Travel Blog

On this place you will be able to read my adventures during different travels my wife and I have done through out the years. 

Spoiler alert: For now, Spanish version only.

Lo juimo! - Parte 12

Me acabo de enterar que en Uruguay hubo o esta por haber una alerta amarilla por mal clima. Acá no ha habido nada de eso, pero perfectamente podrían haber dado alerta requete roja por calores extremos. Por suerte hoy de mañana había un vientito medio fuerte y ayudó a amainar esa sensación apabullante de sentir que se esta en un horno pronto para hacer bizcochos y que los bollos de masa somos nosotros mismos. 

Luego del desayuno tempranero, hicimos el check out del hotel en San Cristóbal y salimos rumbo a la playa, dejando la valija en la recepción. Tomamos un taxi que rápidamente nos llevó hasta el acceso a la siguiente a playa Mann, o sea playa Punta Carola. Caminamos unas pocas decenas de metros y finalmente llegamos a la playa antes mencionada. Era un plato. Ni una sola ola y con el agua aparentemente muy cristalina. Decidimos caminar un poco mas por la playa y llegamos hasta una farola o baliza sobre las piedras en el extremo oeste de la playa. Cuando vimos que tenía unas escaleras para subir a la parte alta de la farola, intentamos subirlas para apreciar la playa desde lo alto. Lamentablemente la "dueña de casa", una loba marina con su cachorro que dormitaba debajo de las escaleras, estaba un poco quisquillosa con las visitas y no nos quisimos meter en su rutina diaria. 

Finalmente dimos una vuelta y retornamos a la playa a pegarnos un baño. Luego de la rutina de ponernos bronceador y tratar de pasar desapercibidos con nuestra blancura que cada vez es mas caribeña, con matices de camarón, nos metimos al agua a hacer snorkel. No se veía mucho. Al contrario de lo que parecía desde afuera, el agua contra la costa estaba muy turbia y se veía muy poco. Igual decidimos darle un intento porque desde lejos habíamos visto nadar mansamente a un par de tortugas. Teníamos que ir a molest.. perdón... a verlas. 

Tortuga por acá... tortuga por allá y además tratando de esquivar las piedras que tenía la playa en casi toda su extensión, no vimos mucho pero si le logramos sacar unas fotos para registro de la expedición. Salimos a tomar sol y nos dimos cuenta de que lo mejor era entrar al agua caminando unos metros a la izquierda donde había menos rocas y además el agua estaba mansa como gurí cagado. Otro rato mas en el agua y decidimos salir, no sin antes lagartear en un mini charquito que se formaba bien en la costa, donde reventaba la minúscula ola. Al lado nuestro se encontraba un papá junto a su hijo. El mayor intentando que su heredero entrara al agua y tratara de hacer dos segundos de snorkel aunque mas no fuera. El "nene" decía que estaba muy fría el agua (otro con el termostato roto) y que además tenía miedo. El padre le insistía a que se metiera y que Luis "esnorqueara". Intentaba dos segundos y gritaba nuevamente que tenía miedo y que lo ayudara. Otra vez la pelota en lo de la nona! "dale Luis! tírate y esnorquea!". "hay hay ... papito no me sueltes! vi un pescado! era enoorme! ... hay hay! por favor no me sueltes". "ESNORKEA LUISSS por favor que nos tienes las bolas al plato!" fue mi pensamiento luego de cuatro intentos fallidos y nada. Además, Luisito tenía el agua por la cintura y al padre le estaba por venir lumbago de estar agachado, dándole la mano para que Luis hiciera snorkel en nada de agua. Luego de muchas vueltas, Luisito se soltó y pudo hacer como tres metros con la cabeza bajo el agua sin quejarse. A los pocos segundo comenzó a quejarse de nuevo. Lo curioso es que después de todo ese pamento, en un momento comenzó a quejarse de nuevo y toser porque según él "se iba a ahogar". Vamo'arriba Lui! que la tos que tenés no es por agua que tragaste sino porque hiciste un buche con arena de lo bajo que esta!!! Tirate y mirá las tortugas que las tenés ahí ahí!!! En fin...

Iguanas en Playa Punta Carola

Volvimos al reparo de un par de arbustos que ofrecían algo de sombra y logramos divisar algunas iguanas que comenzaron a cruzar la mini bahía en búsqueda de algo para comer o simplemente para refrigerarse. Muy gracioso verlas nadar y sobre todo si son molestadas por un lobo marino que no tuvo mejor idea que tironearles de la cola para no dejarlos avanzar. Un llena huevos importante. 

Cuando quisimos acordar se nos había pasado toda la mañana y ya era hora de volver a buscar la valija. Nuestra lancha para Santa Cruz salía a las tres de la tarde y teníamos que estar en el muelle unos treinta minutos antes. Entre pitos y flautas volvimos a centro cerca de la una de la tarde y decidimos almorzar antes de partir definitivamente de la capital de la provincia de Galápagos. 

La lancha salió del puerto con una puntualidad extrema, diga de un reloj suizo, y rara de ver en estos días por aquí. Todo comenzó chuavechito chuavechito, como el macaco del suavizante Suavecito, y apenas salimos de aguas reparadas la cosa cambió. Aquello se movió de una manera impresionante de un lado para el otro y con los barquinazos de otras veces pero mas exagerados. Pegaba unas aceleradas y frenadas por las olas que yendo en el barco en el asiento pa'bobos terminabas locas de las caderas a los diez minutos. Si hubiéramos ido batiendo huevos todo el trayecto, llegábamos al puerto de Santa Cruz con una batida apunto para hacer merengue tipo italiano, de ese que hay que batir y batir para que quede perfecto. Aquí la lancha era ideal para eso. 

