Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Cuentos del 15 y 16 de Abril - Tokio dess!!!!

Buenas, que dice genchi???

Hoy va a ser medio cortelli porque acá es tardísimo y hoy caminamos mucho. Ta cansada la muchachada!

Recepcion en la Manshion

Desde ayer al medio día estamos en Tokio!!! A medio día llegamos a la gran urbe japonesa y desde entonces casi casi que no hemos parado la pata! A medio día nos encontramos con Luciano y Cecilia en la estación de Gotanda, cerca de la casa de ellos. El recibimiento fue ruidoso y bien latino… mas bien yorugua. Los japoneses ni se lo esperaban. Mas de uno pensó que había un loquito suelto en la estación. Eran los gurises que nos estaban esperando del otro lado del molinillo mientras nosotros luchábamos por atravesar un mar de gente cinchando con las valijas. 

Luego de un caluroso saludo y reencuentro con amigos, salimos los cuatro de grandes conversaciones por las calles de Tokio rumbo a la gran Manshion que es su hogar. Nos esperaba un banquete de alimentos naturales y muy sanitos todos ellos.

Luciano volvió a la oficina porque estaba con permiso especial para salir y demorar un poco mas y con Ceci nos fuimos a patear los primeros kilómetros tokiotas. Recorrimos la zona de Gotqnda a lo largo del río, para luego ir por Ebisu y zonas aledañas. Muy rico todo pero bobeando bobeando caminamos pila! Se hicieron como las 6 de la tarde y salimos rumbo al hotel a hacer el check in que no lo habíamos hecho aún.

Senso ji por el dia

Por suerte agarramos la hora pico en el metro y fuimos casi casi que en el techo del tren. Que manera de haber gente y seguir subiendo sin casi desagotar en varias paradas. Con camperas, con carga y todo nunca había sudado tanto. Creo que adelgacé un par de kilos en el trayecto. Llegamos al hotel, dejamos las cosas y salimos a encontrarnos con Luchi y Ceci que ya se aproximaban nuevamente a “nuestro barrio”para recorrerlo juntos y cenar alguna cosita. A la pasada visitamos el templo de Senso-Ji que esta a la vuelta de nuestro hotel y es un punto clave de la zona turística de Asakusa, donde estamos quedándonos. Es increíble verlo iluminado y casi sin gente. El paisaje cambia por completo.

Cena de por medio y una breve visita al río frente a la Tokyo Sky Tree retornamos al hotel bastante tarde.

Hoy de mañana salimos bastante temprano a recorrer la zona cercana al hotel, ahora con cientos de miles de turistas recorriendo las calles del templo. Luego, combinando varios metros y sin que nos viniera un ataque de caspa en el medio, llegamos a la zona de Shinjuku para hacer una visita al templo de la religión nuestra y rendir algunos tributos a la misma: Yodobashi Camera. Para los amantes de los aparatitos electrónicos en todas su formas y sobre todo los de la fotografía, el lugar de devoción y perdición. 

Takeshita dori

De ahí caminamos al Tokio Metropolitan Building y subimos a uno de sus miradores para poder apreciar la ciudad desde lo alto y bajo un clima increíblemente primaveral. La ultima vez que habíamos estado ahí, dos años atrás, llovía muchísimo y no se veía ni a tres metros de distancia. Hoy había mucha bruma pero definitivamente el clima era muchísimo mejor! Arriba!

Caminamos otro poco y nos tomamos un metro, un tren y una mula y llegamos a la zona cercana de Shibuya, cerca del Parque Yoyogi. A pesar de que no vimos a Bubu, si vimos a muchos personajes que deambularon por la pintoresca calle Takeshita-dori. Este lugar es donde uno se puede comprar el atuendo que se le ocurra para disfrazarse y vivir como sus personajes animados o simplemente vivir su fantasía personal. A diferencia del Vilardebó es un lugar mucho mas popular y por el que circulan cientos de personas que van de compras, a comer o simplemente como paseo para apreciar la fauna que vive ahí. Muy pintoresco. 

Shibuya antes del cruce

Caminamos por las cuadras de alrededor, para arriba y para abajo y luego emprendimos rumbo a Shibuya; lugar donde ocurre el cruce de las cinco esquinas y miles de personas cruzan las calles mientras el semáforo las habilita, para retomar su posición de espera luego de dos o tres minutos. Una demencia el cruce y todas las cuadras circundantes. Especialmente, las que implican el lado de la estación. Es un lugar increíblemente grande pero hoy de tarde lo vi pequeño en comparación a las miles de personas, esto es literal, que vimos cruzar por esa estación en todos los sentidos. No había descanso. No daban treguas. Como oleadas de zombies de las películas de ese género. O en las maquinitas que luego de liquidar a la primer orda de enemigos, venían quince mas; bueno, así era la cantidad de gente que salía por todas lados e iba para todos lados. 

Queríamos organizarnos para saber cuales eran las lineas de metro/subte/tren que teniamos que tomarnos pero era imposible. Para el lado que nos apartabamos para tomarnos un respiro y pensar, aparecía otra tanda de cientos de personas que te pechaban, te flanqueaban por ambos lados. Detrás de una tienda; por detras de una columna; debajo de una escalera. Por dios! Saquenmela un poco. Seguir en un flujo de gente es relativamente fácil dado que no hay que hacer casi nada, casi que ni que caminar, la gente te lleva. Pero cruzarse y cambiar es lo complicado. Como intentar cruzar una calle con transito de todos lados. Mínimo tres o cuatro empujones te llevas y ademas tengas que cambiar varias veces de trayectoria porque la gente con la que te pechaste te cambio mucho el curso inicial que llevabas. No recordaba que fuera tan así en esta estación de la otra vez, pero hoy me agotó mentalmente.

Roppongi

Logramos salir del hormiguero que era la estación y meter los dos trenes necesarios para llegar a Roppongi, lugar donde nos encontraríamos con Luciano y Cecilia. Prueba superada! Caminamos por unos parquecitos y una zona muy distinguida y terminamos comiendo algo en un bolichún que encontramos por alguna callecita que recorrimos, sentados afuera. No se si estaba para tanto, dado que se te volaba el pelerío y estaba un pelin fresco, pero estuvo muy bueno.

Mañana arrancaremos para algún otro lado que no esta definido; veremos que sale!

Mando alguna fotito. SaluT y despues escribo mas!

Bye!       

Cuentos del Martes 14 de Abril - I'll be back!

Choto choto!!!.. quedan más cuentos!

