Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Primer Cuento de Cordoba - Viernes 8 de Diciembre

Buenas amigos!!! Como les va? Para variar, nosotros levantando la pata por algún lugar del mundo. Esta vez... nos tocó en Córdoba, Argentina. Mas específicamente, en Cooordoba Capital como dicen los locatarios con su acento particularmente gracioso.

Comenzamos el jueves de noche en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, esperando nuestro vuelo nocturno a Córodoba por Amaszonas. Una línea aérea relativamente nueva que esperemos que llegue en una pieza a destino, con nosotros vivos adentro. Debido a un retraso en los vuelos, por paros en los controladores aéreos (queremos creer que sea eso), nuestro vuelo terminó saliendo una casi dos horas mas tarde. Resulta que Anita, por razones que no vienen al caso, tiene acceso al área VIP del aeropuerto y dado que íbamos a estar medio al pedo en la zona de embarque, decidimos usar ese beneficio para pasarla un poco mejor. 

Accedimos al coqueto salón principal, decorado con luces psicodélicas y suntuosos sillones de cuero y apoya pies. Alfombras caras, cuadros de algún renombrado artista internacional, televisores de alta definición con canales internacionales y baños forrados de mármoles y vidrios esmerilados para tener la privacidad justa para hacer aquello. La verdad que impecable todo pero lo mas importante estaba al fondo: la comida. Heladeras llenas de bebidas frías para degustar a piachere; vinos finos, cervezas importadas, bebidas carbonatadas, etc. En la parte gastronómica había sandwiches variados, maníes, cereales, yogures, scones dulces y salados... En fin, un montón de cosas ricas para comer de arriba sin que nadie te diga nada. Por eso nos miramos y dijimos... "esta es la nuestra" y nos dedicamos a comer. Comimos una medialuna de jamón y queso, un puñado de maní y un agua sin gas. Para rematar tal bacanal, un baso de Coca bien frío. Terrible agujero le dejamo!

Se hizo la hora del vuelo y nos dispusimos a embarcar a la media noche. Un corto viaje de 1 hora y 30 minutos aproximadamente y estábamos aterrizando en la tierra de Rodrigo, La Mona Giménez y otros tantos ídolos cordobeses. Buscamos un transporte para ir al hotel pero todos los remises estaban ocupados. Decidimos tomarnos un taxi. La cola era larga y aparentaba funcionar relativamente lenta. No había un solo taxi en la vuelta. No nos quedaba otra que esperar. Comenzamos la fila y quedamos en decimos lugar mas o menos. Que choclo mamita! Eran ya las dos de la madrugada y teníamos mucho sueño. Por arte de magia, los taxis comenzaron a arribar a la parada. Primero una pareja, después unas amigas, mas tarde otra pareja de jóvenes... finalmente nuestro turno! Nos divertimos mirando los taxistas hacer malabares al cargar el equipaje de las personas que llevaban debido a que los autos taxis en argentina, casi todos, funcionan a gas y no a gasolina. El tanque es casi mas grande que un calefón de 80 litros! El que nos tocó a nosotros no fue la excepción. A pesar de que llevabamos una pequeña valija y un par de mochilas, el taxista tuvo que poner parte de nuestra carga en el asiento de adelante. Un lujito la optimización eh!! Como no podía ser de otra manera, el taxista que nos llevó iba escuchando la radio y para no perder las raíces, iba escuchando a un comediante cordobés haciendo chistes. Por suerte que el chofer no se mandó ningún chiste durante el viaje sino cantábamos Lotería!!

Por la mañana y luego de un sabroso desayuno comenzamos nuestra recorrida por la calurosa capital. El hotel nuestro estaba a una cuadra de uno de los lugares que habíamos visto que se podía recorrer: El Paseo del Buen Pastor y Santuario del Sagrado Corazón de Jesús. El primero es un espacio recuperado de lo que fue antiguamente una cárcel de mujeres. Lo segundo es una preciosa iglesia hecha a mediados del siglo 20 con detalles muy cuidados en toda su estructura. O al menos fue lo que trató de hacer su arquitecto en sus comienzos. Cuando el presupuesto se terminó y el proyecto se retomó, años mas tarde, ya la cosa no fue lo mismo y lo que inicialmente fueron lindas estatuas con proporciones correctas terminaron siendo maniquíes tallados con motosierras; mas o menos. 