Al ser casi imposible pegarse una siestita para acortar los tiempos aparentes de traslados, me dediqué a mirar el paisaje marino (un horizonte y mucha agua con mucha espuma, eso es todo) para matar el tiempo. A los pocos minutos me di cuenta de que en algunas partes, cuando pasaba la estela de nuestro barco, salían unas cosas volando. Pájaros no pueden ser.. que serán. Después de unos minutos me di cuenta que lo que veía eran peces voladores. Salian como taponaso para evitar el agua turbulenta, pero lo hacían con una velocidad increíble. Además salían en grandes grupos, planeando como si fueran pájaros por encima de la superficie del agua, varios metros hasta culminar bajo el agua y perderse de vista. Ahí me surgió la siguiente pregunta... a estos grupos de peces voladores se les dice "cardúmenes voladores" o "bandadas submarinas". Eh? Si alguien sabe la respuesta ya sabe a dónde mandar la explicación: preguntassinrespuesta@fifa.com.

Arribamos un poco antes de las cinco de la tarde nuevamente en Puerto Ayora, ya un viejo conocido para nosotros. Nos tomamos un taxi al hotel, hicimos el checkin, descargamos algunas cosas y salimos a patear nuevamente. La tarde estaba divina. Cielo completamente claro. Un poco calurosa pero no como otras veces. Estaba tolerable. Resolvimos unas compras de último momento y dado que habíamos almorzado super temprano, en comparación a otras veces, fuimos a cenar temprano también. Comimos en un lugar que ya lo habíamos hecho antes y la comida es buena. Además tiene una terraza al aire libre, mirando a la calle principal, done corría un airecito divino.

Nos pusimos de charlas y cuando quisimos acordar estábamos escuchando "música de una actuación en vivo" y no nos habíamos dado cuenta. Nos asomamos al balcón y vimos que había un espectáculo de danzas. Dado que hoy es nuestra última noche aquí y no teníamos mucho mas para hacer, decidimos ir a vicharlo de cerca. Cruzamos la calle y estaban meta baile. No sabemos si es por alguna festividad en particular o qué, pero un grupo de baile de la zona estaba realizando un espectáculo donde realizaban danzas nacionales tradicionales para todo el que se arrimara a verlos. Mas tarde pasan la gorra y juntan algunos mangos para la vestimenta y demás. 

El staff de bailarines era todo juvenil. Muy juvenil digamos. Adolescentes la mayoría y quizás alguno menor también. La verdad que muy alegres y vistoso de ver. Yo aproveché para sacarme las ganas sacar muchas fotos durante varios minutos de los bailes. Click click click! Aquí y allá. Me moví por todo el escenario improvisado en la vereda. Hice algunos retratos de los muchacho y las muchachas. Hicieron un impaz para tomar un trago de algo fresco y seguir. Aproveché que el personal femenino estaba mas quieto y tranquilo e hice unos retratos. Sin darme cuenta había una muchacha que me estaba mirando cómo le sacaba fotos y me sonrió. Yo le sonreí y seguí en lo mío. Es así cómo funciona la cosa cuando ambas partes están de acuerdo en lo que están haciendo no? O me equivoco?.. Qué otra implicancia podría tener esto?

Comenzó la música y volvió el bailongo. Muy colorido y variado. Me moví de dónde estaba y continué sacando fotos. La música era bien pachanguera y perfectamente podría sonar en un casamiento o fiesta de quince años en Uruguay. Se detuvo la música un segundo y la formación artística que tenían se rompió. Comenzó de nuevo y la cosa había cambiado. Ahora ya no bailaban sino que salieron a la caza de gente para sumarlos al baile. Je je ... jo  jo... que bien...eh! no.. perá.. que?... ah no... bueee... "Risitas de oro" venía como sonseando en mi dirección a buscarme para que me sumara al bailongo general. Es la que está en la foto "03_Santa_Cruz_festival_danza_06_la_que_nos_saco_a_bailar.jpg". Anita parada junto a mi y fue secuestrada también. La gente se sorprendió pero mucha se sumó a la bailanta generalizada. Hicimos unas vueltitas tipo salsa y comenzó una especie de trencito revoleando la mano izquierda. Alto!. Damos vuelta la locomotora y arrancamos para el otro lado. Revoleamos la mano derecha ahora. Nos agarramos de las manos como el Puma Rodriguez. Pa'lante y pa'tras! Repetimos varias veces hasta que la muchacha que estaba del otro lado de Ana grita "uiiiijaaa" con todas las ganas. Se me calló el tímpano al piso pero por suerte había bastante luz y lo encontré fácilmente. Moviendo las tabas en plena calle principal por unos minutos hasta que se terminó la música y todos aplaudimos. Las muchachas nos dieron las gracias y volvieron a sus posiciones de baile. 

Festival de danza - Santa Cruz

Muy divertido terminar las vacaciones galapagueñas bailando en una noche cálida con la gente. Igual, el fresquito que tenía al principio se disipó a la segunda vueltita y sacudida de mano. Anita le gustó también pero en cuanto pudo me hizo la seña de que se iba al mazo y que nos fuéramos no sea cosa que nos agarren para bailar un malambo o una cosa mas flamenca. Arrancamos suavemente para el hotel y a hacer nono, que mañana al medio día comenzamos nuestro retorno al paisito. Hemos pasado unas dos semanas sensacionales conociendo una tierra mágica riquísima en su flora pero principalmente en su fauna. Nos quedaron algunos pendientes pero ya se dará otra vuelta en que podamos tenerlos téte a téte y sacarles una fotito. Espero no haberlos aburrido con los cuentos y si en algún momento se rieron con alguna de las tantas ganzadas que puse, me anoto como ese puntito ganado. 

Ya nos seguiremos leyendo en alguna otra aventura!! Our voi!


P.D:

Curiosidades que hemos visto en Galápagos:

- Aquí los taxis funcionan diferente a cualquier otro lado del mundo. Creo. Estoy casi seguro que lo mas probable no se si es así. Los taxis aquí te cobran por persona independiente del trayecto. Es lo mismo que ir a la esquina que a veinte cuadras. Todo sale un dólar por persona. Redondito y sin mucha vuelta. 