Les comenté que el pronostico del clima daba lluvia? En nuestro último día completo Kanazawa decidimos ponernos el traje de buzo y salir a recorrer la ciudad. Arrancamos tempranito para el distrito de las Geishas llamado Higashi-Chaya, el cual habíamos estado ayer pero luego de la hora de cierre y no pudimos ver casi nada. Llegamos y estaban filmando un comercial, una novela o algo. No se que era pero había un relajo en las calles que era importante. Varios ponías que gritaban para todos lados y trataban de que la gente no gritara, circulara y demás. Además, los actores estaban todos vestidos con trajes tradicionales. Muy colorido y bonito. Los turistas se desesperaban por sacarles fotos porque con los edificios antiguos de la zona eran el conjunto ideal. A un guardia que revoleaba las manos para todos lados y gritaba como condenado acomodando la gente creo que tuvo un  pico de stress dado que casi nadie le daba bola. 

Distrito Higashi-Chaya

Caos mediante, dimos otra vuelta y visitamos una de las tantas tiendas de producción de artículos artesanales en base al oro que hay en la ciudad. Kanazawa es conocida por su técnica especial para producir láminas de oro como si fueran hojas de papel. Es más, vimos una y era muchísimo más delgada que una hoja de papel común. Explicación a por mímica, los explicaron como parten de un pedacito muy chiquito de oro y producen una o varias hojas de estas para luego aplicarlo básicamente a lo que sea. Desde elementos decorativos, artículos para la construcción para el hogar como paredes, palanganas o hasta waters, productos cosméticos. La frutilla del postre era que había como unas rodajas de un bizcochuelo con polvo de oro entreverado. No sabemos si es bueno para la salud cuando entra, pero cuando sale seguro es una divinura!

Jardin Kenrokuen

De ahí nos tomamos un bus y fuimos para el Jardin Kenrokuen, frente al castillo de Kanazawa. Aquí descubrimos porque los japoneses tienen un doctorado en jardinería y paisajismo. Todo tipo de arboles y flores perfectamente combinados y armonizados para que el disfrute visual sea total. Además, esta en un lugar alto de la ciudad por lo que junto con los jardines se puede disfrutar de unas vistas de las montañas increíbles. Todo pechocho. Realmente los tipos la tienen clara en esto de la jardinería y saben como hacerlo. Pero sobre todo, tiene las santas bolas para hacerlo. Vimos a grupos de tres y cuatro personas en cuatro patas arrancando yuyos entre otros yuyos más que en cualquier parte pasarían como parte de la vegetación. Pues no, acá cada yuyo tiene su lugar y si hay una mínima hojita de algo fuera de su lugar, pues alguien va a venir a sacarlo. Mucho personal por todos lados, acomodando arboles, rastrillando áreas, etc. Como comenté ya en algún otro lado o medio :P, ese es uno de los mejores jardines de Japón, según entendidos varios, entre ellos el libro de Choly Berreteaga. Por suerte el clima aquí fue bondadoso y nos la sacó un ratito.

Seguimos caminando y terminamos en el parque de enfrente, donde se encuentra el Castillo de Kanazawa. Quisimos entrar por un lugar pero no estábamos seguros si esa era la entrada correcto. Fuimos al centro de información a pedir un mapa y nos atendió un veterano que hablaba bastante bien el inglés. Nos empezó a explicar todo lo relacionado con los jardines y el castillo. Cada explicación requería una rayita en el mapa que nos acababa de dar. Al finalizar la explicación, veinticinco minutos después, el rayerío era tan grande que casi no se veía lo que había debajo y mucho menos entendíamos que era cada cosa. Un fenómeno el chiquilín.

Entramos y recorrimos los restos de los antiguos edificios y los completamente remodelados. Entre tanto, se largo la lluvia torrencial así que nos vino bien para hacer el aguante y esperar si aflojaba. Cuarenta y cinco minutos después era evidente que eso no iba a suceder y salimos nomás a tomarnos un bus para tratar de visitar el segundo barrio de geishas que nos quedaba. Medio tarde para arrancar para ahí pero igual estuvo bueno. A la pasada pudimos ver una de ellas que caminaba apresuradamente entre casas y nos dio para sacarle un foto, que muy gentilmente decidió posarnos. Alguna vuelta más y arrancamos para el hotel experimentando nuevamente con el transporte público. Todo un éxito dado que llegamos sanos y salvos minutos más tarde.

Dado que era nuestra ultima noche en el hotel y que ahora estábamos hechos unos expertos, decidimos hacer la gran Terminator y volvimos al Club Pelotaris o baño termal japonés. Oh Margót! En mi caso, llegue al vestuario y estaba solo, me tomé mi tiempo para elegir el locker donde dejar mis cosas, que hoy eran más. Había ido mejor preparado! Me cambié y arranque para la terma. Llegué y había solo otra persona. Jugó Hugo Bañulo, como recomienda la etiqueta y al agua pato. Por aproximadamente diez minutos tuve el baño para mi solo. El chorro masajeador, la piscina de agua fría, la calenchu calenchu, todo! 

Raiden y Scorpion al ataque

Con Ana habíamos dicho que hoy, dado que ya conocíamos más el tema y era nuestra ultima noche aquí, íbamos a quedarnos un poco más a disfrutar del servicio. A los 20 minutos de estar adentro ya no aguantaba más del calor y decidí salir manso cosa de no apurar mucho la cosa. En ese interín un hombre que se había mandado en el agua termal, se puso el trapito que usan para lavarse en la cabeza y se mandó para el sauna, que esta pegado a las piscinas. Ahí me percaté que la gente que no estaba en donde yo estaba, estaban metidos todos en el sauna. Además vi que estaban todos entretenidos mirando algún programa de esos rarísimos que tienen los japoneses en la TV. Si si.. en el sauna había TV enorme para que los chochamus no se aburrieran. 

Salí, me vestí y arranque como una moto para afuera porque el calor que había en el vestuario estaba complicado complicado. Ahí aprecié algo extraño. En el vestuario hay todo tipo de elementos para el aseo personal post ducha. Perfume, loción para afeitarse, para lavarse los dientes, para peinarse y demás. Completita la cosa. Ahí me llamó la atención algo pero me costó darme cuenta que era lo raro de esa situación. 

Había un veterano pelado secándose el pelo con secador. Como???? Si, así es. O tenia algún tipo de implante capilar nuevo que ademas de crecer rápidamente es transparente o se estaba secando las pestañas. De otra manera no lo comprendo.

Al llegar al recibidor del baño, la esperé a Ana por un buen rato. Salió que parecía un tomate la cara. Los cachetes a punto de explotarles. “Hace un poco de calor acá no?”me comenta. A juzgar por el color en su cara parece que venía de cambiarle el cuerito a las canillas por donde sale el agua termal directo del volcán. Por dio! Nos refrescamos un poco y listo el pollo. 

