Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Movidito moooovidito... - Parte 4


... juntito todos juntitos... de tu lancha salen chispas y te mueves rapidito!.. Si ya están cantando la canción de Sebastián mientras leen estas líneas entonces logré transmitir lo que quiero: diversión y mucho movimiento... de allá para acá así que no doy mas rodeo y paso a los relatos que tuvieron un impás en el día de ayer. La interrupción se debió mas a una licencia literaria por poco contenido a relatar. Además la licencia fue literal. Los años no vienen solos y este cuerpito latino también tiene sus altibajos..

Comenzamos el miércoles 17a las 7:45 de la mañana porque nos pasaban a buscar para ir a una nueva isla. En este caso rumbo a Santa Fé, bordeando unos cuantos kilómetros la costa de la isla en la que estamos, Santa Cruz, para primero hacer una escala técnica: Playa Escondida. No es que el capitán apenas salio del puerto le vinieron ganas del número dos y precisaba encontrar un lugar tranquilo. Mas bien era mostrarnos lo tranquilo y hermoso que era este lugar. Una playa que parece joda de lo tranquila y cristalina de sus aguas. Apenas nos bajamos, nos dieron unos cuarenta y cinco minutos para recorrerla y hacer un poco de snorkel. A pesar de que nos habían avisado de que era una zona de anidación de iguanas y que quizás veíamos algunas por lo que no debíamos molestarlas, nunca avisaron que el resto de la tripulación iba a poder avistar una pareja de morsas adultas...tratando de sacar fotos de la hermosa naturaleza que los rodeaba. En fin... cosas que pasan cuando te comprás unos trajes de neoprene para meterse al agua, en caso de que esté fresquito y en vez de eso hacen cuarenta grados a la sombra. Una hermoso espectáculo de apreciar!

Mas tarde nos fueron a buscar en el lanchón del barco para ahora sí, dirigirnos hasta la isla de Santa Fé. Unas dos horas o un poco menos nos tomó llegar al lugar donde teníamos planeado hacer otra sesión de snorkel. No tendríamos un descenso en la isla en sí, porque no esta habilitada para ello debido a la conservación de los lugares de anidación de aves, iguanas y algún otro bicho en la vuelta. Después de una mini revisión de nuestro itinerario en las cosas santa fecinas, nos tiramos al agua con los mismos trajes de morsa usados mas temprano, y snorkel en mano comezamos a recorrer las rocas cercanas. Muchos peces de colores variados y de diferentes tamaños. Cada uno un espectáculo en si. Lo mejor fue ver enormes cardúmenes multicolores moverse en masa como si fueran una criatura viviente en si misma. El agua era extremadamente transparente lo que permitía una visibilidad casi ideal. Nos dieron la instrucción de que no nos acercáramos ha un determinado punto porque la correntada era muy fuerte y no lo íbamos a hacer ahora sino mas tarde, acompañados y guiados por el instructor. Igual el rato que estuvimos en el agua ademas de la multitud de peces, vimos unas aves llamadas piqueros de patas azules. De lejos pero los vimos claramente. También un par de pelícanos que daban vueltas como sonseando pero que pescaban alguna cosita de pasada.  

Volvimos al barco a tomar un refrigerio y un snack: un vaso de jugo de naranja Tang y unas calletitas maría con dulde ce membrillo. Eso es igual que en los cumpleaños de quince o en los casamientos. Te dicen que te dan una entrada con finos fiambres y croutones y te están dando un refuerzo de jamón y queso con una tostada! Lo importante es el glamour y/o exclusividad de quien te lo de y dónde! Aquí ambas cosas estaban presentes. Un entorno único en el mundo presentado con calidad. Minutos mas tarde, estábamos nuevamente en el agua pero esta vez con un circuito un poco distinto. Ir bordeando la línea de rocas de la costa hasta llegar a una saliente o rompiente donde yá tenían identificado a una loba (ninguna de las integrantes de Las Primas) con sus cachorritos juguetones. El guía estuvo practicando sus sonidos guturales para intentar convencer a alguno que saliera al agua a nadar con nosotros (espero que fuera eso y no con intensiones de aparearse...) No tuvo mucho éxito. 