- El galón de combustible (mas de cuatro litros) sale un dólar y poco. Hagan la cuenta y les queda aproximadamente unos diecisiete pesos uruguayos por litro. No se que curro tienen los ecuatorianos de acá pero voy a salir a buscar unas tijeras a la recepción para cortármelas! Cómo puede ser tan barato y en Uruguay te hacen un tratamiento de conducto y amalgamas nuevas por cada litro de nafta que uno carga. EEEEhhhh???

Mi novia en un pozo se ha caído... - Parte 11

Tarde, muy tarde en la noche y con un cansancio considerable dado que hoy nos convertimos en Michael Phelps y casi nos salen branquias de tanto nado.. Y a pesar de eso hay historias que contar así que sin mas arranco derecho viejo.

Teníamos programado para el día de hoy EL paseo para hacer en esta zona de Galápagos. Visitar el famoso León Dormido o Kickers Rock. Un islote o peñón enorme, a unos pocos kilómetros desde la costa noreste de San Cristobal que prometía mostrarnos casi que el santo grial de la vida acuática aquí. Leones marinos, tortugas y cardúmenes de peces junto con tiburones de punta blanca y negra, tiburones tigre, tiburones martillo, y hasta quizás algún cetáceo. Prometía y mucho. Desayunamos tempranito y utilizando un taxi llegamos por la agencia que nos iba a proveer del paseo para levantar nuestras aletas y máscaras para hacer el snorkel. Unos pocos minutos mas tarde y ya estábamos embarcando en el muelle principal. De nuevo un pasaje internacional y una tribulación local con dudosas habilidades bilingues. Apenas subimos el capitán y su tripulación fueron presentados por el guía que era digno de un episodio entero en Peter Capusotto y sus videos. anbelibable!  

Nos pusimos en marcha por toda la parte noroeste de la bahía de Puerto Barquerizo y luego de un viaje que no duró mas de cuarenta minutos estábamos entrando en la paya de Puerto Grande. Una tranquila y cristalina playa turquesa rodeada de manglares y vida animal muy activa. Un muy lindo lugar para tirarse a tomar sol y hacer un poco de snorkel el que quisiera. No fue nuestro caso dado que decidimos acompañar al guía a que nos hiciera unas explicaciones de la zona y sus particularidades. A lo lejos, vimos a nuestra nueva amiga española,Ana (que coincidencia no?) que acababa de descender a la playa la cual estábamos a punto de abandonar nosotros. El resto del pasaje estaban probándose trajes de neoprene para mas tarde usarlos en buceo a realizarse en el Leon Dormido. Aquí vimos como un par sujetos luchaban contra los trajes para ponérselos, cual si fueran luchadores de lucha libre, tironeando y girando las prendas para hacerlas entrar a la fuerza. Y eso que no me vieron a mí ponerme el disfraz de morsa que traje para esta ocasión.

Playa Caleta de Sappho

Unos cuarenta y cinco minutos mas tarde aproximadamente, salimos para la famosa piedra en la mitad de la nada. Muy pocos minutos después estábamos prontos y haciendo la cola para que cuando nos tocara el turno, tiranos de bomba al agua y ahuyentar hasta las palomas del pueblo. Menos mal que hemos traído los trajes de Acuaman porque el agua esta bastante fría para lo que venimos experimentando estos últimos días. Casi todos estaban ya sumergidos en su experiencia de buceo cuando nos tocó a nosotros comenzar una nadada por el borde de uno de los piedrones que dar forma a este lugar. Apenas me tiro al agua y miro para abajo.. veo a un enorme cardumen de peces mas bien oscuros rodeando a una tortuga que estaba concentrada comiendo algas en la interminable pared vertical de piedra. Comenzamos siguiendo al guía por donde iba mientras recibíamos instrucciones de su parte y le contestábamos tratando de no ahogarnos en el intento.

De a poco fuimos recorriendo la pared de piedra encontrándonos con otros peces y algún que otro lobo marino que cada poco pasaba y nos relojeaba por el rabillo del ojo como diciendo..."mmm qué caramelos estén haciendo acá?.. quieren jugar conmigo???" Seguimos mas adelante y apenas al comenzar a doblar en lo que sería una esquina vimos dos muy lindas tortugas comiendo más algas y rodeada de peces de colores. El guía nos hizo la seña para que entráramos por un canal entre os dos peñones. El oleaje aquí era un poco mas fuerte y había que cuidarse de no golpear las paredes y que además estaba llenas de formaciones volcánicas muy afiladas. Hicimos toda esta vuelta buscando a los famosos tiburones que no habíamos podido encontrar aún.

Snorkel en León Dormmido

Nos preparamos y aprovechamos una ola entrante para nadar rápidamente y pasar el canal que de a ratos tenía agua bien cálida. Intentando solucionar un problema técnico que tuve con la cámara submarina y que hizo que me acordara de todos mis ancestros conocidos y los que no también, bajo aquellos piedrotes, me lancé a cruzar. Ana iba delante mío y por suerte pasó limpiamente. Yo me distraje un segundo para acomodar algo de la cámara y cuando quiero acordar veo que la ola que había entrado comienza a salir generando una corriente que me arrastraba en dirección a la pared que había que evitar. Por suerte nadé rápidamente y patalee como loco. Solo tuve que apoyar mi manita que terminó con unos raspones pero nada grave. Fue de los momentos con mas adrenalina del día... quizás no el último ;)

