Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Cuentos del Miércoles 1o de Abril

Opa! que gangdam quentan?

Nosotros liquidados de la súper mega caminata que nos mandamos hoy! Según el GPS casi 13 kilómetros metimos de los cuales al menos 9 fueron a patita, si no fueron mas.Li-QUI-DA-TOR!

Bukchon Village

Rápidamente les cuento que hoy arrancamos por la zona del Buckchon, un área residencial donde antiguamente existía una villa. Las casas están bastante mantenidas de ese entonces, además tratar de seguir la linea tradicional lo que las hace muy pintorescas y agradables de ver. Ademas actualmente hay cientos de restaurantes, cafés y tiendas de souvenirs lo que la hace especial para visitar si uno esta al pedo como nosotros y para para chusmear todo lo que vea.

Por suerte a media mañana salio finalmente el sol!!! por lo que los festejamos haciendo la ola con Ana y seguimos caminando, todo en repecho, hasta un lugar llamado El Observatorio, que como podrán deducir fácilmente, es para observar... la ciudad desde lo alto. Divino, precioso, majestuoso, acalambrante, acalorado, colorado. Todos adjetivos que se aplican al momento y al lugar. Bajamos (si lo hubiéramos podido hacer cual pelotas rodantes, lo hubiéramos hecho) hasta llegar al distrito del Insadong donde hay un mercado callejero enoorme, con mas tiendas de ropa, comida y souvenirs del color y tamaño que quieran! 

Jogyesa

Ahí compramos alguna chuchería, almorzamos y fuimos hasta un templo que habíamos investigado previamente y era muy fotogénico. El templo se llama Jogyesa o el de las linternas de colores para los amigos. Fuimos en un pique hasta ahí, dado que quedaba a la vuelta nomas. Sacamos muchas fotos... muuuuuchas fotos y de ahí nos tomamos un subte hasta la zona un poco mas céntrica. Caminamos por una avenida importante para llegar a otra de esas entradas enormes, que ademas comunica con un palacio de los mas importantes de Corea del Sur. El lugar se llama Gwanghwamun, donde de nuevo nos topamos con una ceremonia de cambio de guardia o similar. Al terminar intentamos sacarnos unas fotos con los guardias, como el resto de los 700 turistas que lo habían hecho previamente, casi que abrazados y dándole besitos a los guardias. Pues resulta que el que controlaba a la batuta no nos dejo porque según pude deducirle estábamos muy cerca... Me estas jodiendo?? Me decís eso y la doña anterior creo que le había propuesto matrimonio al fornido buen señor. Listo, nos fuimos no sin antes dedicarle alguna fotito a la madre del cuidador...

Entramos a un patio gigantesco que a su vez comunica con otra entrada al palacio que mañana trataremos de ir. Dimos unas vueltas, sacamos fotos y un loquito (figurada y literalmente) nos pidió que le sacáramos una foto. Acto seguido nos pregunta de donde éramos, en un ingles que Capussotto inspiraría uno de sus famosos capítulos.  Ahí se puso a pensar y nos dijo: Ahhh Suare! Suare!  ñam ñam! (haciendo la seña del mordizco). Si si .. ese mismo! El flaco engrano para el fútbol y empezó a nombrarnos jugadores de vaya uno a saber de donde eran, que aparentemente le gustaban muchos. Quien iba a decir que del otro lado del planeta iba a haber un Seluita (creo que es el gentilicio) tan o mas rayado con el fóbal que nosotros. En fin!

