Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Cuentos del 4 de Abril

Buenas y orientales tardes/noches!!!

Finalmente el cuento de anoche se pospuso para hoy porque ayer era nuestra ultima tarde/noche en Seúl y había que aprovecharla lo máximo posible, ademas que había que madrugar hoy porque bien temprano salíamos para Japón.

Ayer nuestra jornada comenzó mas suave que estos últimos días dado que de a poco el cansancio se va haciendo sentir de tanta caminata, ademas de una falta de entrenamiento abominable. Como dijo un gran pensador alguna vez… hemos terminado “loca de las caderas!” en esta primer semana por tierras orientales.

Palacio Changdeokgung

Salimos pateando piedritas rumbo al ultimo de los palacios reales que nos quedaba por visitar: el Palacio Changdeokgung y  la puerta principal de dicho palacio llamada Gwanghwamun… Lindo para pronunciarlo a las apuradas luego de atorarse! Ademas, no se gasten en pronunciarlo.. nosotros tampoco. Fue el palacio de Changa…. plin. Dentro del mismo tiene muchas sub divisiones de jardines, museos, edificios y mas edificios y hasta una Pagoda. No voy a hacer el chiste de la tía resfriada otra vez ;). 

Ahí vimos a gente, mas gente y a muchísima gente recorriendo el lugar, especialmente el edificio principal que es donde había un trono de ceremonias y el lugar mas importante. Recorrimos y caminamos bastante, viendo mucha variedad de vegetación, especialmente la que estaba florecida por la época. Muy colorido y bonito. Una cosa que ademas no mencioné es que por supuesto, como lo dice la ley de Murphy, en nuestro ultimo día en la ciudad salió el sol por un buen rato.  

Palacio Changdeokgung

En uno de los lugares que recorrimos nos topamos con unos muchachos, calculo que eran liceales o por ahí, que estaban vestidos con trajes típicos y se sacaban fotos con la gente. Si si… dije bien. Se sacaban fotos con la gente y no al revés. No es que la gente no quisiera pero eran ellos los que pedían sacarse con los turistas. Muy buena disposición y con el colorido de los trajes y la “escenografía natural” mas pintoresco aún. Mientras estaban muchos sacándoles fotos a ellos con otros turistas mas, incluyéndonos, nos toco el turno a nosotros también. Es decir, fuimos seleccionados para posar ante las tablets, celulares y otros dispositivos no cámaras, de los chiquilines en cuestión. Al lado mío había una veterana, coreana o japonesa supongo, que tenia un equipamiento fotográfico mas pesado que el nuestro, mas o menos para que se lo imaginen. La veterana fue otra de las seleccionada para posar. Quede yo en el medio de las muchachas nativas, flanqueado por Ana y la doña del otro lado. Aclaro nuevamente que las fotos eran con las cámaras de los chiquilines y no con las nuestras. En cuanto se descuidaron la doña que estaba que se salía de la vaina por que usaran su cámara, salto y le paso la suya a alguien mas que pasaba por ahí. A vos mismo le dijo, lo cazo del brazo y le zampó la cámara. Volvió a su posición de “modelo”, no sin antes chaparme del brazo como gurí chico cuando hace una cagada y el padre lo agarra para zamarrearlo, y me colocó donde ella quería. Me digo algo como “guru guru dingui dingui chup chup” y me quede calladito y quietito como gurí cagado por las dudas de ligarme otro reto. Moviéndose cual gacela, salto para el otro lado y repitiendo el agarre mortal, le coloco a Anita donde ella quería. “guru guru chap chap” y dale que es tarde; dio la señal de que sacaran la foto! Que bueno encontrarse con profesionales de la docencia por todos lados. Como las palomas…por todos lados!

Museo Corea

Dimos unas vueltas mas y fuimos a comer. Ya el clima había cambiado de nuevo y se había nublado bastante. Queríamos ir al Museo de Historia de Korea, pero al revisar nuestras notas vimos que había una zona que no habíamos recorrido aún. Fuimos para un lugar llamado Myeon-dong done nuestras notas decían que era muy interesante porque tenia un mercado callejero con locales de marcas de buen nivel pero ademas puestos de comida en la calle. Combinación ideal para salir con un vestido Prada con baranda a chorizo relleno de calamares. Pipi cucú. 