Continuamos nadando y ahora nos separamos de la enorme pared de piedras para adentrarnos un poco mas a mar abierto. Luego de mucho rato de búsqueda y desde la parte inferior de un cardumen enorme de peces bien oscuros finalmente apareció un lindo tiburón de punta negra de aproximadamente metro y medio de largo. Fue muy fugaz pero al menos vimos uno. Ya se aproximaba el fin de nuestra primer inversión y dado que el resto de los buzos ya habían retornado al barco, subimos rápidamente para comer un snack y reponer algo de energías. Los dados ya los tenía como pasas alvinas de lo arrugados que estaban. Nos dieron un té caliente para sacarnos el frío, media vueltita y una patadita en el traste para entrar al agua nuevamente. El recorrido ahora era en el otro sentido pero además rodeando la otra piedra mayor y a travez del canal mayor. La corriente era mayor y mas cálida. Condiciones ideales, según el guía, para encontrarse con los tiburones (de punta negra/planca/ o tiburones martillo). Pasamos una vez por el gran canal y otra vez por el menor que habíamos nadado mas temprano. Mucha vuelta pero finalmente pudimos ver dos lindos tubaraos de punta negra pavonearse a unos pocos metros debajo nuestro. Y los tiburones martillo? pa cuando che? Bueno... esos... busquen algún documental de la BBC o un lindo artículo en internet con buenas fotos.. porque lo que es nosotros, no lo vimos ni en figuritas.

Ya casi hora y media en el agua, en su totalidad, que las branquias era casi un hecho. Las condiciones del agua habían cambiado y estaba muy turbia además de bastante mas picado el mar que antes. El barco se fue arrimando suavemente y en cuanto pudimos nos subimos para tener un almuerzo tranquilo y reparador. Parece que la muchachada subacuática había tenido muy poco mas éxito que nosotros pudiendo ver únicamente un tiburón martillo a pocos metros y nada mas. La verdad que para ser un tour tan recomendado y demandado por la gente, no fue la gran cosa. Esperaba más y mis expectativas estaban bastante mas altas de lo que debieron ser. Lo cierto es que depende mucho de las condiciones de visibilidad en el agua y hoy San Pedro no ayudó mucho para que eso se diera. 

Mas tarde, al llegar al pueblo, decidimos tomarnos un taxi y volver por el hotel a dejar algunas cosas que estaban húmedas y volver a salir. En este último caso, con rumbo al Centro de Interpretación que hay en el pueblo para luego tomar el camino al Cerro Tijeretas. Una linda caminata para hacer lejos del mar, con un lindo calor intenso que retornó luego de casi tres días de lluvias casi que continuas. Fuimos subiendo y parando para sacar fotos o para lograr que las pulsaciones bajaran a menos de ciento ochenta que son las ideales para un humano mortal. Un par de miradores mas arriba y teníamos una hermosa vista del pueblo del lado izquierdo y otra mas linda del lado derecho, en una zona de Snorkel bien baja donde se veían desde lo alto un par de lobos molestando a la gente para jugar. Son bien como un perrito. Calculo que si le tiras un palito te lo trae o si le pedis que te traiga el diario te lo devuelve todo babeado. Unos divis los guachis!

Dimos unas vueltas por los senderos hasta que llegamos al muelle que veíamos desde arriba, donde vimos gente bañándose con los lobos. Estaba tentador para lanzarse al agua porque el calor que hacía si te pegaba el sol directamente era mortal. Estuvimos sacando fotos a la sombra y comenzamos a subir a otro mirador mas sobre una punta de la bahía. Además aquí existe una estatua de Darwin en conmemoración de su primer llegada a la isla. Supuestamente cuando visitó la zona, lo hizo llegando a muellecito que habíamos visitado unos minutos atrás y a unos pocos metros de la estatua. Después de un análisis pormenorizado de la figura del Don Carlitos, concluimos que menos mal que visitó hace mas de cien años el lugar y no lo hizo después, para poder ver lo que hicieron con su figura. Creo que el escultor es el mismo que hizo las figuras de Cavani y Suarez en Salto, pero luego de consumir varios litros de cervezas fuera de fecha. Mamita que espanto!    

Snorkel Point visto desde el sendero que llega al Cerro Tijeretas

Prácticamente a la vuelta de este mirador, vimos que había otro mirador mas pequeño que dejaba ver mejor el mar abierto con el Leon Dormido al fondo. En la entrada había un cartel que decía que el mirador estaba bajo condiciones no óptimas de su utilización. Nos acercamos y pudimos constatar que le faltaban un par de tablas en el piso pero el resto estaba bien. Nos acercamos y sacamos unas fotos, tratando de no meter mal la pata. Comenzamos a retornar y nos volvimos a encontrar con Ana, que venía haciendo un recorrido similar. Nos pusimos de charletas varias y cuando quisimos acordar escuchamos un grito que salía de las escalas normales. Un grito de dolor bastante verídico. En un segundo se te pasan miles de imágenes de que pudiera ser lo que estaba pasando, hasta que recordamos que acabábamos de ver pasar una pareja rumbo al mirador inhabilitado. 

Corrimos en esa dirección. Cuando llegamos vimos como la muchacha estaba sentada en el piso con su pié derecho completamente metido en el agujero de la tabla que faltaba. Se quejaba muchísimo. El novio o pareja, que no atinaba a nada, le preguntó que si estaba bien o no y ella en un amable inglés le contestó "nooo no vez que no estoy bien! si serás zopenco!". Anita, Ana y yo corrimos buscando ayuda con algún guarda parques que anduviera por la zona. Apareció una muchacha y un muchacho. A esas alturas ya habíamos sacado a la muchacha del pozo (y no.. no sonaban el tema de Los Abuelos de la Nada) y tratada de explicar dónde le dolía mucho la pierna. Lo curioso es que no era en la pierna ensartada sino en la otra. Aparentemente al caerse se dobló la pierna "exterior" y le dolía muchísimo. A todo esto, el novio seguía sin reaccionar y solo sostenía una mochila. Reaccioná botijaaa!!! Creo que precisa un par de cachetadas este muchacho. Volvieron los guarda parques que nos habían ayudado inicialmente y nos dijeron que ellos no se podían quedar pero que ya habían llamado al 911 y al servicio de emergencias del parque y que ya venían en camino.