Lobos marinos en Isla Santa Fe

Seguimos en el agua apreciando la fauna marina que cada vez parecía aumentar en cantidades y colorido. Sin darnos cuenta, comenzamos a estar rodeados por un enorme cardumen de peces. De nuevo, la bestia de miles de ojos nos rodeaba y parecía tener voluntad propia, enguyéndonos y expulzándonos a piachere. De pronto, mientras el guía nos explicaba algo, alguien divisó una cabeza que sobresalía del oleaje. Un lobo! Tranquilos! Que no panda el cúnico decía el Chapulín Colorado. "Es un cachorro y solo quiere jugar" dijo el guía. "Si se te acerca y te muerde alguna cosa, es solo chiveo. Si se va con un dedo... tranquilo que ahora te lo devuelve" pensé yo. Bajamos todos la cabeza dentro del agua y vimos cómo comenzaba a hacer ochos y zigzags frente a nosotros. Dio unas vueltas y comezamos a ver doble. Triple... Cuádrule! Oh Mar Got! Son varios cachorros ahora en el agua y se viene como leche hervida en dirección nuestra. Bueno...el guía nos dijo que eran como cachorros asi que de última les podremos decir "vaaaya pa la cucha míjo!". Eso si.. el chiflido característico que acompaña a tal mandamiento como que acá no estaría funcionando. Si lo hago corro el riesgo de ahogarme. Como hacemos? Comenzaron a zumbarnos como aviones por todos lados y ha observarnos con mucha curiosidad. Increíble experiencia donde uno se da cuenta de que es uno el intruso y son ellos los que dominan el elemento. Por suerte nos dio para sacar alguna foto de tan increíble momento! A los pocos minutos ya se habían paspado de que nunca le tiramos ni un palito para que nos lo devolvieran y se volvieron a sus piedras para sestear al sol.

Volvimos al barco para dejar de ser focas mutantes y transformarnos en seres humanos normales y tuvimos un almuerzo con comensales holandeses, israelitas y yoruguas. Luego del provechito, volvimos lentamente a la mar y a nuestra isla base, a eso de las 4 de la tarde. Nosotros como no podemos con la condición, decidimos hacer un cambio de vestuario y salimos a recorrer una zona que no habíamos visitado aún: El centro de investigación Charles Darwin y sus alrededores. Ya el centro había cerrado pero igual pudimos acceder al predio y visitar dos mini playitas que hay ahí. La primera era la Playa de la Estación, con más gente por metro cuadrado que algunas playas nuestras en el verano. Mucha gente local y también turistas disfrutamos de un atardecer muy bonito. Ya cuando casi no quedaba luz de día, finalmente llegamos a la segunda playa: Playa La Ratonera donde estuvimos unos pocos minutos porque no se veía casi nada y además el predio estaba a punto de cerrar. Molestamos a unos caracoles hermitaños y nos retornamos a alimentarnos y hacer noni porque hoy nos levantaríamos mas temprano que nunca.

Hoy jueves 18, el día comenzó a las cinco treinta de la madrugada porque el paseo requería que estuviéramos prontos a las seis de la mañana. Este paseo lo contratamos con otra agencia y se ve que el uso horario que tienen es mas exacto con la realidad y si fueron bien puntuales. Nos llevaron en bus hasta el canal Itacaba, al norte de Santa Cruz, donde el domingo cuando llegamos al aeropuerto local, nos transfirieron a un taxi acuático para llegar a Puerto Ayora. En este lugar hay un puerto desde donde salen otras embarcaciones para algunas islas al norte y oeste. En este caso, nosotros nos dirigíamos hasta la isla de San Bartolomé. 