Mañana por la mañana estaremos partiendo rumbo a nuestra última escala oficial del viaje: Tokyo. Ahí nos encontraremos con nuestros amigos, Luciano y Cecilia, que en buena parte son la razón de esta aventura asiática. Movernos ya nos va a ser más fácil porque con asistencia experta es una papita! :P

Para terminar quiero agregar algunas curiosidades que hemos visto o situaciones que nos han quedado colgadas de los lugares anteriores pero que merecen ser comentadas. :) 

- En casi todos los lugares de información turística o museos que hemos visitado nos han preguntado de donde somos. Cual es nuestro país. En un par de lugares vimos un cartelito que decía que con fines estadísticos estaba recolectando esa información. Nosotros hemos contestado amablemente y de forma variada para ver si nos entienden. Distintos resultados hemos tenido. Están aquellos pocos que entienden un poco más el inglés y uno les puede describir más o menos donde se encuentra el paisito. Con las referencias geográficas de Argentina y Brasil para facilitar la cosa. Están los demás, La mayoría que no tiene ni la más pálida idea de donde es y explicarles es completamente al pedo por la barrera idiomática existente. Lo curioso es que todos, el cien por ciento de la gente que nos ha preguntado, luego de decirles “Uruguay”, terminan diciendo “Ooohhhh Urgay! OOOOhhhhh”con un sonido rasposo entre la O y la H. Es muy gracioso! No se si es una expresión  de asombro o de confirmación de que ni la más p.. idea! jajaja

- En los lugares que hemos tomado un cafe con leche y comido algún tipo de sandwich, siempre pero siempre nos traen un tenedor sólo. Un tenedor únicamente para comer un croissant con jamón, queso y lechuga? Ta como que un poco raro eso. Esta gente sabrá para que o como se usan? :P

- En muchas esquinas, donde existe un cruce de peatones, hay cartelería que advierte sobre los peligros de escribir un mensaje de texto o mirando simplemente la pantalla del celular y cruzar la calle o simplemente caminar por la vereda. Esto esta bien y es correcto. Ahora, debería de decir que tampoco se puede hacer eso mientras se maneja una bicicleta por la vereda. La cantidad de gente que nos ha zumbado mientras íbamos caminando porque van mandando un mensaje, jugando algún jueguito o simplemente mirando la novela, no esta escrito. Son un peligro!

- En casi todos los lugares públicos que se pueden visitar se ofrece, además de la folletería muy variada para informarse, un lugar donde uno puede sellar una hoja, o alguna parte del cuerpo si uno lo desea, con el sello “oficial”del lugar. En el caso de los castillos, generalmente es una imagen del castillo o similar con algún texto en japonés y a veces en inglés. En otros lugares puede ser el logo u otro elemento que lo represente. Es algo diferente pero lindo de coleccionar en alguna libretita de apuntes que uno pueda llevar.

- El día que fuimos de Nagoya a Ise, a visitar el templo con las rocas esposo, tuvimos que combinar con un tren y luego un ómnibus turístico para llegar hasta el lugar en si. El ómnibus nos dejó en la parada como ha cien metros de la entrada del templo. Era pasado el medio día y teníamos un hambre interesante dado que no habíamos comido aún. Compramos unos sandwiches para picotear pero precisábamos  buscar un lugar donde hacer el picnic improvisado. Además había que averiguar donde estaba la vuelta que teníamos que dar para entrar a ver las rocas esas. Entre medio había como un shopping y un estacionamiento bastante grande. Mientras Ana se acomodaba en unas escaleras, fuera del centro comercial, yo subí unas escaleras para ver desde lo alto si se veía el camino. No vi nada. arranqué a bajarlas y a lo lejos veo que se acerca un hombre haciendo señas. Lo miré y me hice el choto. Pensé que venia a retarnos porque no podíamos estar ahí o sentarnos en las escaleras. Seguía haciendo señas. Ana ya se había dado cuenta mientras sostenía un pequeño sandwich en su manita. El hombre estaba más cerca y ahora le escuchábamos sus sonidos. “chucu chucu chap chap!”Nos gritó, Ni idea que me decís pero “OK Ok“  y remate con risita. “chucu chucu chap chap Meotoiwa”vuelve a gritarnos y nos hizo las señas de algo que se parecía a la forma de una M. Ahí comprendí que las señas eran la forma de las rocas y como estaban enganchadas y Meotoiwa  era el nombre del lugar que queríamos ir. Yo le hice la morisqueta que si, que ese lugar era al que queríamos ir. El me hizo la seña de que había que entrar al shopping y detrás estaba eso. Ana me miró y me preguntó “eehh?? que dice? No me digas que hay un McDonals ahí adentro???”Brillante razonamiento para el momento de zozobra del almuerzo que estábamos teniendo. jajajaja

Besitossss!!!!

Cuentos del Lunes 13 de Abril - Kanazawa al viento

あなたはみんなどうしている?

Nosotros bárbaro! Metiéndole a la pata como loco. Anoche mande un último mail de Nagoya. Desde hoy a medio día estamos en Kanazawa, norte de nuestra posición anterior y nuestro último destino previo a llegar a la gran metrópolis nipona. Hicimos todo el viaje en tren bajo agua constante y para no desentonar aquí en Kanazawa sigue igual. Lluvia por doquier hasta que nos vayamos el miércoles por la mañana. Un desastre en cuanto a clima.

Igual apechugamos y arrancamos a recorrer la mas que bonita ciudad bajo lluvia constante y sonante. Luego de buscar para almorzar, terminamos encontrando un buteco con bastante linda vista de la ciudad y sobre todo de la estación de trenes. A lo lejos, y cuando la lluvia daba unos minutos de tregua, pudimos ver unos picos montañosos con nieve en su cima que se ve son muy bonitos. Calculo que parte de los paseos regionales serán ir a visitar y practicar algún deporte invernal. Luego del incorporar algunos carbohidratos salimos rumbo al distrito de los Samurai. 

Aparentemente, la ciudad fue muy importante en la historia de Japón y puntualmente vivió una familia muy influyente que tuvo varias propiedades en la zona. La familia Nomura. Puntualmente una de ellas es uno de los puntos que se pueden visitar en esa zona y nos dirigimos hacia ahí: Nomura Samurai House. Entre las cosas mas interesante que pudimos ver ahí fue una armadura Samurai completita, armada y matriculada en origen, y que fue usada en batalla en  1580. Acá casi tenemos un altercado internacional con unos rusos.

Despelote en el museo

Al entrar a la casa, había que pagar la entrada, entenderles las explicaciones a las mujeres que te daban los panfletos con las explicaciones y además hacer equilibrio y descalzarse para entrar. Eso en la mayoría de los lugares públicos que hemos visitado. Hemos pasado desde el piso frío de unos tablones al aire libre prácticamente hasta los pisos con algo parecido a loza radiante o al tatami blandito y tibio. Hoy experimentamos un tramo de jardín trasero parado en piedras, muy limpias y todo lo demás pero heladas. Que ganas de joder con la descalzada. El incidente casi se produce porque a pocos minutos de haber empezado al recorrida nos topamos con un grupo bastante grandecito de lo que yo creo eran rusos. Eran grande, mas bien rosaditos de piel, medios rubiones y arrastrando mucho la jota y otros sonidos fuertes. Si uno va a un lugar japonés en general reina la calma, el silencio y la armonía. Esto eran ruidosos, conversadores pero sobre todo prepotentes y se atravesaron en cuanto lugar pudieron. Eran ellos y el resto que reventaran! Los mirabas de pesado y no les importaba. Nunca entendieron que estuvieron jodiendo desde que llegaron. Yo hice algún comentario y como nadie se dio vuelta para pegarme asumí que no me entendían y me estuve riendo un poco. 

