Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Cuentos del 20 de Abril - Guarda con el turret!

Atencao rapai, come vai voce? 

Nosotros meta recorrer las calles de Tokio para arriba y para abajo. Dado que el clima sigue sin cooperar decidimos pasar la visita a Yokohama para mas adelante… vaya a saber uno cuando.

Lo cierto es que hoy de mañana arrancamos mas temprano de lo usual debido a un aviso de la gerencia del hotel que iban a pasar por la habitación a cambiarnos la cama. Eso iba a ser a las 8 de la mañana. El plan  recambio se ve que es tempranero y jodón. No podes hacerlo un poquito mas tarde? Para completar, el aviso incluía una nota: “Recuerde que durante todo el día tampoco funcionará el ascensor”. Me estas jodiendo? Para la bajada vaya a y pase pero como se supone que suba hasta el décimo piso? Bueno antes de que cayeran los pesados arrancamos a desayunar y luego a patear.

Mercado Tsukiji

Nos dirigimos hasta la zona del Mercado Tsukiji que incluye un mercado de frutas y verduras, de comidas y además un enorme mercado de productos del mar. Todo esto esta ubicado en el coqueto barrio de Ginza, pero contra la costa. El mercado callejero es como otros que ya visitamos en este viaje. Muchas ofertas gastronómicas para degustar, frutas y verduras de las mas variadas y coloridas y además alguna que otra chuchería como recuerdo. Todo esto coloreado por los paraguas de la gente que te zumban como mosquitos por todos lados y de todos los tamaños. 

Llegamos a un extremo de ese mercado y nos pasaron el dato, en el centro de información de la zona , que a las once de la mañana se abría al publico general el mercado de pescado para visitarlo; que estaba detrás de donde estábamos en ese momento. No teníamos mucha idea donde era exactamente pero no debía estar muy lejos. Se hizo la hora y nos dirigimos a las coordenadas indicadas sin saber bien con que encontrarnos. Aparentemente, bien temprano se subastan los peces y mariscos que traen y es todo una experiencia presenciar. Eso si, hay que estar dispuestos a madrugar y quedar entre las primeras personas seleccionadas para esto, que son muy pocas. Lo jodido es que es casi de madrugada que hay que estar y podes encontrarte algún morocho que se ponga mimoso dada la zona.  

Mercado Tsukiji

Dimos unas vueltas y encontramos el gigantesco galpón donde se corta el bacalao… literalmente. Lo interesante de todo esto es que para llegar al mencionado galpón hay que cruzar por calles donde no hay zebras ni nada que se le parezca a una senda peatonal. Te largas y listo. Hay que esquivar a turistas, bicicletas, motos, autos, turrets, camiones y montacargas que circulan por todos lados y en todas direcciones. A excepción del resto de lo que hemos visto de Japón, esto parece un relajo. Increíble todo el caos y el orden que hay en ese trafico, todo a la misma vez. Creo que hasta aterrizó un avión en ese rato que estuvimos recorriendo. De todo!

Correteamos para que no nos pasaran por arriba un par de camiones o el montacargas no nos metiera pa’dentro con los congelados que estaba trabajando. Nos subimos como a una plataforma un metro mas alta de la calle y empezamos a recorrer. Plagado de cientos de cajas de espuma plast para conservar toda la diversidad de pescados que estaba empacando. Camiones que descargaban y cargaban todo eso y gente moviéndose rápidamente para todos lados. Muy interesante y curioso como los tipos te tratan de esquivar mientras laburan. Siempre sin decir nada y con un temple de acero. Calculo que para adentro se estarían acordando de toda la familia de los turistas que deambulábamos por ahí. Re felices ellos. Al rato, aparece un tipo vestido de policía, inspector de transito o coordinador de relajo; como se llame. Nos hacía señas por doquier hasta que se acercó y nos dijo en un muy claro japonés: “No se puede andar por ahí, es para trabajadores únicamente. Vengan por acá..”Perfeto… ya nos vamossss…

Reciclando todo lo que sobra - Mercado Tsukiji

Encausamos nuestros pasos para ir a una zona un poco mas turística. De cualquier manera era entre cajas de conserva, hombres que limpiaban sus herramientas de trabajo, otros fileteaban, otros contaban plata y hacían cuentas y otros comían algo. Nosotros tratábamos de sacar fotos aquel ambiente en penumbras pero encantador; cuando no éramos salpicados por manqueras que tiran casi que constantemente agua o baldes de agua que arrojan al suelo para limpiar la baranda a pescado que hay en todo el lugar. No tiren agua en las patas che que ayer ya me bañé y con todo lo que ha llovido no se necesita mas!! Aflojá papa!

Estuvimos un buen rato zigzagueando por todo el lugar y encontrándonos con diferentes momentos en la vida de estas personas, mezcla de pescadores, carniceros y hombre de negocios. Algunos te pegaban el grito de “No photo!”y otros te prendían alguna luz que habían apagado para que pudieras ver algún animalejo que todavía tenían en venta o mostrarte el set de “cuchillitos”con el que realizan su tarea. La experiencia espectacular. Además, estuvimos a punto de presenciar una piña que casi se dan entre dos “turrets”que circulaban por los angostos pasillos del lugar. Esos vehículos son una mezcla de moto, triciclo, chata de carga y garrafa de 13 kilos con manija. Una cosa increíble, pero aparentemente muy útil y usada en este lugar. Como mencioné los pasillos son angostos y oscuros. Si además le sumamos que están tapados de cajas con el pecado que venden y alguna que otra cosa mas, cuando llegan a una esquina imposible ver que viene del otro lado. 

Turrets por todos lados!