Comenzaron a pasar los minutos y los minutos y nadie aparecía. La muchacha que ya había decidido tomárselo con la mayor calma posible, se había recostado en el piso y se había puesto música para calmar las ansias. Los tres ayudantes improvisados controlábamos que la ayuda supiera dónde estábamos. Corrían los minutos y nada che. Ya nos estábamos poniendo nerviosos porque el sol comenzaba a ocultarse y el camino de retorno si bien no era precario, era poco iluminado y angosto. Yo sugerí que si se animaba a pararse y caminar con una sola pierna, la podríamos ayudar a bajar muy lentamente. Aceptó la propuesta y la alzamos entre el novio y yó mientas las Anas cargaban el equipaje nuestro y el de ellos. Luego de hacer unos poco metros finalmente llegó la ayuda que por suerte había agarrado para cualquier lado. 

Comenzaron los procedimientos de inspección de la lesión y a atenderla con los elementos que habían traído para ayudarla: una caja de cartón de algún producto para el hogar y una tela. En ese momento pensé que estaba ante la presencia del McGyver ecuatoriano y que con eso iba a hacer algún dispositivo para que la lleváramos como en una camilla. o un potencial helicóptero de papel para sacarla rápidamente del área directo al hospital. Pues nada de eso. Iban a entablillarla con la caja de cartón y las ataduras con la tela que rasgaron e hicieron listones que posteriormente ataron a su rodilla/pierna mal trecha y su brazo/cuello. A todo esto, los enfermeros y sus ayudantes no hablaban ni una sola palabra en inglés, dado que la chica era estadounidense y querían transmitirle lo que iban a hacer. Algun voluntario en la sala? Nadie?.. bueno...ta entonces su amigable cronista y ahora devenido en traductor iba a tomar la posta. 

Intercambio cultural medicinal de por medio, comenzamos a trasladarla utilizando el conocido método de la silla hecha de brazos. O sea.. hicimos un nudo humano entre el novio maniquí y yo y la sentamos dulcemente sobre ellos (nuestros brazos y manos) para comenzar el descenso. Fuimos haciendo postas, intercambiando con los otros camilleros/enfermero cada pocos metros. La chica ya no era "tan bella y graciosa moza que lavó su ropa en un abedul" que versa la parodia de Les Lutiers. A cada paso el paquete pesaba cada vez mas y se nos resbalaban las manos. Ah! recuerdan que les comenté que hacía mucho calor no? Imagínense tres cuerpos abrazados y haciendo fuerza para bajar un cerro. No hay índice de humedad que pueda registrar ese pegote... Habremos hecho unos tres cientos metros de un total de ochocientos, quizás? Hasta que finalmente llegó la ayuda con la camilla indicada para bajar como en montaña rusa, cerro abajo. Estaban todos! El enfermero, los camilleros improvisados, las acarreadoras de mochilas, el maniquí, la enferma y luego los médicos del 911 mas otros ayudantes del parque. Seguimos el descenso y era como si fuéramos  en una procesión o una comparsa. Los de atrás éramos los negros lubolos y la de la contusión la reina del carnaval y la que iba arriba del  

carnaval. 

Finalmente, luego de un buen rato de asistencia y apoyo logístico, logramos llegar a la ambulancia que estaba esperando a la entrada del sendero. Nos despedimos medio a los ponchazos pero la muchacha, que ahora sabemos que se llama Lisa, nos agradeció la ayuda y apoyo moral que le dimos. Hace un par de horas me llegó un mail suyo que ya esta mejor y que lo que inicialmente le habían dicho que era una contusión o un esguince resultó ser una fractura múltiple de tibia! Nosotros para compensar el rato complicado que tuvimos y aliviar el stress, nos fuimos a tomar unas copitas con las Anas. Estuvimos de grandes charlas de viajes y otras yerbas. Fue un gran gusto haberla conocido y "divertirnos"un rato todos juntos. Somos unos jodones bárbaros eh!?

Sin mas y hasta mañana, nos leemos por este medio nuevamente o sino recuerden que si quieren tener mas novedades nuestras, no se olviden de subscribirse o chequear la cuenta de Instagram de una amiga que viaja con nosotros. Sigan a Julia la Llama: https://www.instagram.com/julia_la_llama/

Hasta logo manoletes!

Y donde esta el piloto? - Parte 10

Buenas buenas. Acá reportándonos desde un nuevo destino: Isla San Cristóbal. Para los que se estén preguntando dónde sorongo queda eso, bueno.. basicamente al otro lado del archipiélago de Galapagos. Al este de nuestra posición anterior.Si no mal me equivoco, en la isla mas al Este de las que forman parte de Galápagos. 

Todo comenzó por la mañana, cuando preparamos todo para salir al medio día al aeropuerto de Isabela a tomarnos el vuelo que nos traería hasta aquí. Como el checkout era recién a las once de la mañana, decidimos que luego del desayuno iríamos a la playa que teníamos a un par de cuadras del hotel. El agua turquesa estaba deliciosa y a la temperatura ideal. Un poco revuelto al principio pero luego de avanzar un poco mas todo se aclaraba y era una placer refrescarse ahí. Volvimos al poco rato y finalmente nos preparamos para salir al aeropuerto. Hicimos un poco de tiempo y cuando quisimos acordar ya estábamos en el taxi rumbo a tomarnos el avión.

La llegada al aeropuerto fue un poco.. .como describirla... rápida, tranquila y solitaria a la vez. Me explico. Rápida porque solo nos llevó cinco minutos llegar desde el hostal hasta el  aeropuerto. Muy cerca de la población. Llegamos a un aeródromo como el del Jagüel en tamaño o similar. Muy chico dado que aquí no vuelos comerciales grandes. El taxista nos dejó en lo que supuestamente era la entrada al aeropuerto. Nadie. Absolutamente nadie había aquí. Pero no solo nadie.. sino nada. Era una construcción abandonada. Sin puertas, ni ventanas, ni letreros, gente entrando saliendo. Ni ruidos había. Era un edificio a medio terminar en la mitad de la nada con un solazo que aumentaba la sensación de desolación. Por allá comenzamos a darle la vuelta a "la entrada"y solo podíamos ver mas habitaciones sin terminar y nada mas. 