El momento sublime fue cuando intentamos salir del lugar, donde teníamos que recuperar nuestro calzado en unas estanterías dispuestas para dejarlo. Ahí, toda esta muchachada vodkera intentaba salir, mas otros tantos intentaban entrar. Todos en un espacio de 3x3 metros. Las doñas que iban en “la excursión” estaban a los manotazos limpios para poder bajar un par de escalones, sentarse y calzarse. A todo esto, otro grupo mas de japoneses intentaban hacer su ingreso por otro lado. Mas despiole imposible. Nadie cedía una pizca de espacio. Todo el mundo quería calzarse pero no se daba cuenta que si no sería, nadie lo iba a poder hacer y si lo hacía iban a salir con el calzado cambiado. Yo lo intenté pero en vez de recuperar mis botas, casi salgo de sandalias rojas con flores y con los pies cambiados. Era una locura. Lo controlé por reloj y demoramos casi 10 minutos en que la cosa se despejara y poder meterme los zapatillos y salir. Me terminé de vestir en la esquina, agarrándome de un murito. 

Mercado Omi-Cho

También fuimos por una antigua farmacia que actualmente tiene como un museo de la historia de la ciudad y no solo los antiguos artículos de la farmacia en si. Seguimos recorriendo y de fuimos hasta la zona del mercado Omi-cho. Este lugar, como otros que hemos visitado ya, esta formado por varias cuadras “peatonales” donde se pueden encontrar de todo tipo de productos. Este era relacionado con la comida y sobre todo productos del mar; muchos de ellos aun vivos. Bichos de todo tipo y color. Mi sensación es que aquí había mas variedad que en otros mercados. Lo de “peatonales”es porque la gente anda caminando por todos lados, pero cada dos por tres, te zumban las bicicletas y ademas los autos o camiones que descargan o cargan cosas. Tenés que andar con cuatro ojos!     

Tomamos un ómnibus para ir a otro lado y le pifiamos de linea. Nos tuvimos que bajar antes en otro lado pero de casualidad quedamos junto al gran parque que rodea el Castillo de Kanazawa. Lo vimos de reojo y seguimos camino a uno de los barrios de las geishas o Higashi-Chaya. Llegamos y casi todo estaba cerrado. Así que igual decidimos recorrer las múltiples callejuelas en busca de alguna chiquilina fugaz que pasara rauda y veloz a hacer algún espectáculo en la zona. No vimos ni una. Igual la caminata estuvo interesante. Como sin querer queriendo llegamos al río y disfrutamos de un lindo paisaje bajo los cerezos levemente iluminados por la poca luz que iba quedando del día. Esperamos el bus un buen rato, intentamos resolver el tema de los chirimbolos pero no pudimos. Estábamos cansados y decidimos tomarnos un taxi, cosa que no habíamos hecho aún. Con el mapa en la mano y diciendo el nombre de la estación lo mas japonés posible nos hicimos entender con el chofer, obteniendo la esperada respuesta al estilo Carlitos Balá.”eaahhh eahhh pepé! OK OK… clach clach clach”. Listo, problema resuelto. :P

Castillo de Kanazawa

Al llegar al hotel, un buen rato después recordamos que en éste, teníamos a nuestra disposición un baño termal para disfrutar. Si, como en muchas zonas de Japón gracias a que están sentaditos bajo una zona volcánica bastante inquieta, existen termas y hoteles que poseen agua termal para sus huéspedes. Este es uno de ellos. “Hay que aprovecharlo” dijimos!  Ahora… existe un par de problemas. Uno de ellos es que esta todo en japonés, como era previsible, y no entendemos nada de nada. El personal menos que menos entienden inglés. Como hacemos para entender lo que tenemos que hacer o no en la etiqueta del baño termal. He aquí nuestro segundo problema. Este baño termal… es al estilo japonés. Que significa? Que el baño termal es en conjunto y separado. Es decir, hombres todos juntos por un lado y las mujeres también todas juntas, por el otro. Un detalle clave de todo esto es que no es en Porto Alegre que hay que bañares. Seria un poco mas allá. Seria en PELOTAS. Mas claro revisen un libro de geografía. Si si, empelotillados, como dios nos trajo al mundo. 

Imagínense la etiqueta que hay que tener para proceder en estos baños y sobre todo, donde guardarse la etiqueta cuando uno esta en bolas completamente! Hay que pegarse un baño previamente para que cuando uno entre a las piscinas, ya lavó todas las impurezas. Hay que llevar su toalla y su trapito para refregarse sin tener que pedirle al de al lado que te lave la espaldita. Además, hay que hacerlo sentadito en un taburete y con un lluvero tipo teléfono. El lugar provee de shampoo y todo los elementos necesarios para el aseo personal. Además hay una palangana que uno puede llenar y echarse agua tipo balde de agua. Precioso! Todo esto lo se ahora porque ya fui y volví. Si leyeron el mail de ayer sabrán que hice una reflexión puntal sobre la observación. Bueno, hoy la apliqué al máximo. Al principio haciéndome el choto como para relojear de reojo que hacia el resto y luego aplicarlo. Ahí hice mi primer conclusión. “El trapito que tengo en la habitación colgado en la baño era para eso, para refregarse. Si subo a buscarlo capaz que asusto alguna doña que pasee por los pasillos del hotel”. La imagen me aterró y ademas rememoré un capitulo de Mr Bean que visita una piscina y termina asustando a unas chiquilinas al pasear en pelotas por el gimnasio. Mejor me quedo quietito y me las arreglo con lo que tengo. Que lindas manitos que tengo! 

El lluveiro larga un chorro precioso que si no te agarras fuerte te tira del taburete. Luego de controlar las fuerzas implícitas en el hidrolavado que me estaba haciendo había que lograr trancarlo y que largara agua por mas de 5 segundos. Después del cuarto intento me di por vencido e hice el lavado con una manita primero y luego con la otra. Luego de cumplido con la primer etapa estaba pronto para meterme en la piscina termal literalmente. Lleno de ponjas por todos lados. Todos mirándome. Yo les devolví la mirada pero ellos ganaron. Me metí como bobeando rápidamente y me quede en un rincón. Casi caso el estado de sublimación en unos pocos segundos por la temperatura del agua. Cuidando la mercadería pensé que si lograba salir en dos patas y no reptando cual babosa, estaba hecho piedra! No se que temperatura tenia el agua, per era bastante caliente. Después de unos minutos lo tenia controlado. De cotelete, revisaba unos hidromasajes que había en una mini piscina junto a mi. Se liberaron y me tiré cual delfín a por ellos. Que lindos chorros!.. especiales los que te daban… Pasando a la parte de la salida, secada con la toalla que si había llevado de la habitación, vestida y pa’fuera como todo un experto japonés. A pesar de que estuve 15 minutos nada mas, fue muy relajante, completándolo con un masaje automático brindado por un sillón electrónico mezcla con boa constrictor. Quede hecho una seda. Mansa como agua de pozo! Mañana voy por la revancha!

