y visitar el lago Kawawuchi. Sabíamos que el trayecto era largo y que uno de los trenes que teníamos que tomarnos era un poco lenteja. Le erraron en el adjetivo calificativo para el tren. Era una babosa. Se arrastraba. Demoramos casi una hora en hacer un trayecto similar al que en el tren anterior habíamos demorado veinte minutos. Un embole importante. 

En el recorrido fuimos viendo como el paisaje se elevaba de a poco y los picos eran cada vez mas altos e interesantes. La mañana era soleada de a ratos. En un momento el tren hizo un giro, que además nos obligó a dar vuelta el asiento del tren y ponerlo en la otra dirección, y el Monte Fuji se dejó ver en gran parte. Un espectáculo imponente. Uno lo espera de un cierto tamaño pero cuando lo vez es muchísimo mas grande aún. Un titán de la naturaleza. Lástima que en ese momento no teníamos la cámara de fotos a mano y cuando logramos encontrar aunque mas no fuera el celular para tomar una foto, ya se volvió a tapar por las nubes y el trayecto del tren había variado. 

Con la esperanza de ver mas de él con el entorno de los lagos, llegamos a la estación y salimos como escupida en tabla en un bus, bordeando el lago Kawawuchi. Miramos para allá y para acá y nada; se veía poco y nada. Bajamos en una parada bastante alejada de la estación pero que garantizaba una vista espectacular del volcán. Caminamos al borde del lago, tirando piedritas, conversando, matando mosquitos, jugando a la rayuela, pero nada. Nada de nada. Nunca se dignó a aparecer el muy guacho! Caminamos un poco mas allá como para variar el ángulo de visión y de paso hacer tiempo. Seguía sin despejarse. Volvimos y nos sentamos en un banquillo, debajo de unos cerezos dando otra oportunidad. Nada! Estuvimos un buen rato y no aflojaba. Es mas, cada vez se ponía mas feo y negro el cielo. El viento que se había levantado no hizo ponernos las camperas y terminó ahuyentándonos. Arrancamos para le estación de trenes nuevamente, sin nada mas que una postal de la montaña del o..!

Apenas el Fuji...

En la espera del tren para volvernos a Tokio, nos cruzamos otra vez con un grupo de Ciencias Económicas. Nos dimos cuenta por que corrían para subirse a un tren y gritaban de aquí para allá. Un tren que no tenían ni idea si les servía o no tomar. Nosotros en eso estamos unos expertos… en lo de tomarnos trenes que no son correctos; a eso me refería! Al final, debido a que nosotros tampoco pudimos tomarnos ese tren, terminamos de grandes charlas con ellos. Muy macanudos los muchachos; y muy canarios también. Canariasos! Con decirles que yo soy una bestia peluda y suelo hablar fuerte pero estos hablaban a los gritos. Me sentí un lord  inglés en comparación. jajajaj Finalmente, ellos y nosotros nos bajamos en la misma estación de Shinjuku pero por alguna razón se bajaron y salieron de la misma forma que los conocimos 2 horas antes: corriendo y a los gritos. No se porqué. Capaz que habían dejado algo cocinando y se les iba a pasar de cocción. Muy loco todo.             

Mañana es ya nuestro último día completo en la capital oriental. Nos dedicaremos a hacer nuestras ultimas vueltas y patear las calles por ultima vez. Veremos que nos depara el agua… 

Shalú!

Cuentos del 20 de Abril - Guarda con el turret!

Atencao rapai, come vai voce? 

Nosotros meta recorrer las calles de Tokio para arriba y para abajo. Dado que el clima sigue sin cooperar decidimos pasar la visita a Yokohama para mas adelante… vaya a saber uno cuando.

Lo cierto es que hoy de mañana arrancamos mas temprano de lo usual debido a un aviso de la gerencia del hotel que iban a pasar por la habitación a cambiarnos la cama. Eso iba a ser a las 8 de la mañana. El plan  recambio se ve que es tempranero y jodón. No podes hacerlo un poquito mas tarde? Para completar, el aviso incluía una nota: “Recuerde que durante todo el día tampoco funcionará el ascensor”. Me estas jodiendo? Para la bajada vaya a y pase pero como se supone que suba hasta el décimo piso? Bueno antes de que cayeran los pesados arrancamos a desayunar y luego a patear.

