Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Visitando al botija de la teoría evolutiva y otras variantes - parte 5

Nota: este es el quinto cuento. El que se titula "movidito mooovidito"me quedó sin el subtitulo de " - parte ".

Fe de errotas: En el mail anterior hice referencia a las "lagartijas de fuego" cuando debí haber puesto "lagartijas de lava". Lamento el gaguismo pero cuando se me tranca el maní ta complicado. Además, el escribano Pratomurfi no me deja pasar una! 

Hablando de pasar una.. hoy pasamos por varias...situaciones que paso a relatar con mi inconfundible estilo "a la bartolet!". Hoy lo comenzamos bien programado como de costumbre. Programamos que nos íbamos a levantar mas tarde, tipo las 8 (Puf!.. unos multi locos bárbaros nosotro'), y aprovechar a dormir hasta tarde dado que no teníamos tours contratados para hoy. A eso de las nueve y treinta de la mañana decidimos que íbamos a salir por cuenta nuestra a recorrer. Preguntamos en recepción como hacer para llegar y en pocos minutos teníamos un taxi camioneta parado en la puerta del hotel.

Salimos sin demorar un minuto mas rumbo a una playa cercana llamada Garrapatero. Si, así como lo leen. Espero que no volvamos con un par de bichas prendidas de cada oreja cuál caravanas exóticas. Es un vocablo que se usa bastante acá por alguna razón. De hecho, hace días que estamos amagando con ir a comer a un boliche que hay en el centro que se llama "la garrapata". Es una intriga si la comida es rica o es un clavo. En cuanto vayamos y si seguimos vivos, les mandamos nuestra opinión del lugar. Casi treinta minutos después, y después de transcurrir por una ruta que las calles de la Costa de Oro en Canelones son la 5ta Avenida o Brodway en Nueva York. La cantidad de pozos que tenía la carretera era tanta que lo extraño era ver que hubiera ruta. En fin. 

Pasamos por una mini localidad llamada "Cascajo" donde se estaban preparando para celebrar el Viernes Santo o las Pascuas en general mientras cocinaban un gran caldo hecho con pescado y legumbres llamado "Fanesca". Según el guía de lo mejor para comer de la cocina local. Polémico, pero no sé. Lo dejaremos para otro momento. Finalmente, a eso de las diez y veinte de la mañana llegamos finalmente al acceso a la playa. Un páramo casi que desértico por las temperaturas extremas con la diferencia que estaba completamente rodeado de vegetación adaptada al extremo calor y humedad existente. El transporte hasta aquí tenía incluido un retorno del taxi en un par de horas para buscarnos. Esto fue pactado por nosotros y es lo que norlamente se hace. El taxi te espera y te cobra las horas de espera o se va y vuelve cuando vos le digas. Solo te cobra la ida y la vuelta. Optamos por esta última opción y a las doce y treinta del medio día, puntualmente según el chofer, estaría esperándonos. 

Luego de descender del vehículo, muchas aves y lagartijas nos dieron la bienvenida en la entrada al acceso a la playa. Comenzamos a caminar por una pasarela hecha de tablones y un murito de piedra, durante unos diez minutos hasta comenzar a escuchar el ruido del oleaje. 

Playa Garrapatero

Estábamos cerca del mar y se podía hasta que oler ese aroma a playa. Nos registramos en el puesto de control y ahí estábamos. Frente a frente con una playa de unos doscientos metros de longitud, flanqueada por rojas bien negras y de fondo una franja de manglares. El agua color turquesa. Un paisaje idílico entre tanto calor agobiante. Corrimos bajo una sombrita ofrecida por unos manglares que hacían como una cuevita. Dejamos las carga que llevábamos y tras una embetunada frenética para proteger nuestro blanco Nevex, nos lanzamos al agua turquesa. 

Debo decir que me sentí un poco desilusionado porque no era todo lo transparente que esperaba de ella. Lo cierto es que el resto cumplía con el contrato tácito preestablecido. Pocas olas, arenas blancas, casi que nadie en la playa y menos en el agua y además la temperatura ideal para sacarse el calor del cuerpo sin que sea un caldo. A pesar de que a los pocos segundos de meternos parecíamos dos bolsitas de té fofitas en el agua tibia, el agua estaba especialmente divina. Dado que no se veía mucho por su turbiedad, no pudimos hacer nada de snorkel. No podríamos haber visto ni una ballena blanca a medio metro de nuestra cara si lo hubiéramos querido. Nada de nada. Igual flotamos como boyitas y después de un buen rato salimos a sacar algunas fotos. Mucho bicho por aquí y por allá. Cuando quisimos acordar se nos había acabado el tiempo en la playa y debíamos volver a encontrarnos con nuestro taxista.