Por razones obvias y velando por la salud mental de los lectores, no hay imágenes del baño; además de una reglamentación del recinto proveedor del servicio. :P 

Sayonana my friends!

Cuentos del 11 y 12 de Abril - señas y signos

Konichiwa garotos y garotas!

Hace casi dos días que nos mando cuentos así que va pelota directo a las reflexiones. 

Uno puede mirar las cosas u observarlas pero a mi entender las cosas no son lo mismo. Mirar puede ser desde mas arriba, desde mas abajo, desde un costado o del otro. Mirar fijo o mirar de por arriba. De muchas maneras es decir, pero observar implica algo mas. Implica ver lo que esta pasando y entender porque esta pasando. Porque se hace una cosa o la otra. Porque hay un símbolo ahí cuando ocurre una situación y porque no lo esta en otro caso. Porque las personas hacen algo en vez de hacer otra cosa. En fin muchas situaciones de la vida diaria en la que uno puede aplicar lo de ver simplemente o lo de observarlo. Eso ha estado ocurriendo estos días en el viaje y sobre todo desde que estamos en Japón. 

En Corea se daba mas la situación en la que nos podíamos comunicar un poco mejor dado que el inglés era mas común y a pesar de ser muy básico, la idea o la intensión se entendía. Acá, en Japón es casi mínimo y ademas es muy difícil de entenderle las pocas palabras que pronuncian. Lo mismo les debe pasar a ellos con nuestro japonés que es, como cuando uno se va al maso de pique en la conga, menos diez. Esta dificultad de comunicación fue aún mas acentuada desde ayer al medio día cuando llegamos a Nagoya. 

Arribamos alrededor de las 2:30 de la tarde y fuimos directo al hotel a revolear las valijas y empezar nuestra recorrida. Al llegar nos costó hacernos entender en el hotel pero finalmente quedó todo aclarado. Al salir, buscamos un mapa de la zona y demás pero todo estaba en Japonés. En la recepción nos dieron un pedazo de mapa fotocopiado pero que no se entendía mucho y además, no tenia muy claro las lineas de metro o de buses para poder movernos por la ciudad. Como tampoco pudimos encontrar la oficina de información al turista choto, o sea nosotros, igual salimos al tanteo como ciego nuevo a probar como hacer para llegar a un lugar que queríamos ver primero. Macanudo con B larga.

Entramos en la estación de metro que esta junto a la estación de trenes por donde llegamos a la ciudad. Empezamos a intentar entender cuales eran las lineas de metro que había, las estaciones con sus nombres en japonés únicamente en uno de los mapas que teníamos, tratar de asociar esos chirimbolos a los nombres en el otro mapa fotocopiado. Sumado a esto, entender la simbología de las estaciones para saber si los trenes iban o venían. El como sacar los tickets en maquinas que también estaban el 98% en japonés, entre otras dificultades. Era un puzzle mortal. Aquí es donde aplicamos lo de la observación al máximo. Además de entender la simbología era lograr comprender como se pasaba el ticket por la maquina o porque la gente estaba solo en un andén de la estación y no en el otro… será porque había un cartel que creemos que pudiera decir que no funcionaba esa parte o porque ahí era donde llegaban los trenes y era el destino. Era al pedo tomarse un tren que no se va a mover.. por ejemplo. Todo eso nos llevo un buen rato. Un parto pero lo logramos!

A esta situación se sumó algo inesperado. Mientras luchábamos con los mapas, cartelera de la estación y demás, en un momento apareció un veterano de camisa azul que nos estaba relojeando. Yo ya lo había visto de reojo que nos estaba mirando desde lo lejos. De golpe estaba mirando lo que hacíamos por sobre el hombro. “que cornos querrá?” pensé. Nos empezó a hablar en japonés y nosotros en geringoso. Plin! Ni idea de que nos decía y el calculo que tampoco. Nos empezó a hacer señas para acá y para allá y nada. “Nos estará explicando algo de como usar el metro” nos dijimos entre nos. Ahí le mostramos que queríamos ir a un templo que parecía que quedaba a tres estaciones de donde estábamos nosotros, pero que mas o menos habíamos deducido que había que combinar. “choto! surika menemi sudeka des.. “ nos dijo mas o menos con esas palabras. Otra vez con el choto! pero que cosita! Ahí nos estaba mostrando que esa era la estación tal y que en el mapa era una particular. Además nos aclaró, todo por señas, revoleada de dedito pa’lla y pa’ca, que esa era la linea A y que la que iba por el lugar deseado era la B. había que combinar en tal lugar. Mas o menos lo habíamos deducido nosotros pero estuvo bueno que el veterano con su gran labia nos lo aclarara. Listo! Ahora déjanos quietitos y vos seguí tranqui nomas.

Segundos mas tarde, sentimos una presencia cerca nuestro; era el veterano nuevamente. Ahora había agregado dos palabras a su vocabulario internacional: “One” and “Two”. Esa era las paradas que teníamos que hacer para luego bajarnos y seguir en la otra linea. “sike duku puca puca tum” y varias cosas mas pero seguíamos sin entender que nos decía. Nosotros usábamos palabras sueltas en inglés, pronunciadas a la carrera para ver si entendía algo y nada. El nos hablaba y nos hablaba pero nada de nada. Tuvimos una conversación de sordos como de 5 minutos de ida y vuelta; intercambiando opiniones de política, arte, ciencia entre otros tópicos pero plin. Nada de nada. En un momento nos hizo el clásico gesto de “seguime chango” y arrancamos con él rumbo a las maquinas expendedoras de pasajes. No perdíamos nada. Empezó a apretar botones para allá y para acá. Fue y vino y ni el supo que caramelo estaba haciendo. Ana ya había deducido como era que se pagaba según la parada en la que te subías. No es física nuclear pero ya se había dado cuento. El viejo parecía un chiquilín en las maquinitas pegando pinias y patadas con los botones de la maquina y todavía nada. Seguía con la conversa y con Ana lo mirábamos y le decíamos “ok” y nos reíamos. Eso era toda nuestra conversación. A todo esto, en un momento me golpean la espalda. Era una señora que nos vio en la gestión en la que andábamos y me dice, en un perfecto inglés si queríamos usar un pase libre que ella había comprado previamente pero que no iba a usar porque se iba de viaje. En un momento no entendía que me estaba diciendo. Pensé que me estaban hablando en Klingon, porque nunca pensé que me iban a hablar en inglés después del “puka puka suka do!” del veterano. Le di las gracias y seguí intentando observar lo que Ana y él hacían. Ya casi habían vencido al jefe de la fase en la que estaban y finalmente ahí apareció el dichoso ticket!!!! Plin! Arigató arigató! arriverderchi y chau.