Mercado Tsukiji

Nos dirigimos hasta la zona del Mercado Tsukiji que incluye un mercado de frutas y verduras, de comidas y además un enorme mercado de productos del mar. Todo esto esta ubicado en el coqueto barrio de Ginza, pero contra la costa. El mercado callejero es como otros que ya visitamos en este viaje. Muchas ofertas gastronómicas para degustar, frutas y verduras de las mas variadas y coloridas y además alguna que otra chuchería como recuerdo. Todo esto coloreado por los paraguas de la gente que te zumban como mosquitos por todos lados y de todos los tamaños. 

Llegamos a un extremo de ese mercado y nos pasaron el dato, en el centro de información de la zona , que a las once de la mañana se abría al publico general el mercado de pescado para visitarlo; que estaba detrás de donde estábamos en ese momento. No teníamos mucha idea donde era exactamente pero no debía estar muy lejos. Se hizo la hora y nos dirigimos a las coordenadas indicadas sin saber bien con que encontrarnos. Aparentemente, bien temprano se subastan los peces y mariscos que traen y es todo una experiencia presenciar. Eso si, hay que estar dispuestos a madrugar y quedar entre las primeras personas seleccionadas para esto, que son muy pocas. Lo jodido es que es casi de madrugada que hay que estar y podes encontrarte algún morocho que se ponga mimoso dada la zona.  

Mercado Tsukiji

Dimos unas vueltas y encontramos el gigantesco galpón donde se corta el bacalao… literalmente. Lo interesante de todo esto es que para llegar al mencionado galpón hay que cruzar por calles donde no hay zebras ni nada que se le parezca a una senda peatonal. Te largas y listo. Hay que esquivar a turistas, bicicletas, motos, autos, turrets, camiones y montacargas que circulan por todos lados y en todas direcciones. A excepción del resto de lo que hemos visto de Japón, esto parece un relajo. Increíble todo el caos y el orden que hay en ese trafico, todo a la misma vez. Creo que hasta aterrizó un avión en ese rato que estuvimos recorriendo. De todo!

Correteamos para que no nos pasaran por arriba un par de camiones o el montacargas no nos metiera pa’dentro con los congelados que estaba trabajando. Nos subimos como a una plataforma un metro mas alta de la calle y empezamos a recorrer. Plagado de cientos de cajas de espuma plast para conservar toda la diversidad de pescados que estaba empacando. Camiones que descargaban y cargaban todo eso y gente moviéndose rápidamente para todos lados. Muy interesante y curioso como los tipos te tratan de esquivar mientras laburan. Siempre sin decir nada y con un temple de acero. Calculo que para adentro se estarían acordando de toda la familia de los turistas que deambulábamos por ahí. Re felices ellos. Al rato, aparece un tipo vestido de policía, inspector de transito o coordinador de relajo; como se llame. Nos hacía señas por doquier hasta que se acercó y nos dijo en un muy claro japonés: “No se puede andar por ahí, es para trabajadores únicamente. Vengan por acá..”Perfeto… ya nos vamossss…

Reciclando todo lo que sobra - Mercado Tsukiji

Encausamos nuestros pasos para ir a una zona un poco mas turística. De cualquier manera era entre cajas de conserva, hombres que limpiaban sus herramientas de trabajo, otros fileteaban, otros contaban plata y hacían cuentas y otros comían algo. Nosotros tratábamos de sacar fotos aquel ambiente en penumbras pero encantador; cuando no éramos salpicados por manqueras que tiran casi que constantemente agua o baldes de agua que arrojan al suelo para limpiar la baranda a pescado que hay en todo el lugar. No tiren agua en las patas che que ayer ya me bañé y con todo lo que ha llovido no se necesita mas!! Aflojá papa!