Anita estaba sacando fotos en una esquina. Vió venir a uno de ellos de frente bastante apuradito él por los pasillo. De golpe ve por el rabillo del ojo que venia otro por el otro lado, en la misma dirección. Cuando quizo pegar el grito para avisar que venía casi casi ya era tarde. “guardaaaaa que se la dan!”. Yo estaba en otra y cuando veo la escena, veo que Ana se atajaba de algo que no comprendía. Un segundo después los chiquilines se encuentran, cada uno en un turret a centímetros uno del otro. El sistema de frenado de los cosos eso se ve que es buenísimo y tienen unos reflejos mejores que los del Maestro Miyagui. Casi terminan uno a caballito del otro y con Anita haciendo de reina del carnaval, saludando y todo, encima de ellos. Al final no paso nada y siguieron cada uno por su lado, se dijeron alguna cosa y listo. Creo que se invitaron a cenar dado el besito que casi se dan segundos antes.

Salimos del lugar como la lluvia seguía, cada vez mas fuerte y ya era pasado el medio día, fuimos a almorzar. Luego de eso nos dirigimos a Nakano Broadway, una calle/shopping ubicada en Nakano (Que coincidencia no?). Este lugar tiene la particularidad de tener numerosas tiendas dedicadas al rubro Manga y Anime. Para los menos entendidos, a las revistas y dibujitos japoneses y todos su personajes. Mas alguna cosa mas también. En definitiva, el paraíso para los que alguna vez miramos Mazinger Z, Heidi, Marco o los miles de productos televisivos que los sucedieron. Especialmente había una tienda llamada “Mandarake”que se especializa bien especializada en estas cosas. Casi 4 pisos de múltiples tiendas con lo que se les pueda ocurrir. Desde macaquitos de plástico, maquetas, remeras, juegos de video hasta películas y revistas. Lo mas curioso que había eran imágenes y bocetos de alguna de las mas conocidas tiras televisivas. Algunas no tan conocidas. De cualquier manera, muy disfrutable y entretenido. Lástima que adentro había mas calor que en un sauna japonés y estaba insufrible. Estuvimos un buen rato pero tuvimos que irnos porque ya estábamos a punto caramelo. No se aguantaba mas el “hotto airo”

Para terminar el día, nos fuimos a la zona de Akihabara o ciudad eléctrica, donde se nuclean muchas casas de venta de aparatos electrónicos, insumos de informática, audio, video y celulares. Es un paisaje muy interesante de ver porque casi todas las cuadras de esa zona compiten a quien tiene mas luces de neon y pantallas digitales gigantescas para mostrar sus productos. Lástima que ya caían de punta y además había mucho viendo. El clima nos acobardó y emprendimos la retirada un poco antes de lo esperado. 

Una cosa que me falto contar del viernes pasado fue una situación muy graciosa con una maquinita o juego de video que “jugamos” en la zona de Ueno. Mientras recorríamos las calles de este barrio, encontramos una tienda o edificio lleno de maquinitas. De estas hay por todos lados. Son enormes y tiene lo último de lo ultimo mas alguna otra guarangada relacionada con los juegos de video. “vamos a entrar a chusmear mientras hacemos tiempo?”dijimos. Nos mandamos y en la recorrida pasamos por un piso que tenía  mucha de esas maquinas que uno entra a sacarse fotos de a varios y luego sale la tirita con tres o cuatro fotos haciendo diferentes guarangadas. Bueno, de esas. El tema que ninguna es normal. Todas tienen la parte de juego de video incorporado. Como funciona? Uno pone las fichas “para jugar”y pasa a un camerino donde uno selecciona algunas cosas que quiere en su sesión de fotos, efectos, etc. Para mi, muchas cosas para elegir. Demasiadas. Una pesadilla. Además en japonés. La mayoría de las cosas fueron al tun tun y tirando bolazos. Luego de varios minutos de tocar y tocar cosas en una pantalla, la maquina nos hizo pasar al “estudio”donde se iba a realizar la sesión de fotos. Pero que pesado papa! Dale que me quiero sacar las fotos y nada mas! 

En el “estudio”había otra pantalla que nos iba dando instrucciones, 90% en japonés y 10% en inglés. Además, nos veíamos en una pantalla como teníamos que ir haciendo las poses y guarangadas. Chotadas que nos dimos cuenta habíamos seleccionado previamente sin tener ni la mas pálida idea. Macanudo. Fotos para allá, fotos para acá. Fotos saltando o haciendo poses de modelo. Cualquiera. Luego de varios minutos nos hizo volver al camerino para seguir arreglando y retocando las fotos. Hasta nos pidió lo que parecía ser nuestros nombres pero como el teclado estaba en japonés pusimos cualquier cosa para zafar e irnos. Lalalalala… lululuul. Ya esta!  Que efectos para acá y para allá y la foto no salía. Daaaalle mijo! Si la queríamos mandar por mail, avisarle al cartero que teníamos fotos o enviar paloma mensajera avisando que va a seguir lloviendo. No te aguanto mas! Por allá, a las cansadas apareció el bendito cartel de “Imprimiendo fotos“. Al fin!!!! Hace 15 minutos que estamos acá por cuatro fotos chotas! Aparecieron las fotos y ahí nos entramos a reír. El diseño que elegimos era de nena; eran 8 fotos y apreciamos con gorros de rapero y patinetas, con pómulos rosaditos y ojos de modelo. Pestañas largas y hasta creo que en una teníamos rulos. Increíble. Todo lo que habíamos elegido pero de chiripa. Aunque lo mas gracioso de todo fueron los nombres que elegimos. Moraleja: ojo con lo que escribes en un idioma que desconozcas porque aunque tires bolazos siempre vas a quedar pegado. Ahora somos Kukeseso e Ikiku. Sin palabras!

ta mañana!