Pasamos los molinillos y ahora teníamos que saber para que lado tomarnos el tren. Ahí se escucha un “knock knock kncok”. “Y eso que es?” le digo a Ana. Miro para atrás y era el veterano, desde una ventana mas arriba del nivel en el que estábamos, haciéndonos señas con el dedito. “Para allá!!!… para allá!!!!!” de que teníamos tomar el anden de la izquierda. Jajaja. Un show el veterano! Le hicimos dedito pa’rriba de que habíamos entendido las señas y seguimos en esa dirección. Llegamos al andén y nos sentamos a esperarlo. Demoró unos minutos. Conversando entre nosotros sobre todo lo ocurrido, lo gracioso de nunca habernos entendido una palabra pero haberlo logrado gracias en parte a sus “consejos”, mira para las escaleras por donde habíamos desembocado y lo veo bajar cual reina del carnaval, saludando y tirando besitos para donde estábamos. No te puedo creer! Otra vez arroz?!?! 

Nos hizo señas, nuevamente blandiendo su dedito índice, de que teníamos que ponernos en la cola de la espera. Porque aquí la gente hace cola, para todo, para subir al subte, para el bus, para bajar por las escaleras mecánicas, etc. Nada que ver al mundo civilizado en el que vivimos allá en Uruguay. Bueno, nos pusimos en la cola para evitar un reto mayor. Ahí pensé que ya estaba. Ya era suficiente. Arigató arigató y chau pinela. No? Mmmm.. él tenia otras intenciones. Llego el tren, se abrieron las puertas y se mandó con nosotros. Faltó que nos atara la moña y nos llevara pa’la escuela. Siguió meta conversa y conversa y Ahí apareció la tercer palabra en su vocabulario patrocinado por el Anglo: “two stops” usando ahora su índice y su dedo mayor. “Ok” fue nuestra respuesta. Uno un silencio que casi casi fue incómodo si no fuera porque había mucha gente en el subte y había ruido a conversaciones. Pocos minutos mas tarde llegamos a nuestra estación de combinación. Arrancamos caminando los tres por tooodo el recorrido hasta llegar al otro andén, el de la combinación. 

Nos hizo nuevamente la seña con el dedito como mandándote a la dirección por mal comportamiento. “Se me paran aquí, esperan el tren y sin chistar ehh!!”. “Ok” fue nuestra respuesta. Arigató arigató y un par de cosas mas que nos dijo pero que nuevamente ni las básicas para entenderle. Ahí nos dio la mano y salió cantando la retirada de Contrafarsa del 89 por la escalera que lo devolvía a… a donde fuera que estuviera haciendo lo que sea. Luego de un rato de grandes charlas con él, me di cuenta que tenia en su camisa azul, un logo bordado que estaba relacionado con la estación de trenes y metro. Yo calculo que era un voluntario para ayudar a la gente desnorteada en las estaciones o sin la mas puta idea de como usar el metro, como nosotros. La reflexión a la que llegué es que somos tan diferentes culturalmente que ni se nos ocurre que alguien pueda hacer algo así, por el simple hecho de ayudar. Yo me lo tomé inicialmente como algo “de pesado” pero después comprendí que el tipo lo hacia porque tenia ganas de hacerlo o era su función. Me gustaría creer que estoy equivocado per no creo que en Uruguay se den esas situaciones con los turistas. Ojalá y me equivoque. Por el veterano, CHAPON!!!!

Desde Nagoya TV Tower

Luego de esa experiencia, recorrimos un poco la muy moderna ciudad; fuimos al templo de Osu Kannon y luego caminamos por uno de esos mercados callejeros todos techados con miles de personas para todos lados, comprando, comiendo y haciendo negocios. Ahí descubrimos que la ciudad es mas cosmopolita de lo que hubiéramos pensado en un principio. Caminando encontramos restaurantes de comida, china, taiwanesa, india, árabe y hasta una churrascaría con olor a pollo al spiedo, típico del Chuy. Además, escuchamos en varios lugares hablar en portugués. Luego descubrimos que en algunos lugares del metro, hay cartelería escrita en portugués también. Quien diría que los brazucas o portugueses han llegado hasta aquí!

Subimos a la torre de TV de Nagoya al atardecer y vimos la puesta de sol de un hermoso día de primavera. Ahí descubrimos que junto a ella hay una estación de buses combinada con un shopping que es la competencia de Tres Cruces. La diferencia es que tiene la pinta de ser un poco mas grande y un poco mas rara. Parece un plato volador. Estuvimos sacando fotos y comiendo algo. Cuando subimos al techo, que es la parte mas interesante dado que es como una terraza con el suelo iluminado por LEDs, apareció el japonés que cuidaba la zona y nos arranco a rajar del techo inmediatamente. Anda loca! Justo llegamos en el momento en que lo estaban cerrando y ya no se podía ni mirarlo porque estaba prohibido. Que locurita! Bajamos y nos fuimos, ya con destino el hotel.

Ise Piedras esposos

El día de hoy (Domingo 12) lo arrancamos tempranito, saliendo para Ise. Este lugar es un pueblo, bastante al sur de Nagoya, rodeando la bahía de Ise. El lugar tiene la particularidad de que sobre el Océano Pacífico, tiene una playa y frente a ella hay dos piedras atadas con una cuerda a las que han nombrado Meoto-iwa o piedras esposos. El lugar es muy bonito de ver si no fuera porque el día fue empeorando en el clima y a la hora que nos volvimos se había levantado un viento muy frío y que además estaba apunto de largarse a llover. De cualquier manera nos dio para recorrer y visitar los santuarios de Geku Mae y Naiku Mae que son los mas importantes y sagrados dentro del sintoísmo. Si además consideramos que hoy fue domingo y que a los japoneses les gusta particularmente pasear y hacer turismo interno, se imaginarán la cantidad de gente que había en estos lugares. Lo curioso de estos lugares es que en todo el rato que estuvimos, conté 10 personas extranjeras entre toda la multitud, que fue mucha! En esa cuenta estábamos nosotros dos, así que imagínense lo raro que era que todo el mundo te mirara de una u otra forma y hacer cosas que el resto del mundo no hacía… como ir sobre la derecha cuando el resto del mundo vuelva por la derecha. Era pecharnos de continuo con gente hasta que nos dimos cuenta que los zapallos éramos nosotros. 