Estuvimos un buen rato zigzagueando por todo el lugar y encontrándonos con diferentes momentos en la vida de estas personas, mezcla de pescadores, carniceros y hombre de negocios. Algunos te pegaban el grito de “No photo!”y otros te prendían alguna luz que habían apagado para que pudieras ver algún animalejo que todavía tenían en venta o mostrarte el set de “cuchillitos”con el que realizan su tarea. La experiencia espectacular. Además, estuvimos a punto de presenciar una piña que casi se dan entre dos “turrets”que circulaban por los angostos pasillos del lugar. Esos vehículos son una mezcla de moto, triciclo, chata de carga y garrafa de 13 kilos con manija. Una cosa increíble, pero aparentemente muy útil y usada en este lugar. Como mencioné los pasillos son angostos y oscuros. Si además le sumamos que están tapados de cajas con el pecado que venden y alguna que otra cosa mas, cuando llegan a una esquina imposible ver que viene del otro lado. 

Turrets por todos lados!

Anita estaba sacando fotos en una esquina. Vió venir a uno de ellos de frente bastante apuradito él por los pasillo. De golpe ve por el rabillo del ojo que venia otro por el otro lado, en la misma dirección. Cuando quizo pegar el grito para avisar que venía casi casi ya era tarde. “guardaaaaa que se la dan!”. Yo estaba en otra y cuando veo la escena, veo que Ana se atajaba de algo que no comprendía. Un segundo después los chiquilines se encuentran, cada uno en un turret a centímetros uno del otro. El sistema de frenado de los cosos eso se ve que es buenísimo y tienen unos reflejos mejores que los del Maestro Miyagui. Casi terminan uno a caballito del otro y con Anita haciendo de reina del carnaval, saludando y todo, encima de ellos. Al final no paso nada y siguieron cada uno por su lado, se dijeron alguna cosa y listo. Creo que se invitaron a cenar dado el besito que casi se dan segundos antes.

Salimos del lugar como la lluvia seguía, cada vez mas fuerte y ya era pasado el medio día, fuimos a almorzar. Luego de eso nos dirigimos a Nakano Broadway, una calle/shopping ubicada en Nakano (Que coincidencia no?). Este lugar tiene la particularidad de tener numerosas tiendas dedicadas al rubro Manga y Anime. Para los menos entendidos, a las revistas y dibujitos japoneses y todos su personajes. Mas alguna cosa mas también. En definitiva, el paraíso para los que alguna vez miramos Mazinger Z, Heidi, Marco o los miles de productos televisivos que los sucedieron. Especialmente había una tienda llamada “Mandarake”que se especializa bien especializada en estas cosas. Casi 4 pisos de múltiples tiendas con lo que se les pueda ocurrir. Desde macaquitos de plástico, maquetas, remeras, juegos de video hasta películas y revistas. Lo mas curioso que había eran imágenes y bocetos de alguna de las mas conocidas tiras televisivas. Algunas no tan conocidas. De cualquier manera, muy disfrutable y entretenido. Lástima que adentro había mas calor que en un sauna japonés y estaba insufrible. Estuvimos un buen rato pero tuvimos que irnos porque ya estábamos a punto caramelo. No se aguantaba mas el “hotto airo”

Para terminar el día, nos fuimos a la zona de Akihabara o ciudad eléctrica, donde se nuclean muchas casas de venta de aparatos electrónicos, insumos de informática, audio, video y celulares. Es un paisaje muy interesante de ver porque casi todas las cuadras de esa zona compiten a quien tiene mas luces de neon y pantallas digitales gigantescas para mostrar sus productos. Lástima que ya caían de punta y además había mucho viendo. El clima nos acobardó y emprendimos la retirada un poco antes de lo esperado. 