Aeropuerto Isabela

Ni la mas mínima indicación por donde se le entraba ni que había que hacer. Al minuto apareció un veterano de musculosa, pantalón de tres cuartos y chinelas, blandiendo una escoba. Venía barriendo el agua de las últimas lluvias y tratando de achicar el barrial que había dentro del edificio. Nos hizo una seña como diciendo "es por acá". Ah mira.. ahora me queda mucho mas claro si.. seguro! Dimos vuelta a unas columnas y accedimos a otro ambiente donde había mas habitaciones vacías y sin marcos en las ventanas ni puertas. Una mugre que los edificios sin terminar desde hace años en Punta del Este eran el Hilton comparado con esto. Como es esto??? Si lo comparamos nuevamente con "El Jagúel", éste es el aeropuerto de Los Angeles en USA comparado con el estado deplorable del Aeropuerto Puerto Villamil.

Seguimos avanzando y nos volvimos a equivocar. Volvió a aparecer el don y con otra seña nos dijo por dónde seguir. Avanzamos otro poco mas y ahí todo se clarificó. Vimos un par de siluetas que se recortaban a travez del enseguecedor brillo que entrada por esos agujeros que llamaban ventanas. Una mujer acodada en un mostrador nos dijo que el check in lo teníamos que hacer en el mostrador de la izquierda. Era el de la otra aerolínea así que nos dijo que esperáramos. Mientras tanto nos revisó el equipaje y nos dió un poco de charla. Ella nos dijo que "el muchacho de nuestra aerolínea" ya venía en camino para registrarnos y hacernos abordar. Nos sentamos en la "sección de espera"del aeropuerto. Seis sillas de plástico desvencijadas eran toda la sala de espera en el medio de un recinto diez veces mas grande completamente vacío. Increíble! Esperamos y esperamos y por allá apareció el "chico del checkin". Una especie de ninja negro con uno paramilitar de las FARC. Pantalón oscuro, championes con colores locos, remera clara con dibujos extraños una capucha casi como un pasamontañas y un lentes de sol blancos espejados. Pensé que en vez de facilitarnos el acceso al avión venía mas bien a secuestrarnos. 

Todo un personaje. Nos preguntó si éramos nosotros los que viajábamos con ellos, nos pesó la valija y nos hizo un recibo y unos "boletos de boarding" completamente a mano. Llenó un formulario a los ponchazos y se dedicó a hacer otras cosas. No hizo avanzar a la sala de "pre boarding". Otro espacio abierto donde el acceso a la pista era simplemente volear la pata y correr derecho al avión. Revisamos rápidamente lo que nos había entregado como boleto y resulta que decía que volábamos a Baltra (Aeropuerto al cual llegamos y al cual tenemos que ir para volvernos a Uruguay... dentro de tres días, no ahora). Corrimos a avisarle que nos había hecho mal el recibo. Lo revisó y dijo "ah si... esos están mal.. son estos los de ustedes", y los que le dimos nosotros los dobló y se los guardó como quien guarda un pañuelo con mocos. Esto no se puede poner mejor... verdad?

Nosotros esperábamos mientras nuestra valija estaba en la zona de pre-carga de equipaje y otras encomiendas que llevaba el avión. O sea.. un rincón entre dos paredes que cualquier podía acercarse y llevárselas. En fin. Vimos que estaban por cargar unas conservadoras y otras cajas al avión en el que íbamos. Al principio el "guerrillero del checkin", que ahora era el personal de carga del avión, comenzó su labores como mucho cuidado. Luego de que el viento le desacomodó algunas de esas cajas y hieleras que pretendía cargar, terminó a las patadas con las cajas. Luego las revoleó para adentro del avión como quien tira el agua de los fideos luego de hervirlos... en el camping de Santa Teresa, detrás de los arbolitos. Un desprolijo como pocos. Nos dieron la orden de subir al avión y comenzamos a caminar por el borde de la calle que llevaba al avión solo cuatro personas. Ana, yo y dos muchachos mas. Nos encontramos con el piloto junto al avión. Nos dio algunas instrucciones básicas y subimos. Solo espero que el guerrillero/carguero ahora no sea la azafata del avión porque me caigo de espaldas!

En esta parte del cuento suena la música de Top Gun. La que se llama "Danger Zone" de Kenny Loggins y sabrán a qué me refiero. El avión era diminuto. Cuatro asientos ocupados por nosotros, mirándose frente a frente y una parte posterior llena de cajas sueltas como naranjas en un cajón de la feria. Apenas subir, el piloto me dijo que no había copiloto por lo que el asiento delantero estaba disponible por si lo quería usar.Anita me dijo que ella no le interesaba. Al muchacho me miró con cara de qué ni en pedo se pasaba para adelante y la cuarta pasajera ni dijo "reventá" así que me auto ascendí a segundo al mando, al frente de la aeronave. Tenía los lentes negros, el rango recién otorgado y la aeronave para volver. Me sentía Maverick o Tom Cruise para los amigos. Igualito que él solo que con un par de tostadas con manteca y unos huevos revueltos encima mas que él. Nada mal no? Me preparé para sacar muchas fotos con previa autorización del primer comandante. Le pregunté si había algún problema con eso y me dijo "nah.. dale con fé". La carreteada fue cortita como patada de chancho. En unos pocos segundos ya estábamos viendo la costa turquesa que rodea al pueblo. Increíbles vistas y fantástica experiencia. El vuelo fue rápido, suave y placentero. Apenas despegamos hicimos una vuelta completa, como un cerito, y pasamos bien al lado de la isla Tortuga; la que se parece a un volcán sumergido. 