Para volver desde este lugar tan lejano tuvimos que combinar un bus y un tren y ni una película de James Bond o Mission Imposible tiene el timing tan ajustado como el que tuvimos nosotros. Salimos a la parada para tomarnos el bus de vuelta corriendo el riesgo de perderlo y que ademas era el último turno. Llegamos con unos minutos de ventaja pero el bus no demoró en pasar con su puntualidad japonesa. El tema es que estábamos muy justos con la hora que se salia el tren rumbo a Nagoya. Si llegábamos era por 5 minutos de margen, nada mas. El bus nos dejó como a 5 cuadras de la estación y apenas se abrieron las puertas del mismo salimos como galgos persiguiendo la liebre rumbo a la estación. Yo iba manoteando los pases de tren mientras corríamos por las calles del pueblo, Anita traía los cachetes colorados a punto de reventarles. Mientras corríamos pensábamos que además íbamos a tener que subir y bajar unas escaleras para cruzarnos de andén y tomarnos, esta vez el tren correcto. Nos nos iba a dar. Seguíamos corriendo. Llegamos a un cruce de calles importante y por supuesto los semáforos de peatones en rojo. Ta que lo parió… no llegamos. Nos largamos en roja. Los pueblerinos nos miraban atónitos. Tenían a dos extraños corriendo como caballos desbocados por su calle principal y además dementes suicidas arrojándose al transito! Entramos de lengua afuera a la estación y la chicharra de que se aproxima un tren a la estación ya estaba sonando. Es el nuestro. Hay que subir las escaleras ahora! Ahhhh no no… es de este lado; bien! Anita corrió hasta las maquinas expendedoras y saco un bidón de agua para recuperar lo perdido en 5 cuadras de maratón. Que estado atlético. En ese momento el tren se detiene en la estación, se abren las puertas y se sube todo el mundo; con ellos nosotros también. Se cierran las puertas dos minutos después y el tren arranca. Mas justo imposible! Para recuperarnos y compensar el ejercicio, apolillamos todo el trayecto a Nagoya, con la ñata pegada al vidrio.

Como último cuento y para redondear la idea de los problemas de comunicación, hoy nos teníamos que tomar un bus para ir a este santuario que mencioné antes. Si en ciudades grandes es complicado encontrar cosas escritas en inglés, imagínense lo que es en pueblos chicos como este. Mamita! Todo por señas o palabras sueltas lo mas sencillas posibles. teníamos que preguntar si el bus pasaba por un lugar pero no sabíamos como decirlo en japonés ni mucho menos preguntar algo. Así que recurrimos al nombre pronunciado lo mas parecido posible y señalárselo en un mapa. Quien iba a pensar que a casi veinte mil kilómetros de distancia nos encontraríamos con el Carlitos Balá ponja. A nuestra pregunta nos contestó con su gesto de idea clásico, dedito indice y pulgar haciendo un cerito (el clásico “ok”), chasqueando la lengua y diciendo “ok ok!“. Así que nos subimos tranqui al bus, total… íbamos protegidos por Carlitos Balá. Un grande! Ya lo saben “OK OK! clack clack clack” y ta’todo bien!

Agora si, sayonara! 

Cuentos del 10 de Abril - La Venecia de Japón

Ohayo?!?!? 

Un poco tarde reportandonos pero mas vale tarde que nunca. 

Casa de Té

Hoy fue nuestro primer y último día completo en Matsue. Mañana salimos para un próximo destino, Nagoya. Por lo que había que aprovechar el día para visitar todo lo que nos diera el cuerpito o lo que nos permitiera el clima. Salimos temprano a nadar… quiero decir, a caminar bajo lluvia torrencial. Decidimos ir a la zona frente al castillo de Matzue, donde antiguamente había algunas casas de samurais. Puntualmente fuimos a una que tiene un museo con elementos relacionados a estos personajes de antaño. Después entramos al museo de arte Tanabe que estaba al lado. Entramos sin saber mucho pero dado que el agua no daba tregua, no quedaba otra. Pensamos que era otra cosa pero igual estuvo bien. Vimos artículos y obras antiguas y modernas. Calculo que había una excursión de algún geriátrico de la zona porque Anita y yo éramos los mas niños del lugar.Decidimos seguir caminando contra el canal que separa el castillo con esta zona y recorrimos un poco. 

Matsue es una ciudad, pequeña ella, que se caracteriza por tener muchos canales y puentesitos sobre los mismos que dicen algunos es la Venecia de Japón. No hay góndolas pero si unos barquitos a motor bien bajos conducidos por personas vestidas con gorros con forma de cono. Como el clásico estilo vietnamita que todos conocemos de las películas vio? Si hacemos un paralelismo con il Gondolieri que tiene forma mas clásica y de buzo a rayas, bueno, la analogía puede funcionar. Faltaría que canten no?

Paseo Canaes Matsue

Luego de almorzar decidimos que podíamos hacer el paseo en barquito, sobre todo porque hace paradas de tanto en tanto y nos iba a arrimar a una zona que queríamos visitar mas al sur de la ciudad. Pagamos el ticket y esperamos a que uno de estos botecitos apareciera para llevarnos. Nosotros con todos nuestros petates, cámaras y vestimenta para la lluvia no teníamos mucha movilidad sobre un barco, mucho menos pequeño que se zarandea para todos lados si te movés mucho. La cuestión es que como 4 personas asistían la maniobra de embarque. Uno amarraba el barco y le limitaba su movilidad. El otro abría las “compuertas”y una lona que llevaba el barco delante. El otro sostenía un paraguas para que no nos mojáramos y por ultimo el chofer del barco que en este caso era una doña. Uno de ellos nos pregunto “englisho ok?”. Respondimos afirmativamente y quedo por esa. “La chofera tendrá un doctorado en idiomas” pensé yo. El que sostenía el paraguas nos hizo señas para que nos quitáramos los zapatos para subir al barco. Pero me cag… Con lo fácil que estaba todo ahora me la complicas mas. Al perder los zapatitos, cual Cenicienta, el hombre que sostenía el paraguas los deslizó por debajo de la lona que en un momento estuvo en el medio de la pasada. Ahí me cayó la ficha. Era para eso. Para tapar el calzado de los pasajeros en un día inhóspito como el de hoy. Otra seña mas para que nos tapáramos con una manta, ubicada debajo del muy bajo techo de lona que tenia el embarcación. Tapar? pa’que? Sos loco vos? Anita ya estaba ubicada y muy calladita. Meto la mano y la cosa hervía debajo del acolchado. “Que larguen al enano que tienen debajo de la manta!”.  Les puedo asegurar que después de unos pocos minutos, con la lluvia como caía, medios mojados, descalzos y luego de haber almorzado, la manta era el PARAISO! En esas condiciones y con el motor del barco ronroneando a paso lento por un bonito entorno natural daban ganas de pegarse una siesta satánica.