Una cosa que me falto contar del viernes pasado fue una situación muy graciosa con una maquinita o juego de video que “jugamos” en la zona de Ueno. Mientras recorríamos las calles de este barrio, encontramos una tienda o edificio lleno de maquinitas. De estas hay por todos lados. Son enormes y tiene lo último de lo ultimo mas alguna otra guarangada relacionada con los juegos de video. “vamos a entrar a chusmear mientras hacemos tiempo?”dijimos. Nos mandamos y en la recorrida pasamos por un piso que tenía  mucha de esas maquinas que uno entra a sacarse fotos de a varios y luego sale la tirita con tres o cuatro fotos haciendo diferentes guarangadas. Bueno, de esas. El tema que ninguna es normal. Todas tienen la parte de juego de video incorporado. Como funciona? Uno pone las fichas “para jugar”y pasa a un camerino donde uno selecciona algunas cosas que quiere en su sesión de fotos, efectos, etc. Para mi, muchas cosas para elegir. Demasiadas. Una pesadilla. Además en japonés. La mayoría de las cosas fueron al tun tun y tirando bolazos. Luego de varios minutos de tocar y tocar cosas en una pantalla, la maquina nos hizo pasar al “estudio”donde se iba a realizar la sesión de fotos. Pero que pesado papa! Dale que me quiero sacar las fotos y nada mas! 

En el “estudio”había otra pantalla que nos iba dando instrucciones, 90% en japonés y 10% en inglés. Además, nos veíamos en una pantalla como teníamos que ir haciendo las poses y guarangadas. Chotadas que nos dimos cuenta habíamos seleccionado previamente sin tener ni la mas pálida idea. Macanudo. Fotos para allá, fotos para acá. Fotos saltando o haciendo poses de modelo. Cualquiera. Luego de varios minutos nos hizo volver al camerino para seguir arreglando y retocando las fotos. Hasta nos pidió lo que parecía ser nuestros nombres pero como el teclado estaba en japonés pusimos cualquier cosa para zafar e irnos. Lalalalala… lululuul. Ya esta!  Que efectos para acá y para allá y la foto no salía. Daaaalle mijo! Si la queríamos mandar por mail, avisarle al cartero que teníamos fotos o enviar paloma mensajera avisando que va a seguir lloviendo. No te aguanto mas! Por allá, a las cansadas apareció el bendito cartel de “Imprimiendo fotos“. Al fin!!!! Hace 15 minutos que estamos acá por cuatro fotos chotas! Aparecieron las fotos y ahí nos entramos a reír. El diseño que elegimos era de nena; eran 8 fotos y apreciamos con gorros de rapero y patinetas, con pómulos rosaditos y ojos de modelo. Pestañas largas y hasta creo que en una teníamos rulos. Increíble. Todo lo que habíamos elegido pero de chiripa. Aunque lo mas gracioso de todo fueron los nombres que elegimos. Moraleja: ojo con lo que escribes en un idioma que desconozcas porque aunque tires bolazos siempre vas a quedar pegado. Ahora somos Kukeseso e Ikiku. Sin palabras!

ta mañana!

Cuentos del viernes 17, sabado 18 y domingo 19 de Abril - Nikko y otros

Omotesando chiquilinada! que contursi?

Nosotros reportándonos después de varios días sin reportarnos por varias razones. Numero uno, la conexión al mundo cibernético ha sido medio mala del todo y numero dos, las actividades sociales y turísticas nos han mantenido muy ocupados y además hemos vuelto muertos de cansado. Paso rápidamente a los bifes.

Museo Edo Tokio

El viernes, el clima arrancó bien y terminó mal. De una mañana mas o menos soleada pasamos a lluvia por la tardecita/noche. Igual no nos impidió salir rajando por las calles tokiotas. Arrancamos la mañana yendo al museo Edo Tokio Museum. El lugar es enorme y por alguna razón el punto de acceso es una gran terraza en el piso 3. No hay mas nada que una escalera mecánica donde se sube hasta el piso 6to donde esta el museo en si. Otra estructura de varios pisos donde alberga muchísimos edificios y estructuras que son réplicas de construcciones reales que existen o existieron en algún lugar de Japón. Además posee algunas maquetas de poblaciones o momentos de la historia que son realmente fantásticas. El nivel de detalle de éstas es algo de no creer. El museo, a pesar de tener muchas cosas para ver, no se hizo pesado de recorrer. 100% recomendable. 