Volvamos por encima de  los mil quinientos metros y vimos como unas esponjosas nubes blancas se transformaron en feas nubes grises con lluvia, justo después de atravesarlas y comenzar a ver nuestra isla destino. Cuando le di la orden, comenzamos el descenso hacia la pista. Pista que no se veía casi nada. La lluvia ya se había largado y las gotas contra el parabrisas se desplazaban a gran velocidad. Poco a poco comenzamos a ver las luces del aeropuerto y ahí nos fuimos de cabeza. No no.. no se asusten... no nos estrellamos! Simplemente bajamos el tren de aterrizaje y pocos minutos después hicimos contacto con la tierra, sanos y salvos. Una maniobra de taxi bien rápida nos dejó casi que dentro de un hangar. Tan rápida que le hicimos un finito a una columna del aeropuerto. Si no hubiera sido porque el piloto la vió le habríamos hecho una respiración al ala izquierda y enganchado las luces también. Luego de todo, el piloto nos dio la bienvenida a San Cristobal y acto seguido me pidió que le envíe las fotos por mail o algo así. Me di vuelta para bajarme y Ana me avisó que el otro pasajero estaba interesado en que le mande las fotos también. Al final tuve mas éxito con las fotos que la Sub 20 contra Ecuador en el sudamericano.

Luego de un rato buscando un un taxi en el aeropuerto, llevamos al hotel y nos organizamos para salir de nuevo. Pensamos que estábamos cerca del centro pero esta vez le pifiamos en la elección. El hotel esta bárbaro pero lamentablemente esta lejísimo de los puntos de interés pero además todo en repecho. Ideal para bajarse la comida del medio día. Salimos bajo lluvia cuesta abajo hasta conseguir un lugar para almorzar. Cuando finalmente aflojó un poco la lluvia, nos dedicamos a recorrer toda la rambla y el puerto, completamente sobre poblada de lobos marinos y sus crías. Al principio todo es una novedad y todo precioso. Al rato, cuando el griterío de los lobos es incesante, te termina paspando. Además algunos gritan que parece que erutaran el abecedario de continuo. Es impresionante. 

Cada vez quedaba menos luz en una tarde que mejoró un poco, por lo que decidimos alquilar unas bicicletas y salir a dar una vuelta por un par de playas cercanas. Primero visitamos la pequeña playa Mann, a unos pocos metros del centro. La playa parece un lugar muy lindo pero es muy concurrida. Había cientos de personas bañándose y haciendo snorkel junto a unos cuantos lobos marinos que chiviaban con ellos. Estuvimos unos pocos minutos y decidimos continuar. Mas delante llegamos a un camino de tierra y a un lugar para dejar las bicicletas. Desmontamos de las chivas y caminamos unos ochenta metros para llegar a la segunda playa: Playa Punta Carola. Una playa un poco mas grande y tranquila, poblada por iguanas, lobos marinos a lo lejos y fragatas reales perchadas en un árbol medio enclenque que había en el fondo. No corría una gota de aire y a pesar de las lluvias y la poca luz que había, el calor era intenso. Sentados en la arena, sin movernos éramos una canilla abierta. Decidimos quedarnos unos minutos junto a la vegetación que allí había. Ya casi no quedaba gente en la playa y los mosquitos salieron a buscar a un par de giles para chuparles la vida. Literal. Estaban endiablados. Eran unos kamikazes. Zumbaban y te picaban como si se estuvieran dando un festín. De hecho lo estaba teniendo. Tuve miedo de no poder recuperar la bicicleta en la entrada a la playa porque los mosquitos estaban a punto de sacarnos en andas para otro lado. No aguantamos ni diez minutos y nos tuvimos que ir. 

Puerto Barquerizo Moreno por la noche

Ya se acercaba la hora de devolver las bicis y además nos había picado un poco el hambre así que salimos rápidamente de la zona mosqueril y nos dirigimos al centro. Caminamos un poco, cenamos y nos volvimos repecho arriba para descansar por hoy. Mañana nos espera un gran día. Ya tendrán las crónicas. 

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Hastalogo!

P.D: La conexión apesta aquí. En cuanto pueda mando alguna foto mas...

Pucha cuánto bicho! - Parte 9

(suena la guitarra payadora) 

Aro aro arooooo!!! Discúlpen si interrumpo esta amena audición,

 ..

.Acá me pongo a escribir, al compás del teclado

Sepan disculpar si me extiendo un poco y me quejo

Mango, pistacho, chicle, son horribles los helado'
...

Rayas, tiburones, tortugas y mas bichos, acá vimos muchos

los guías son unos expertos en naturaleza

pero hablando el inglés, son todos flor de truchos

...

Varias islas visitamos, ninguna tiene parangón 

Salimos por las mañanas y retornamos al atardecer 

Muy macho hablando del tiburón, pero hoy frente a frente, fui flor de cagón!

Saliendo al tour


El tour de hoy comenzaba mas tarde en la mañana, por lo que decidimos hacer una levantada y desayuno mas descontracturado. La hora de "piqueo"(pickup en inglés) eran las once en punto. De nuevo, en este intercambio interdimensional las once fueron mas bien las once y veinte. Esperábamos un ómnibus, min van o en su defecto un camión con asientos de madera tipo iglesia en la caja. Pues no. Esta vez tuvimos una nueva sorpresa. Fuimos hasta el puerto en la caja de una camioneta pick-up. Como éramos pocos y no había otro medio, decidieron improvisar. 

Llegamos al puerto y nos esperaba el señor guía con las primeras instrucciones de lo que hacer y que no hacer durante el tour además de lo que íbamos a ver con él. Aprovecho ha darnos bien los detalles y a darnos un consejo. Nos mandó al baño que había en el puerto porque en el barco solo había un urinario y "bueno.. no era lo mejor pero si la naturaleza manda.. si toca toca, que se le va a hacer". Palabras santas y textuales de nuestro señor guía. Amen!