Una curiosidad de este paseo es que es por canales que recorren la ciudad.. que contienen puentes y muy bajos algunos. Previo al paseo había visto que los botecitos estos estaban en ambos lados de los puentes pero no daba la sensación de que vinieran de lados diferentes. Como era que pasaban dado que esos puentes eran sumamente bajos. EEee??? Al comienzo del paseo, nos dijo ocho millones de cosas en japonés que dijimos “ahhh” y asentimos con la cabeza sin tener la mas mínima idea de que soroncho nos estaban hablando. En un momento me pareció que decía “rehersal” que es la palabra para “ensayo” en “englisho”. Debe ser para esto que nos preguntaron al comienzo del recorrido si en ingles o japonés. Acto seguido de pronunciar esa catarata de palabras la embarcación comenzó a transformarse. Si si.. así como lo escuchan. El techo de la misma comenzó a bajar y a bajar… y a bajar aún mas. Imagínense un buen refuerzo de jamón y queso que uno cuando se lo prepara le pega una apretadita para darle mas consistencia. Bueno… lo mismo, con la diferencia que el fiambre éramos nosotros. A la mierda dije! Y esto pa’que?

Eguroooo muñaño! Es así como pasan por debajo de los puentes. En algunos la apretada es mas y en otros menos, pero esa es la técnica. La chofera activa el mecanismo y da la voz de auuura! Todos nos agachamos y ella quebrando la cintura como Monterrojo evita lo que seria un cabezazo al borde del puente y un inminente hombre el agua. Fantástico!

Repetimos el procedimiento un par de veces mas durante el recorrido y llegamos a nuestra primer parada donde podíamos descender si queríamos. La doña nos hablo otra vez en japonés y no le entendimos nada. Nos dijo algo así como “churucu hatai”, dibujando con su dedo indice un circulito en el aire. Nos estaba diciendo si seguíamos el paseo y hacíamos el recorrido circular completo. “jai!” dijimos a lo que quedó todo saldado y continuamos el paseo en barco con dos compañeros nuevos que se subieron en esta parada. Luego de un buen rato descubrimos que la pregunta de “englisho ok?” era porque lo que la mujer hizo fue darle play a un reproductor de audio que llevaba con ella que era en inglés y describía lo que íbamos viendo y un poco de historia de los canales que recorríamos. Al aproximarnos al castillo de Matsue, la mujer contó algo, suponemos, sobre uno de los puentes que cruzamos que tenia pinta de muy antiguo. Ahí, cazó el micrófono que llevaba tipo Jazzy Mel y se puso a cantar una canción japonesa en un tono de voz muy agradable. Con esa clima oriental completo, me faltaba el pote de arroz y los palillos y era un ponja mas! La verdad que muy linda voz y canción. Todos aplaudimos, hicimos la ola dentro del bote y le pedimos que se tocara una que conociéramos todos, pero dado que Jaime Roos nunca pintó, seguimos el paseo en silencio.

Gessho-ji Temple

Descendimos en tierra firme, y luego de hacer toda la maniobra a la inversa y luchar con Anita porque se quería quedar a hacer nono en la manta calentita, salimos para el templo Gessho-Ji, donde se encontraban las tumbas de los ocho o nueve lords de la zona de Matsue. Dentro de los jardines encontramos una tortuga de piedra enorme, la cual aparentemente era del sexto lord. Esta tortuga tiene la particularidad de que sobre su lomo tiene una piedra del doble de tamaño que el pobre bicho. La razón es porque supuestamente, por las noches, la tortuga salía de farra y hacia mucho relajo y para que no se moviera le enchufaron el bloque ese. Fantástico! Caminamos otro rato mas y cuando estábamos a punto de hacer la certificación para bucear, nos acordamos que teníamos pendiente visitar el castillo de Matsue por dentro. Casi se nos pasa!   

Recorrimos sus instalaciones y vimos nuevamente una exhibición de espadas y armaduras samurai. Muy buenas algunas. Subimos como 5 pisos hasta llegar a la torre del castillo que es la que sobresale y se ve desde muchos puntos de la ciudad. La vista imponente! Nuestra jornada iba terminando y decidimos ir a descansar las patitas y secarnos un poco a un Starbucks que esta en la estación del tren, a unos pocos metros de nuestro hotel. Mientras difrutabamos de un delicioso café con leche con un buen refuerzo de jamón y queso, detrás nuestro había un locatario degustando de una bebida expendida por el mismo lugar. Lugar que para los que no conocen es una cadena de cafeterías, creo que estadounidense, y que tiene sucursales en todo el mundo, menos en Montevideo. Lo curioso que se sentó a unos pocos centímetros de nosotros y fuimos participes de una conversación telefónica de él con alguien mas. En un momento dado le dice al otro “sucuru des sumida stabacs kudasai”. Silencio del otro lado de la linea. “stabacs des”. Silencio del otro lado nuevamente. A los grito le dice “stabacs!!!” AAAAAhhh ahora si te debe haber entendido él y nosotros también. Estas hablando de “Starbucks” en un inglés de m!!!!! jajaja

Cambiando la temática, una cosa que notamos desde que llegamos a Hiroshima y también en Matsue es que aparentemente están en campaña política para elegir alcalde u otro tipo de gobernatura. Lo decimos porque hemos visto cartelería con fotos similares a las que podemos ver en Uruguay de los políticos, con una buena sobredosis de Photoshop para mejorar aspectos estéticos que de otra manera serian imposibles. Acá es igual. Además durante todo el santo día andan autos o camionetas pequeñas con altavoces haciendo campaña y donde frase por medio se escucha “arigató gozaimas!”(Muchas gracias) . Paspante la verdad! Lo mas curioso de todo es que el parlante no repite un audio pre grabado sino que el propio candidato/a va dentro del vehículo hablando de continuo. No entiendo como hacen para aguantar!!! En un momento de nuestras caminatas de ayer, venían dos de estos autos en nuestra dirección. Cuando nos dimos cuenta ya había en la vereda, a pocos metros de nosotros, tres mujeres saltando, gritando y saludando con ambas manos a la comitiva que se desplazaba por las calles a grito pelado por el parlante. Cual fans enloquecidas por su artista pop predilecto. Que algarabía!, que locura! Metieron tanto relajo que los autos tuvieron que parar para darles un besito aunque mas no sea. Iban como diez adentro y estas eran tres doñas en la vereda. Se bajo a saludar y resulto ser una mujer, que se ve era la candidata, a darles un abrazo. Mucha conversada rápida e intercambio de cuchicheo y listo. Quedo por esa. jajaja Muy gracioso. Para mi estas le querían avisar que la esperaban hoy para tomar el té o que de noche tenían parida de Póker y que no podía faltar! Anda a saber!

Bueno, por hoy ya fue mucho bolazo así que después escribo mas. 

Sayonaraaaaa!