De ahí, ya se nos había hecho tarde así que salimos raudos y chirriando el estómago a buscar donde comer. Decidimos arrancar para la zona de Ueno; zona donde nos hospedamos la vez pasada que vinimos a Tokio. Vieeeejoooo barrio que te vas!.. Así que metro de por medio, llegamos a la zona y emprendimos la búsqueda del preciado almuerzo, bajo las primeras gotas que caían en la ciudad. No nos decidíamos donde comer hasta que finalmente optamos por entrarle a una de las cosas que habíamos visto la otra vez y hasta ahora no nos habíamos animado. Comprar comida por la maquina expendedora de comida.

Si si.. así como lo leen. Una opción aquí es elegir uno de los platos que se ofrecen en un restaurant particular, según la fotito que aparece en cada uno de los botones, poner la plata en la máquina y darle pa’lante! Eso imprime unos tickets minúsculos que luego se los entregas a la señora que prepara la comida. Ella sabe que hacer con eso y listo el pollo. A los pocos minutos te trae el plato ordenado. Así de sencillo y de “complicado. Esto último debido a que la foto no siempre esta clara y hay que arriesgarse un poco a comprar algo que capaz que le gusta… o capaz que no!

Lo cierto es que ordenamos pasta, dado que el local se llamaba “Pasta ya!”. Anita se pidió unos fideos con salsa bolognesa que según sus propias palabras ”estaban muy ricos”. To pedí unos fideos con pollo, morrón y cebolla. Una salsa bien sencilla pero rica. El tema es que el tamaño del plato no siempre esta claro. Quiero decir; las cantidades en las porciones no es fácil acertarle. De cualquier manera las porciones acá van de bien a un poco subidas de tono. En criollo, son abundantes! En su opción, Ana ordenó la de 300 grs, había una de 500 grs. pero eso era mucho.. verdad? Bueno, yo no tuve otra opción que pedir la de medio kilo de fideos.. mas agregados. Que cantidad que eran, por dios! Lo recuerdo y creo que vuelvo a quedar lleno hasta mañana al medio día. Me los trajeron y era una platada imponente! Un cristiano al lado nuestro estaba comiendo eso mismo, y además le sumo un buen bol de sopa. Debe haber quedado pronto para la siesta, chupándose el dedito y todo. Se los terminó toditos. Una bestia. Yo hice mi esfuerzo, pero apenas superé la mitad del plato y dije basta. Erutito como indican las buenas costumbres locales, y arrancamos. En la puerta alguien me gritó “hay mamita.. esos cabellos rubios me ponen loco! Andá guarango!.. no vez que son los fideos que me acabo de comer que se me salen por las orejas. Pipón es poco para describir como quedé. Toda una experiencia comer ahí.  

Debo decir que levemente me despegué y obtuve la delantera en el campeonato de pelotilladas en ese momento. Luchando con la comida, tenía sucio hasta las patillas de la salcita que tenía la comida. No encontraba las servilletas por ningún lado. Mire y vi que a unos pocos centímetros de la barra donde estábamos comiendo había un servilletero grande. Había de varios tamaños junto con los escarbadientes, y alguna aderezo como ketchup y demás. Ahí mismo tomé la primera que vi y me percaté que eran grandes. Bien grandes. Le limpié la boca porque la salsa me chorreaba el bigote y noté nuevamente otra característica de las servilletas: eran gruesas como papel de lija. Que raro! Le comenté esto a Ana y me dijo “ pero están ahí.. al lado. Que agarraste?””De estas respondí” rápidamente y señalando de donde las había tomado. Me contestó entre sorpresas y risas: “Pero muchacho!.. eso no es una servilleta.. eso es un mantel!”Menos mal que nadie miraba porque sino me ganaba la fotito colgada en el local del boludo del día. Punto para mí!

Museo de Historia Natural

Luego de nuestras andanzas gastronómicas terminamos dirigiéndonos para el Museo de Historia Natural de Tokio en el Parque Ueno, ahora bajo una lluvia mas intensa. Estuvimos un buen rato recorriéndolo y volvimos por las pintorescas calles de Ueno a recorrer tienditas varias, bajo los pilares que sostienen las vías de los trenes que llegan a la estación a unos pocos metros. Nos encontramos con Ceci y Luchi y decidimos tomarnos algo caliente en una cafetería cercana y comenzar a planear nuestro paseo que comenzaría el Sábado.