Mientras tomábamos las primeras fotos de su fachada, apareció una mujer y nos ofreció hacer un mini tour guiado por su interior con la posibilidad de visitar una de sus torres y llegar a una terraza interna, por así decirlo. Nos pareció interesante y decidimos aceptar, acompañados por otra pareja de estudiantes de arquitectura locataria, que aguardaba el comienzo como nosotros. Las explicaciones del tour realmente sumaron a la experiencia, pudimos ver detalles de su construcción y sobre todo, disfrutar de las vistas de la ciudad que ofrecía el subir a su torre mas baja.    

Luego del tour, rumbeamos para la zona de lo que se conoce como la Manzana Jesuítica. Un conjunto edificaciones antiguas realizadas en la época de las misiones jesuíticas. Los mas destacados son la Iglesia Catedral de Córdoba y el Cabildo, ubicados frente a la Plaza San Martín. Durante el trayecto rumbo a esta zona y al llegar a estos edificios pudimos percatarnos de un problemita con la fauna aviaria existente. Puntualmente las palomas y sus deposiciones... excesiva cantidad de caca de paloma por todos lados. Es como si el alimento de los pájaros de la zona fuera comer frutos de laxante que crece en los árboles. Impresionante y por todos lados! Mas allá de esto, igual pudimos recorrer e intentar entrar a muchos de los lugares que había abiertos, ya que el viernes era feriado y había muy poca cosa abierta por suerte. Caminamos un poco mas, hacia el norte, por una zona de locales comerciales y decidimos parar a almorzar. En el camino nos llamó la atención que había muchos kiosquitos o mini carritos de comidas que decían "panchiburguers". Cuando vimos el primero pensamos que era solo el nombre, pero al verlo repetido una y otra vez, nos dimos cuenta que era un "menú específico" de la zona. Finalmente vimos que servían unos panchos en un pan alargado, pero parecido a una tortuga donde le agregaban muchos aderezos para parecerlo a una hamburguesa. Un invento de aquellos pero se ve que era un éxito porque la cantidad de personas que había en los locales estos era impresionante. Nosotros comimos en otro buteco. Debimos haberle entrado a los panchiburguers porque la verdad que lo que comimos en este otro lado era un asco. En fin...

Con un solazo que partía las piedras salimos rumbo a un edificio moderno llamado Centro Cívico del Bicentenario o Casa de Gobierno. "El Panal" para los amigos dada su forma particular. Según el guía del city tour que hicimos se llama "El Panal" porque esta lleno de zánganos. Cuack! En frente queda el Puente del Bicentenario el cual recorrimos brevemente porque el calor era insoportable. Seguimos la caminata bordeando el río Suquía hasta llegar al Parque Sarmiento. Ahi decidimos hacer un parate para recuperarnos del calor y tomarnos un refrigerio. Compramos una bebida en unos de los puestitos de venta callejera y fue muy graciosa la interacción que tuvimos. "Si? Dame una Coca de 600...? De cuaaal queerés ?.. de eeesas negro? (Señalando a las que tenía sobre una conservadora al rayo del sol y que eran claramente de medio litro y no mas) ... eeeehh.. si de esas si! Revolvió bajo una acolchado doblado múltiples veces y bajo esa capa térmica apareció una enorme heladerita de donde salió la Coca mas fría que podía imaginarme en ese calor matador. Nos tomamos la bebida perfecta bajo unos arboles y al rato decidimos patear rumbo al hotel.  

Nos cambiamos, refrescamos un poco y salimos nuevamente a recorrer otra parte de la ciudad pero ya en búsqueda de algún alimento reconfortante y bien pocho, para recuperarnos del fiasco del medio día. Por eso, visitamos el shopping Patio Olmos y nos comimos un buen churrasco con huevo frito y papas fritas. Todo grasas saturadas y bajo en sodio para cuidar la silueta y la hipertensión. Al salir vimos que la tormenta que se estaba armando minutos antes de entrar al shopping, se había desatado dejando las calles mojadas pero hechas un caldo. Aún había actividad eléctrica pero sin lluvia por lo que hicimos un parate en el Paseo del Buen Pastor a sacar unas fotos de la iglesia frente a éste con los rayos que aún iluminaban el cielo. Un bonitos espectáculo como para ir cerrando la primer noche en Córdoba e irnos a apolar.

Saludos y mañana seguimos con los cuentos!