Llegamos al estacionamiento y lugar acordado, unos cinco minutos antes de la hora pactada. Aprovechamos para disfrutar de la sinfonía de sonidos producidos por las aves que iban de aquí para allá y los insectos que te zumbaban como camiones Scania. Los tábanos estaban famélicos se ve, porque no pararon de acosarnos. No nos daban las manos aventando bichos y el taxista no llegaba. Ya habían pasado diez minutos. Llegaron otros taxis, cargaron a la gente y se fueron de nuevo. Seguíamos parando el sol de pecho, acomodados bajo la sombra de un cartel rectangular que cada vez se hacía mas delgado. Las gotas de sudor en mi cara eran ya una catarata. A Anita casi que le explotaba la cara de colorada. Los mangangá daban vuelta en el cielo cual cuervos carroñeros. Quince minutos y nada. Anita manotea el celular y lo siente que se le arquean los plásticos por el calor reinante. Bajá un poquito el horno San Pedro! Aflojále un cacho que está infumable! Cuando ya estabamos por hacer una llamada para que vieneran a rescatarnos... fuera quién fuera... el puntual del taxista llegó casi veinte minutos tarde de su puntualidad recalcada. Nos subimos a la camioneta casi que reptando y le dijimos "casi casi pensamos que se había olvidado de nosotros... je je je"con risita irónica. "No no.. disculpe.. es que quedamos atorados por la procesión religiosa que salió de Cascajo y nos demoramos mas!". Bueno, está bien... suena convincente pero a quien se le ocurre ir a la playa al medio día un viernes santo eh?

Estación Científica Charles Darwin

Al retornar a Puerto Ayora, fuimos a almorzar rápidamente dado que queríamos ir lo antes posible a la Reserva y Estación Científica Charles Darwin que esta aquí a pocas cuadras y cierra a las cinco de la tarde. Comenzamos nuestra recorrida, esperando el transporte público dentro de la reserva. Basicamente es un carrito de golf adaptado que hace varias paradas y uno se baja donde le cante. La razón real es que tiene sombra, y no hay que caminar al rayo del sol. Nos bajamos en el "camino de la tortuga".  Un recorrido que pasa por varios puntos donde se pueden ver el trabajo formidable que hacen para cuidar, estudiar y reproducir a las especies de tortugas que están mas amenazadas de extinguirse y otras simplemente para protegerlas. Muy interesante y lindo de ver. Vimos desde los mastodontes de tortugas como los que vimos al día siguiente al que llegamos, así como las pequeñas de unos meses de vida nacidas en varias de las islas circundantes. Un laburo imponente el que hacen! 

Anita contenta como pocas por ver tanta bicha junta. Se estuvo por tirar de cabeza para agarrar a mas de una pero le dije que no nos convenía si no queríamos que nos deportaran. Finalmente llegamos a un edificio diferente. Había que hacer cola para entrar. Cuál era el misterio del lugar. El tema es que dentro había una habitación con poca capacidad de público y además estaba con un ambiente extremadamente controlado para resguardar su preciada mercancía. La verdad fue develado unos quince minutos mas tarde, bajo un hermoso aire acondicionado que calculo estaba a quince grados o menos. Los que leyeron mis cuentos anteriores saben que mencioné que la tortuga mas famosa de Galápagos, Solitario George lamentablemente estaba viendo crecer el pasto desde abajo. Bueno, la realidad es que nó. Lo tienen aquí, en esta habitación refrigerada, completamente embalsamado. El objetivo es desconocido. Calculo que en unos años lo van a empezar a clonar tipo Jurassic Park y venderán clones en Amazon. No se, pero fue interesante verlo que estaba bien tranquilo y con la mirada perdida en el horizonte, dentro de una caja de cristal. En fin... cómo dijo uno... la muerte es un ratito nomás.

Lamentablemente tuvimos que salir del freezer aquél para volver al horno que era el exterior. Antes de irnos, Anita pasó a dejarle un besito a Carlitos. Que muy rico todo y divinas las guachas que esta cuidando en el fondo de la casa. Carlitos poco expresivo, quedó duro por nuestra visita. 

Playa de La Estación

Ya la tarde comenzaba a caer y antes de que se lastimara cuando cayera, no tuvimos mas remedio que ir a una de las playas que hay dentro de la reserva. La playa de la estación. Fuimos a la otra primero, la playa La Ratonera, pero estaba abarrotada de gente y no había manera de entrarle al agua. Muy llena de rocas. Volvimos y entramos en la primera que mencioné. Un mínimo apronte y ahi chapuffff!! Al agua pato. Agua que estaba divina! El cielo estaba completamente encapotado y hasta cayeron unas gotas que no hicieron el mas mínimo cambio en el caldo que era la tarde. Ideal para meterse al agua gris transparente y fresca. Estuvimos un buen rato en el agua y disfrutando del atardecer fotografiando a las aves del lugar, hasta que apareció un señor con pinta de cuidador playero y nos retó a todos porque "hay que salir de la playa... ya va a cerrar". Bueno loco! pará un poco! No te pongas nervioso que ya nos vamos! Había unas mujeres en el agua con una niña que cada vez que el tipo gritaba se mataban de la risa y largaban una carcajada casi burlona. Mas se calentaba el tipo y mas presionaba para que nos fuéramos. En el momento justo en el que creo que le estaba por dar un ataque de casa, nos fuimos a dar una vuelta por el centro y luego a cenar.

Mañana tendremos otro de esos días con poco cronograma pero con grande ideas de donde ir. Luego les cuento que tal nos fué. Eso sí, si quieren tener mas novedades nuestras, no se olviden de subscribirse o chequear la cuenta de Instagram de una amiga que viaja con nosotros. Sigan a Julia la Llama: https://www.instagram.com/julia_la_llama/