El sábado arrancamos a media mañana en tren rumbo a Nikko. Este lugar es un pueblo que esta a unas dos horas de Tokio y que tiene un grupo de templos y santuarios bastante importantes dentro del budismo. Uno en particular,Toshogu Shrine, se caracteriza por tener unos edificios bastante sobre cargados en cuanto a su decoración, sobre todo uno en particular. La cantidad de chirimbolos y cosas que hay es demencial. Bueno, ese mismito…estaba en reparación parte de su fachada así que ta, no pudimos verlo en su máxima expresión. De cualquier manera pudimos ver muchos detalles y decorados que tienen. Puntualmente aquí es donde se originó la imagen de los tres monitos que uno se tapa la boca, el otro las orejas y el tercero los ojos. Esta secuencia ha aparecido infinidad de veces en el cine y sobre todo en los dibujos animados. Bueno, estos monitos y muchos otros están tallado en madera a lo largo de este templo. Quien diría que fueron inventados aquí.

La tarde había pasado casi ya, los templos estaban a punto de cerrar y nosotros no habíamos comido aún. Había un hambre en el cuadro interesante. Empezamos a caminar y finalmente encontramos un bolichún cerca de la estación de trenes. Muy pequeño pero con buena pinta. Además, con muchas opciones para almorzar. Cada uno eligió lo que le gustaba mas y bien variado que fué. Yo me clave una chuleta de cerdo a la plancha con verduras y el arroz blanco infaltable que estaba deliciosa. Mas tarde hicimos el check in en el hotel y esperamos a Kei, nuestro quinto integrante que estaba por llegar. Para los que no lo conocer, Kei es japonés pero vivió uno par de años en Panamá. Esto hace que, sin ser un experto, entienda bastante el español y a pesar de no armar muchas frases completas, se hace entender y nos entendió perfecto. Además es un personaje y nuestro traductor de japonés cuando no entendíamos un soto lo que estábamos por comer, comprar o lo que fuere. 

El hotel en el que nos quedamos era muy bonito y tenía la particularidad de que era bien clásico japonés. Lo que se llama Ryokan. Es decir, piso y paredes de tatami y madera, sin sillas, solo almohadones con respaldo, y dormir en un futón en el suelo. Toda una experiencia pero fue excelente la estadía. Además tenia su propio “club pelotaris”así que por la noche  usamos sus instalaciones para pegarnos una trapeada, mansa y carretilluda. Por la noche fuimos a cenar, tomar algo y conversar los cinco a un boliche que estaba casi casi que pegado al hotel. No había muchas mas opciones pero igual estuvo bien de bien. 

Puente frente al hotel en Nikko

Algo a aclarar es que Nikko es un pueblo que esta en el medio de las montañas las cuales todavía muestran signos de tener nieve. Además el viento que se levantó en la tardecita anticipaba que cuando bajara el sol te iba a zumbar la bata de lo fresquete que iba a estar. Dicho y hecho, yo salí a sacar unas fotitos al puente japonés clásico que esta frente al hotel, y casi que convierto en cubito de hielo. Menos mal que el pingüino Fresquete no me acompaño sino ni se sabe! La habitación como ya comenté tenia piso de madera y tatami. Muy rico todo pero no era la mas calefaccionada que había ni por lejos. Dormir en el piso para chupar mas frío no era lo que mas me motivaba. Cuando armamos “las camas”pensé que me iba a morir de frío. Por suerte me equivoqué y por lejos. El futón estaba formado por un colchón fino, cubierto por una única sabana y tapado por acolchado que pesaba menos que un pollito. Nada de nada. El tema es que luego que te metés a la cama y eso levanta una temperatura increíble. Me desperté en la madrugada sin saber lo que me pasaba.Pené que tenia un oso grizzlie parado en el pecho. Que calor mamita! Menos mal que la habitación era “fresquita”sino hoy de mañana me picaban unas papas y boniatos y estaba pronto para degustar en la mesa. Que calorr! Los ponjas la tienen toda pensada. Por algo siguen durmiendo en eso como unos campeones.  