Al poco rato de zarpar, en una hermosa mañana soleada, le hicimos un finito a la Isla Daphne mayor. Esta isla tiene la particularidad de que tiene la forma perfecta de un cono volcánico. En algún momento estuvo activa y puso su granito de arena para darle forma al archipiélago. Ahora esta desolada y solo viven algunas especies de pájaros y alguna plantita que otra. Seguimos avanzando con rumbo al Oeste. El mar estaba mágicamente calmo y casi no había olas ni perturbaciones sobre su superficie. Si uno prestaba atención podía ver los pájaros posados en el agua, pescando o descansando. Alguien desde lo alto del comando del barco dijo haber visto un hermoso tiburón tigre de tres metros. Yo no lo ví, pero me hace acordar a una vieja publicidad de whisky (creo) en que alguien le contaba a otro amigo del tamaño del pez que había pescado y hacia un seña del tamaño real del bicho cuando el otro le decía que "no pepe!, ese era el tamaño del ojo!" Muy exagerado en la descripción del tamaño del tiburcio, pero andá a chequearlo.

Delfines camino a San Bartolomé

Un rato mas tarde y ya con la silueta de nuestro destino final divisándose claramente en el horizonte, yo ahora percibí un extraño movimiento en el agua. Cuando volteo para ver, veo saliendo del agua una cabeza de lo que parecía ser un delfín y la cola de otro. Apronté la cámara rápidamente y les perdí el rastro. La señal de alerta estaba activada en el barco. Delfines.. delfines!! Allá... acá!... por allá.. dónde... decime la rept.... Ahí vienen! Enfoqué al boleo y le emboqué a tres fotos seguidas. Ahora ya les conocía su trayectoria. Venían directo a la parte frontal del barco...justo donde estaba sentado yo. Me paré  y corrí hasta el puente donde Leo la agarra a Rose en Titanic... pero sin iceberg y sin Celine Dione en el aire... Ahí le apunte a la punta del barco directamente mirando para abajo. Saco otra ráfaga de fotos y vi que tenía varias con un delfín bien en el medio de la visión pero una de ellas había algo raro. No parecía un delfín estandard. Seguí tirándole fotos como loco hasta que desaparecieron y no los vimos mas. Cuando la adrenalina comenzó a bajar, reviso las fotos y encuentro mi delfín mutante en la foto. Era una enorme tortuga marina que intentaba zafar de que los delfines la hicieran sandwichito entre ellos y el barco. Increíble las casualidades pero asi sucedió todo. Al igual que el cuento del tiburón tigre anteriormente relatado.. andá a chequearlo!

Casi 3 horas más tarde de nuestro zarpe en el canal de Itacaba, finalmente llegamos a la Isla San Bartolomé. Aquí si teníamos planeado hacer una caminata por una de las laderas de un cerro formado por erupciones volcánicas en el que las vistas son imponentes y además son una de las clásicas postales de Galápagos. El problema es que era casi media mañana y el sol ya pegaba fuertísimo sobre el marote. Hicimos un desembarque en tandas y comenzamos el ascenso por unas tarimas de madera, recibiendo la explicación de nuestro guía. Aparentemente la isla se formó hace aproximadamente quinientos mil años atrás pero ha tenido erupciones posteriores lo que la han moldeado aún mas. El lugar donde nos encontrábamos hoy era de los mas nuevos y además la naturaleza y los yanquis jugando al tiro al blanco hace años formaron lo que hoy se le conoce como El Pináculo. Algo así como una punta de lanza parada sobre el mar, de tamaño de un edificio de varios pisos. Como mencioné antes, fuimos subiendo por el recorrido hasta llegar a un mirador, acompañado por una baliza para la navegación, donde la vista es impresionante. Muchas islas y playas en la cercanía y en la lejanía. Paisajes áridos mezclados con aguas calmas y de colores turquesas. Un paisaje único y una temperatura que derretía hasta las lagartijas de fuego que viven en la zona. Hay unos pajaros tipo aguilas o cóndores que se comen a las lagartijas estas y a las iguanas que habitan acá, que decidieron no presentarse hoy dado el calor. "No pinche wei! hace un calor que hasta se mehan puesto en mal estado las chimichangas que uso para condimentar a las iguanas regordetas que comemos!" dicen que se le escuchó decir a uno de estos pajarracos, ayer, mismamente, antes de que comenzara el horno este en el que estábamos.  

