Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Lo juimo! - Parte 12

Me acabo de enterar que en Uruguay hubo o esta por haber una alerta amarilla por mal clima. Acá no ha habido nada de eso, pero perfectamente podrían haber dado alerta requete roja por calores extremos. Por suerte hoy de mañana había un vientito medio fuerte y ayudó a amainar esa sensación apabullante de sentir que se esta en un horno pronto para hacer bizcochos y que los bollos de masa somos nosotros mismos. 

Luego del desayuno tempranero, hicimos el check out del hotel en San Cristóbal y salimos rumbo a la playa, dejando la valija en la recepción. Tomamos un taxi que rápidamente nos llevó hasta el acceso a la siguiente a playa Mann, o sea playa Punta Carola. Caminamos unas pocas decenas de metros y finalmente llegamos a la playa antes mencionada. Era un plato. Ni una sola ola y con el agua aparentemente muy cristalina. Decidimos caminar un poco mas por la playa y llegamos hasta una farola o baliza sobre las piedras en el extremo oeste de la playa. Cuando vimos que tenía unas escaleras para subir a la parte alta de la farola, intentamos subirlas para apreciar la playa desde lo alto. Lamentablemente la "dueña de casa", una loba marina con su cachorro que dormitaba debajo de las escaleras, estaba un poco quisquillosa con las visitas y no nos quisimos meter en su rutina diaria. 

Finalmente dimos una vuelta y retornamos a la playa a pegarnos un baño. Luego de la rutina de ponernos bronceador y tratar de pasar desapercibidos con nuestra blancura que cada vez es mas caribeña, con matices de camarón, nos metimos al agua a hacer snorkel. No se veía mucho. Al contrario de lo que parecía desde afuera, el agua contra la costa estaba muy turbia y se veía muy poco. Igual decidimos darle un intento porque desde lejos habíamos visto nadar mansamente a un par de tortugas. Teníamos que ir a molest.. perdón... a verlas. 

Tortuga por acá... tortuga por allá y además tratando de esquivar las piedras que tenía la playa en casi toda su extensión, no vimos mucho pero si le logramos sacar unas fotos para registro de la expedición. Salimos a tomar sol y nos dimos cuenta de que lo mejor era entrar al agua caminando unos metros a la izquierda donde había menos rocas y además el agua estaba mansa como gurí cagado. Otro rato mas en el agua y decidimos salir, no sin antes lagartear en un mini charquito que se formaba bien en la costa, donde reventaba la minúscula ola. Al lado nuestro se encontraba un papá junto a su hijo. El mayor intentando que su heredero entrara al agua y tratara de hacer dos segundos de snorkel aunque mas no fuera. El "nene" decía que estaba muy fría el agua (otro con el termostato roto) y que además tenía miedo. El padre le insistía a que se metiera y que Luis "esnorqueara". Intentaba dos segundos y gritaba nuevamente que tenía miedo y que lo ayudara. Otra vez la pelota en lo de la nona! "dale Luis! tírate y esnorquea!". "hay hay ... papito no me sueltes! vi un pescado! era enoorme! ... hay hay! por favor no me sueltes". "ESNORKEA LUISSS por favor que nos tienes las bolas al plato!" fue mi pensamiento luego de cuatro intentos fallidos y nada. Además, Luisito tenía el agua por la cintura y al padre le estaba por venir lumbago de estar agachado, dándole la mano para que Luis hiciera snorkel en nada de agua. Luego de muchas vueltas, Luisito se soltó y pudo hacer como tres metros con la cabeza bajo el agua sin quejarse. A los pocos segundo comenzó a quejarse de nuevo. Lo curioso es que después de todo ese pamento, en un momento comenzó a quejarse de nuevo y toser porque según él "se iba a ahogar". Vamo'arriba Lui! que la tos que tenés no es por agua que tragaste sino porque hiciste un buche con arena de lo bajo que esta!!! Tirate y mirá las tortugas que las tenés ahí ahí!!! En fin...