Cascada Kegon - Nikko

Hoy, luego del desayuno, arrancamos a recorrer nuevamente, pero ahora con Kei desde el principio. Nos tomamos un bus y arrancamos para la zona de la cascada Kegon. Un lugar natural espectacular a mas de 1200 metros de altura. Recorrimos los tres miradores que tiene la misma y seguimos ahora rumbo al lago Chuzenji. Este lago está un poco mas abajo pero por encima de los 1000 metros de altura. Alrededor hay muchas casas y hoteles muy distinguidos. Según nos contó Kei, es un balneario muy visitado en época de mas calor. Caminamos en torno al lago, almorzamos y visitamos otros templo que estaba cerca de ahí. Caminamos otro poco y ya nos preparamos para emprender el retorno a Tokio, alrededor de las cinco de la tarde.

Al llegar a la metrópolis, nos separamos de Luciano y Cecilia, dado que Kei había arrancado antes para su casa, y decidimos sacar unas fotos en el templo Senso-ji ubicado cerca de nuestro hotel, cafe con leche de por medio.

Quizás mañana, si el tiempo nos a favorece, vayamos a Yokohama por el día, pero mañana veremos! Por el momento es todo.

Namasté!  

P.D: Una curiosidad que vimos en el hotel de Nikko, es que el ascensor tenía limpiador de dedo. Es decir, un lugar junto al a botonera donde unos aprieta para decirle a que piso va, donde luego de realizar la selección del piso, puede frotar su dedo para limpiárselo. Es como una superficie rugosa, tipo papel de lija, que raspa y raspa y saca toda la grela del dedito. Te queda una pinturita!

Cuentos del 15 y 16 de Abril - Tokio dess!!!!

Buenas, que dice genchi???

Hoy va a ser medio cortelli porque acá es tardísimo y hoy caminamos mucho. Ta cansada la muchachada!

Recepcion en la Manshion

Desde ayer al medio día estamos en Tokio!!! A medio día llegamos a la gran urbe japonesa y desde entonces casi casi que no hemos parado la pata! A medio día nos encontramos con Luciano y Cecilia en la estación de Gotanda, cerca de la casa de ellos. El recibimiento fue ruidoso y bien latino… mas bien yorugua. Los japoneses ni se lo esperaban. Mas de uno pensó que había un loquito suelto en la estación. Eran los gurises que nos estaban esperando del otro lado del molinillo mientras nosotros luchábamos por atravesar un mar de gente cinchando con las valijas. 

Luego de un caluroso saludo y reencuentro con amigos, salimos los cuatro de grandes conversaciones por las calles de Tokio rumbo a la gran Manshion que es su hogar. Nos esperaba un banquete de alimentos naturales y muy sanitos todos ellos.

Luciano volvió a la oficina porque estaba con permiso especial para salir y demorar un poco mas y con Ceci nos fuimos a patear los primeros kilómetros tokiotas. Recorrimos la zona de Gotqnda a lo largo del río, para luego ir por Ebisu y zonas aledañas. Muy rico todo pero bobeando bobeando caminamos pila! Se hicieron como las 6 de la tarde y salimos rumbo al hotel a hacer el check in que no lo habíamos hecho aún.

Senso ji por el dia

Por suerte agarramos la hora pico en el metro y fuimos casi casi que en el techo del tren. Que manera de haber gente y seguir subiendo sin casi desagotar en varias paradas. Con camperas, con carga y todo nunca había sudado tanto. Creo que adelgacé un par de kilos en el trayecto. Llegamos al hotel, dejamos las cosas y salimos a encontrarnos con Luchi y Ceci que ya se aproximaban nuevamente a “nuestro barrio”para recorrerlo juntos y cenar alguna cosita. A la pasada visitamos el templo de Senso-Ji que esta a la vuelta de nuestro hotel y es un punto clave de la zona turística de Asakusa, donde estamos quedándonos. Es increíble verlo iluminado y casi sin gente. El paisaje cambia por completo.