El gran patio

Al atardecer, caminamos otro poco y fuimos a parar nuevamente al rió que corta el centro de la ciudad en dos. El conocido Cheonggyecheon. Caminamos bastante cruzando de un lado al otro por unas piedritas, como intentando estrenar el tanteador del campeonato del pelotilla, a ver quien se desparrama primero y termina todo mojado. Por suerte seguimos 0 a 0. Volvimos y merendada mediante, finalizamos la fresca noche en la costa del rió Hangam, junto al puente Banpo. Este se caracteriza por tener una fuente de colores a ambos lados del mismo, y el espectáculo dura varios minutos. Esto es cada cierta cantidad de tiempo. Según nuestras anotaciones esto era a partir de las 19:30 hasta las 21:30, cada media hora. Lo cierto es que corría una brisa un poco fresca de mas. En un momento yo estaba con Ana al lado mío, pero como en reiteradas ocasiones similares, Ana desaparece y aparece el pingüinito Frescacho. Este hace su aparición cuando las condiciones climáticas son las ideales, especialmente si uno (o mas bien el) se esta cagando de frío. Cada dos por tres aparecía y me decía :che... me estoy muriendo de frío... y??? Finamente, luego de una hora y media de esperar, nunca ocurrió el espectáculo de luces, colores y aguas danzantes. Quedara para la anécdota y que se metan bien el aguita del puente donde mas les refresque. jajaj. Los que lo deseen, pueden googlearlo: Banpodaegyo Moonlight Rainbow Bridge.

En este momento, Anita ronca hace rato. Yo escribo y me duermo sobre el teclado. Voy al concreto en algunas cosas curiosas que hemos visto en estos 2 días aquí. Acá van: 

- La ciudad es preciosa. Muy moderna. Con todos los chiches. Muy tecnológica por donde se la mire. Negocios, comunicaciones, transporte, infraestructura y demás. Hoy de noche, volviendo del famoso puente vimos que ademas de los carteles clásicos verdes de señalización tienen carteles de indicación de como doblar, o nombres de calles y otras cosas, completamente electrónicos. Como si fuer una TV de 90 pulgadas, colgada sobre la carretera pero con indicaciones de transito. Fabuloso.

- De cualquier manera, hay miseria como en todos lados y hemos visto bastante gente indigente, durmiendo o viviendo en la calle, sobre todo en la zona de la estación del tren.

Todos con celular

- El metro es fabuloso, igual que el de los japoneses! Llega en hora, sale en hora y para exactamente donde dicen que lo va a hacer ni un cm mas ni uno menos. Igual, la forma de ser de los coreanos, en estos dos días que hemos estado es mas flexible que la de los nipones vecinos. No son tan estrictos para las cosas malas pero también para las buenas. Da la sensación que no son tan machistas que los japoneses, mas abiertos de mente pero igual si te tienen que pechar para subir al subte, lo hacen y ni te dicen chin-chón o como sea que se diga perdón en coreano. Vi garronear asiento a un par, frente a unas mujeres. Vimos ya un par de atascos con bocinazos y algo mas. La otra vez, cuando estuvimos en Tokyo, eso no recuerdo haberlo visto nunca. 

- Respecto a los celulares, acá hay al por mayor y uno mas grande que el otro. Yo creo que si vas con un Nokia 1100 o uno un poco mas grande, no te dejan subir al metro. Cada ladrillo que mamita! Ademas que ninguno anda con chumingadas.. de un IPhone 5 para arriba (este fue el segmento auspiciado por Asociación Nerd del Uruguay)

- Finalmente,quiero contarles de la experiencia de ir a desayunar al restaurante del hotel en el que estamos. Como dijo Enrique Iglesia, es una experiencia religiosa. Ya no mas para llegar al lugar hay que tomarse dos ascensores, bajar una escalera, salir, volver a entrar y pasar la tarjeta de la habitación. Ni que fuéramos el Agente 86. Para completar, el que te pide la contraseña, es un coreano que esta acomodando la gente que llega. Te pide el numero de habitación para notar que no estes de canuto, y luego te da todas las instrucciones de que hay, donde hay, y porque hay o no hay. Desde arroz, huevos fritos, algas, pescado, brotes varios, cafe y te (verde por supuesto). Todo te lo va relatando y mostrando, haciendo una especie de vuelta olímpica alrededor del recinto. Todo eso, sumado a que ademas le gusta tocarte. Es toquetón el veterano y no es bobada. Te mete la mano en el codo, en el brazo, en el hombro y hoy hasta creo que me estuvo por dar un beso. Ah!! Y ademas de lentes de sol oscuros. Que ficha! Calculo que mañana hace lo mismo. Si reincide, le voy a decir :Que pretende usted de mi!?!?!:.

Bueno, por hoy es todo.

Ta mañana!!