Iguanas en Playa Punta Carola

Volvimos al reparo de un par de arbustos que ofrecían algo de sombra y logramos divisar algunas iguanas que comenzaron a cruzar la mini bahía en búsqueda de algo para comer o simplemente para refrigerarse. Muy gracioso verlas nadar y sobre todo si son molestadas por un lobo marino que no tuvo mejor idea que tironearles de la cola para no dejarlos avanzar. Un llena huevos importante. 

Cuando quisimos acordar se nos había pasado toda la mañana y ya era hora de volver a buscar la valija. Nuestra lancha para Santa Cruz salía a las tres de la tarde y teníamos que estar en el muelle unos treinta minutos antes. Entre pitos y flautas volvimos a centro cerca de la una de la tarde y decidimos almorzar antes de partir definitivamente de la capital de la provincia de Galápagos. 

La lancha salió del puerto con una puntualidad extrema, diga de un reloj suizo, y rara de ver en estos días por aquí. Todo comenzó chuavechito chuavechito, como el macaco del suavizante Suavecito, y apenas salimos de aguas reparadas la cosa cambió. Aquello se movió de una manera impresionante de un lado para el otro y con los barquinazos de otras veces pero mas exagerados. Pegaba unas aceleradas y frenadas por las olas que yendo en el barco en el asiento pa'bobos terminabas locas de las caderas a los diez minutos. Si hubiéramos ido batiendo huevos todo el trayecto, llegábamos al puerto de Santa Cruz con una batida apunto para hacer merengue tipo italiano, de ese que hay que batir y batir para que quede perfecto. Aquí la lancha era ideal para eso. 

Al ser casi imposible pegarse una siestita para acortar los tiempos aparentes de traslados, me dediqué a mirar el paisaje marino (un horizonte y mucha agua con mucha espuma, eso es todo) para matar el tiempo. A los pocos minutos me di cuenta de que en algunas partes, cuando pasaba la estela de nuestro barco, salían unas cosas volando. Pájaros no pueden ser.. que serán. Después de unos minutos me di cuenta que lo que veía eran peces voladores. Salian como taponaso para evitar el agua turbulenta, pero lo hacían con una velocidad increíble. Además salían en grandes grupos, planeando como si fueran pájaros por encima de la superficie del agua, varios metros hasta culminar bajo el agua y perderse de vista. Ahí me surgió la siguiente pregunta... a estos grupos de peces voladores se les dice "cardúmenes voladores" o "bandadas submarinas". Eh? Si alguien sabe la respuesta ya sabe a dónde mandar la explicación: preguntassinrespuesta@fifa.com.

Arribamos un poco antes de las cinco de la tarde nuevamente en Puerto Ayora, ya un viejo conocido para nosotros. Nos tomamos un taxi al hotel, hicimos el checkin, descargamos algunas cosas y salimos a patear nuevamente. La tarde estaba divina. Cielo completamente claro. Un poco calurosa pero no como otras veces. Estaba tolerable. Resolvimos unas compras de último momento y dado que habíamos almorzado super temprano, en comparación a otras veces, fuimos a cenar temprano también. Comimos en un lugar que ya lo habíamos hecho antes y la comida es buena. Además tiene una terraza al aire libre, mirando a la calle principal, done corría un airecito divino.

Nos pusimos de charlas y cuando quisimos acordar estábamos escuchando "música de una actuación en vivo" y no nos habíamos dado cuenta. Nos asomamos al balcón y vimos que había un espectáculo de danzas. Dado que hoy es nuestra última noche aquí y no teníamos mucho mas para hacer, decidimos ir a vicharlo de cerca. Cruzamos la calle y estaban meta baile. No sabemos si es por alguna festividad en particular o qué, pero un grupo de baile de la zona estaba realizando un espectáculo donde realizaban danzas nacionales tradicionales para todo el que se arrimara a verlos. Mas tarde pasan la gorra y juntan algunos mangos para la vestimenta y demás. 