Llegamos y la zona es enorme, con muchas manzanas de callejuelas y calles anchas donde hay cientos de miles de personas circulando, comprando comida, paseando, vendiendo, etc. Muy recomendable para recorrer y terminar de emparejar las patitas. Ahora si, están bien parejas hechas moco. Se largo a llover pero la gente casi que ni se inmuto. Cubrieron sus artículos o comida con nylon, los vendedores, y los compradores hicieron lo mismo con paraguas de todas las variedades imaginables. También apareció el vendedor oportunista al grito de “paraguas!… paraguas tengo!.. tengo Colombes y tengo Amsterdam”

Mercado Myeon-dong

Finalmente emprendimos el camino rumbo al Museo de Historia de Corea. Muy interesante la parte de las cerámicas y la caligrafía, también había espadas, armaduras, entre otras cosas. Recorrimos un piso y parte de los otros dos, pero no nos dio para todo porque estábamos muertos de cansados y había que volver a aprontar las valijas para salir hoy temprano. Volvimos al barrio de Gangnam donde nos estábamos quedando. Hicimos una breve recorrida final y listo el pollo y pelada la gallina.

Hoy de madrugada nos levantamos a las 4 de la mañana porque queríamos llegar con tiempo al aeropuerto y no sabíamos cuanto tiempo nos iba a tomar llegar. Antes de ayer habíamos hecho una reserva de un transporte para el aeropuerto porque el metro no salía tan temprano. Finalmente hoy, lo esperamos hasta las 5:15 am y nunca apareció. Plan B? Salimos a buscar un taxi a una avenida a dos cuadras de donde estábamos. Esperamos 3 minutos y paso uno de los miles de taxis que circulan por las calles de la ciudad: era un Hyundai Elantra o uno mas grande de la misma marca. Una nave espacial. Lo paramos y le hicimos señas con el dedito revoleándolo para atrás indicándole que queríamos poner las valijas en el baúl. Botoncito y se abrió la cajuela. Al entrar al auto tenia como 3 pantallas con indicadores, una de ellas era mas grande que la TV de 32 pulgadas que tenemos en casa. Era el GPS. Mas abajo el taxímetro con lo gastado. Luces en tonos de azul y violeta. Radio con música movida tipo punchi punchi pero cantada en coreano. Los que tienen mi edad o quizás alguno mas viejito se deben de acordar de las clásicas maquinitas de naves, aviones o demás donde todo estaba escrito en chirimbolos raros (coreano o japonés) y hacia mucho ruidito. Bueno, el auto era como estar dentro de una de esas maquinitas. 

El chofer del taxi nos miro y yo en un coreano básico y con mi otro dedito apuntando a unos apuntes le dije “Guimpo… Airport Guimpo”. Se dio media vuelta y balbuceo algo como “jimpo rpor, guru guru guru chap chap”. Sale y vale manito, por para el aeropuerto entonces! Los próximos 20 minutos fueron nuevamente como haber sido transportados a una de esas maquinitas que jugué cuando niño. había una en particular que se llamaba OutRun. Era un Ferrari descapotable, manejado por un flaco con una rubia al lado que surcaban las carreteras de Estados Unidos calzados en la pata! Salvando las diferencias del lugar, el reto era igual. Música coreano/japonesa y velocidad de adrenalina. Ademas que el que manejaba no era yo sino el Schumaher coreano este. Faltaba el logo de Sega o Atari y era tal cual el jueguito ese. Donde hay que meterle mas fichas para que no se nos terminen la vidas. Mamita!! Otra que agarrarte fuerte que te caes. Las luces de su GPS de 32 pulgadas se prendían y apagaban como árbol de navidad. Las alertas de “tas pasado de velocidad” sonaron todas. Yo iba mirando de reojo y no lo podia creer. Ana, que iba con su celular chequeando que fuéramos para el lugar correcto da fe de la velocidad que tuvimos gran parte del camino. 143 km/h en tramos de autopista de 80 km/h. Una locura. El tramo que nos iba a tomar casi 1 hora en metro lo hicimos en 20 minutos clavados. Obviamente, llegamos y estuvimos un buen rato al pedo de mas gracias al señor.

En este momento vamos ya camino a Hiroshima en el tren bala a 260km/h, miro por la ventana y creo que veo al choto este por la ventanita, jajaja.

Seúl fue una experiencia preciosa y nos vamos con muchos recuerdos y muchiiiisimas fotos. Como ultimo comentario o curiosidad, descubrimos que es muy común que las parejas de novios o inclusive los amigos usen los mismos championes. Es decir, no del mismo color o de la misma marca, exactamente iguales: mismo modelo, misma marca, mismo color. Espero no del mismo talle sino mas de uno tendrá los deditos agarrotados.

Bueno, hoy es todo. Va alguna foto mas con este mail.