Cena de por medio y una breve visita al río frente a la Tokyo Sky Tree retornamos al hotel bastante tarde.

Hoy de mañana salimos bastante temprano a recorrer la zona cercana al hotel, ahora con cientos de miles de turistas recorriendo las calles del templo. Luego, combinando varios metros y sin que nos viniera un ataque de caspa en el medio, llegamos a la zona de Shinjuku para hacer una visita al templo de la religión nuestra y rendir algunos tributos a la misma: Yodobashi Camera. Para los amantes de los aparatitos electrónicos en todas su formas y sobre todo los de la fotografía, el lugar de devoción y perdición. 

Takeshita dori

De ahí caminamos al Tokio Metropolitan Building y subimos a uno de sus miradores para poder apreciar la ciudad desde lo alto y bajo un clima increíblemente primaveral. La ultima vez que habíamos estado ahí, dos años atrás, llovía muchísimo y no se veía ni a tres metros de distancia. Hoy había mucha bruma pero definitivamente el clima era muchísimo mejor! Arriba!

Caminamos otro poco y nos tomamos un metro, un tren y una mula y llegamos a la zona cercana de Shibuya, cerca del Parque Yoyogi. A pesar de que no vimos a Bubu, si vimos a muchos personajes que deambularon por la pintoresca calle Takeshita-dori. Este lugar es donde uno se puede comprar el atuendo que se le ocurra para disfrazarse y vivir como sus personajes animados o simplemente vivir su fantasía personal. A diferencia del Vilardebó es un lugar mucho mas popular y por el que circulan cientos de personas que van de compras, a comer o simplemente como paseo para apreciar la fauna que vive ahí. Muy pintoresco. 

Shibuya antes del cruce

Caminamos por las cuadras de alrededor, para arriba y para abajo y luego emprendimos rumbo a Shibuya; lugar donde ocurre el cruce de las cinco esquinas y miles de personas cruzan las calles mientras el semáforo las habilita, para retomar su posición de espera luego de dos o tres minutos. Una demencia el cruce y todas las cuadras circundantes. Especialmente, las que implican el lado de la estación. Es un lugar increíblemente grande pero hoy de tarde lo vi pequeño en comparación a las miles de personas, esto es literal, que vimos cruzar por esa estación en todos los sentidos. No había descanso. No daban treguas. Como oleadas de zombies de las películas de ese género. O en las maquinitas que luego de liquidar a la primer orda de enemigos, venían quince mas; bueno, así era la cantidad de gente que salía por todas lados e iba para todos lados. 

Queríamos organizarnos para saber cuales eran las lineas de metro/subte/tren que teniamos que tomarnos pero era imposible. Para el lado que nos apartabamos para tomarnos un respiro y pensar, aparecía otra tanda de cientos de personas que te pechaban, te flanqueaban por ambos lados. Detrás de una tienda; por detras de una columna; debajo de una escalera. Por dios! Saquenmela un poco. Seguir en un flujo de gente es relativamente fácil dado que no hay que hacer casi nada, casi que ni que caminar, la gente te lleva. Pero cruzarse y cambiar es lo complicado. Como intentar cruzar una calle con transito de todos lados. Mínimo tres o cuatro empujones te llevas y ademas tengas que cambiar varias veces de trayectoria porque la gente con la que te pechaste te cambio mucho el curso inicial que llevabas. No recordaba que fuera tan así en esta estación de la otra vez, pero hoy me agotó mentalmente.

Roppongi

Logramos salir del hormiguero que era la estación y meter los dos trenes necesarios para llegar a Roppongi, lugar donde nos encontraríamos con Luciano y Cecilia. Prueba superada! Caminamos por unos parquecitos y una zona muy distinguida y terminamos comiendo algo en un bolichún que encontramos por alguna callecita que recorrimos, sentados afuera. No se si estaba para tanto, dado que se te volaba el pelerío y estaba un pelin fresco, pero estuvo muy bueno.

Mañana arrancaremos para algún otro lado que no esta definido; veremos que sale!

Mando alguna fotito. SaluT y despues escribo mas!

Bye!