El staff de bailarines era todo juvenil. Muy juvenil digamos. Adolescentes la mayoría y quizás alguno menor también. La verdad que muy alegres y vistoso de ver. Yo aproveché para sacarme las ganas sacar muchas fotos durante varios minutos de los bailes. Click click click! Aquí y allá. Me moví por todo el escenario improvisado en la vereda. Hice algunos retratos de los muchacho y las muchachas. Hicieron un impaz para tomar un trago de algo fresco y seguir. Aproveché que el personal femenino estaba mas quieto y tranquilo e hice unos retratos. Sin darme cuenta había una muchacha que me estaba mirando cómo le sacaba fotos y me sonrió. Yo le sonreí y seguí en lo mío. Es así cómo funciona la cosa cuando ambas partes están de acuerdo en lo que están haciendo no? O me equivoco?.. Qué otra implicancia podría tener esto?

Comenzó la música y volvió el bailongo. Muy colorido y variado. Me moví de dónde estaba y continué sacando fotos. La música era bien pachanguera y perfectamente podría sonar en un casamiento o fiesta de quince años en Uruguay. Se detuvo la música un segundo y la formación artística que tenían se rompió. Comenzó de nuevo y la cosa había cambiado. Ahora ya no bailaban sino que salieron a la caza de gente para sumarlos al baile. Je je ... jo  jo... que bien...eh! no.. perá.. que?... ah no... bueee... "Risitas de oro" venía como sonseando en mi dirección a buscarme para que me sumara al bailongo general. Es la que está en la foto "03_Santa_Cruz_festival_danza_06_la_que_nos_saco_a_bailar.jpg". Anita parada junto a mi y fue secuestrada también. La gente se sorprendió pero mucha se sumó a la bailanta generalizada. Hicimos unas vueltitas tipo salsa y comenzó una especie de trencito revoleando la mano izquierda. Alto!. Damos vuelta la locomotora y arrancamos para el otro lado. Revoleamos la mano derecha ahora. Nos agarramos de las manos como el Puma Rodriguez. Pa'lante y pa'tras! Repetimos varias veces hasta que la muchacha que estaba del otro lado de Ana grita "uiiiijaaa" con todas las ganas. Se me calló el tímpano al piso pero por suerte había bastante luz y lo encontré fácilmente. Moviendo las tabas en plena calle principal por unos minutos hasta que se terminó la música y todos aplaudimos. Las muchachas nos dieron las gracias y volvieron a sus posiciones de baile. 

Festival de danza - Santa Cruz

Muy divertido terminar las vacaciones galapagueñas bailando en una noche cálida con la gente. Igual, el fresquito que tenía al principio se disipó a la segunda vueltita y sacudida de mano. Anita le gustó también pero en cuanto pudo me hizo la seña de que se iba al mazo y que nos fuéramos no sea cosa que nos agarren para bailar un malambo o una cosa mas flamenca. Arrancamos suavemente para el hotel y a hacer nono, que mañana al medio día comenzamos nuestro retorno al paisito. Hemos pasado unas dos semanas sensacionales conociendo una tierra mágica riquísima en su flora pero principalmente en su fauna. Nos quedaron algunos pendientes pero ya se dará otra vuelta en que podamos tenerlos téte a téte y sacarles una fotito. Espero no haberlos aburrido con los cuentos y si en algún momento se rieron con alguna de las tantas ganzadas que puse, me anoto como ese puntito ganado. 

Ya nos seguiremos leyendo en alguna otra aventura!! Our voi!


P.D:

Curiosidades que hemos visto en Galápagos:

- Aquí los taxis funcionan diferente a cualquier otro lado del mundo. Creo. Estoy casi seguro que lo mas probable no se si es así. Los taxis aquí te cobran por persona independiente del trayecto. Es lo mismo que ir a la esquina que a veinte cuadras. Todo sale un dólar por persona. Redondito y sin mucha vuelta. 

- El galón de combustible (mas de cuatro litros) sale un dólar y poco. Hagan la cuenta y les queda aproximadamente unos diecisiete pesos uruguayos por litro. No se que curro tienen los ecuatorianos de acá pero voy a salir a buscar unas tijeras a la recepción para cortármelas! Cómo puede ser tan barato y en Uruguay te hacen un tratamiento de conducto y amalgamas nuevas por cada litro de nafta que uno carga. EEEEhhhh???