Clásica postal de la Isla San Bartolomé

Mucha foto y mucha explicación pero ta. Vamos a lo que vinimos! No a ver a las iguanas, a los pájaros raros o a los lobos marinos...no no... dejáte de locas pasiones! Vamos al agua a enfriar las entretelas que se me prenden fuego. De nuevo hicimos navegada en varias tandas hasta el barco para cambiarnos y meternos al agua a hacer snorkel. No quisimos regalarles otra espectáculos de "Chicharrón y Pan Con Grasa" las morsas alegres de ayer, así que no hubo traje térmico. Qué térmico ni que ocho cuarto. Queremos la "full experience" de meternos al agua y refrescarnos del calor papaaaa! Hicimos un recorrido en el lanchón para ver si veíamos pingüinos, lo cual hicimos, y saltamos al agua en la playa cercana. Un buen rato en el agua y una nadad de retorno un poco cansadora, no permitió ver de nuevo múltiples peces de colores, dos rayas contra la costa y unos pingüinos zapallos jugando a la estatua en unas rocas. Esperamos y esperamos y nunca se largaron al agua. Que chotos! Finalmente y tras seguir recorriendo el perímetro de El Pináculo por el agua, vimos un pez globo amarillo muy interesante y dos tiburones de aleta blanca o tintoreras. El último que vimos tendría un metro y algo más. Divino el guacho, se dejó sacar fotos y todo. Eso si... andá a convencer a Rob Schieider, protagonista del clásico de Spielberg de que Tiburón es una doncella o mas bueno que Lassie atado.  

Encallamos en la playa... perdón.. quiero decir... volvimos nadando y brincamos fuera del agua para recoger nuestras cacharpas y retornar al barco que nos tenían la comida pronta. Todo acondicionado para que nuevamente tuviéramos un almuerzo internacional. Luego retornamos suavemente a Santa Cruz, eso si.. una buena siesta de por medio y un rico pororó que nos invitó la tripulación. Llegamos de nuevo al norte de Santa Cruz a eso de las cinco de la tarde. Volvimos todos los del tour mas la tripulación del barco que nos había acompañado. A mitad del camino rumbo a la ciudad, repentinamente el bus que nos transportaba se detuvo. "que paso que paso?" se preguntaban. Se bajó el cocinero y el primer marino y chequearon el perímetro del bus. "Tenemos una llanta baja" dijeron. Listo! A bajarse todo el mundo que hay que cambiar la cubierta. La mayoría se bajo riéndose y asombrados de lo que estaba pasando. Más sorpresa aún fue cuando vieron que el gato que tenían para cambiar la cubierta no llegaba a hacer contacto con el eje del bus. Salieron a buscar algo trajeron una piedra grande para hacerle "calcito". Probaron de nuevo y no era suficiente. Trajeron otra mas grande y ahi si pudieron hacer la maniobra de cambio de rueda. A todo esto, habíamos cortado casi el transito de toda la gente que había en la ruta observando lo que pasaba y cómo lo hacían. "gente"que en su mayoría eran europeos. Se ve que en las Uropas no pinchan nunca o les cambian la rueda alguien mas y ellos no lo habían visto nunca. Capaz que lo que les sorpendía era la técnica con una piedra empleada por el cocinero devenido en mecánico o que la baliza utilizada para señalar nuestra ubicación precaria era hielera verde. Esto es Sudamérica papa! Peñarol peñaroll!!

Ta mañana!. Eso sí, si quieren tener mas novedades nuestras, no se olviden de subscribirse o chequear la cuenta de Instagram de una amiga que viaja con nosotros. Sigan a Julia la Llama: https://www.instagram.com/julia_la_llama/