Minutos mas tarde ya estábamos en nuestra embarcación de lujo, once turistas, el guía, el capitán y su alférez (mas bien conocido como che pibe traeme/alcanzame/agarrame, etc). Nuestro destino era visitar la zona de Cabo de Rosa. Un parte hacia el oeste de Puerto Villamil en Isabela, donde la madre naturaleza empoderando al volcán Sierra Negra y al Cerro Azul provocaron una enorme "planicie de roca volcánica" junto con una enorme cantidad de gases. La velocidad de bajada de la roca incandescente y su impacto con el aire mas frío y el agua produjo una capa de roca en cuyo interior guardó gases y mas lava líquida. Con el tiempo se enfrió y provocó un gran techo de roca que en algunas partes colapsó y formó puentes naturales y en otras partes no. Basicamente una casa con múltiples habitaciones en las que algunas paredes quedaron en pié y algunas habitaciones perdieron el techo y otras no. Si les esta por dar un ACV tratando de imaginárselo, no se preocupen, si ven las fotos se darán cuenta como es el lugar. 

Los Túneles en Cabo Rosa

En el camino hasta éste lugar, tuvimos que adentrarnos en el mar para poder esquivar la costa salpicada de rocas. En estos kilómetros mar adentro tuvimos varias oportunidades de observar parte de la fauna que ofrece el océano aquí. Vimos alguna tortuga al pasar, pero lo mas imponente fue ver en tres oportunidades unas enormes manta rayas a casi que nivel de superficie del agua. Bicho enormes que parecen volar bajo el agua. Lamentablemente no las vimos desde abajo pero calculo que en estos días ya tendremos la oportunidad de hacerlo. 

Aproximadamente luego de cuarenta y cinco minutos, llegamos a "Los Túneles" que es lo que describí anteriormente. Lo complicado fue aproximarnos a nuestra zona de amarre y poder esquivar los cientos de rocas que sobresalen del agua en algunos casos y en otros apenas se ven. Una zona muy baja que creo que al barco le hicimos algún que otro rayoncito. El capitán un fenómeno. En un momento lo miré porque parecía que iba bailando y meneando las caderas. En realidad iba a los volantazos limpios esquivando todas las salientes de piedras que pasaban a cada lado. Un laberinto de túneles y mini pasajes que si no se ha visitado varios cientos de veces es muy fácil perderse y terminar encallado a la vuelta de la primer piedra.   

En el recorrido, que se parecía al de una calesita, dando vueltas para un lado y para el otro, pudimos ver pingüinos . Estos animalitos son el únicos en su tipo que habita en zonas tan cálidas. Además, serian el segundo o tercer pingüino mas pequeño que existe. También pudimos ver piqueros de patas azules o pájaros de patas azules (contra todos los pronósticos, que loco no?) Finalmente atracamos el barco junto a unas piedras y pudimos descender para hacer una mini caminata. Las piedras sobre las que caminábamos, como ya dije, son de origen volcánico y sumamente irregulares en su forma. Por lo que, cualquier tropezón o  caída terminaría en un chichón mas que interesante. Por suerte nadie llegó a ese extremo. Desde los puentes volcánicos o túneles pudimos apreciar las aves antes mencionadas desde mas cerca. Pudimos ver un ritual de apareamiento de los piqueros donde la hembra no quería saber nada mientras el macho se deslomaba haciéndole todos los bailes y sacudidas de alas y plumas. En un momento me pareció que intentaba hasta el "moonwalk" del finadito Jackson pero ni eso la convencía. Cualquier similitud con la vida real es pura coincidencia. Además, por los túneles y canales que se forman también pudimos ver infinidad de tortugas marinas que los recorrían y se alimentaban en la zona. Aparentemente también el tiburón tigre visita estas zonas pero no pudimos ver ninguno.

Después de almorzar en el barco, volvimos a deshacer el camino andado entre ese complejo laberinto de rocas y canales y nos desplazamos hasta la zona de "el finado". Una zona mas abierta y no con tantas rocas a nivel de superficie pero donde las tortugas van a alimentarse y a descansar... al igual que otros habitantes. Preparamos el equipo acuático y de inmediato saltamos por la borda a snorkelear como morsas ansiosas. Mientras nos aprontábamos pudimos ver múltiples tortugas marinas que salían a la superficie a respirar y volver a alimentarse. La diversión estaba mas que asegurada. Nadar con ellas iba a ser uno de los mejores momentos del día. Nos tiramos y comenzamos "allá allá hay una tortuga!" o "acá acá hay como tres! miren!"  o mas aún "tortugasss" Que emoción! Como sería la alegría de Anita, principalmente, que en un momento fue a avisarme que estaba nadando sobre tres de ellas. Estaba tan apurada por decirme y feliz que se sacó la máscara y el tubo para respirar... bajo el agua, lo que provocó que casi se ahogara. Se atragantó con agua de tal manera que estuvo diez minutos tosiendo y escupiendo agua. Pero paraaa! No te pongas loca chiquilina!!

Tortugas marinas en la zona de El Finado en Cabo Rosas

El guía, que se metió con nosotros al agua, nos hacía seguirlo y nos iba indicando lo que iba encontrando. Además de las bichas ya mencionadas, nos alertó de la presencia de peces loro, cardúmenes de peces que no recuerdo el nombre, caballitos de mar que apenas se veían y había que ser un experto para reconocerlo, como así también un pulpo. Pulpo que apena lo pudimos ver porque estaba mas retobado que botija haciendo berrinche en el supermercado. Le falto que se tirara al piso y se pusiera a dar vueltas al pulpo. Se logró ver un segundo y luego se escondió en un pequeño agujero en las rocas que solo él podría contorsionarse para meterse ahí. Dimos una larga vuelta por la zona hasta que finalmente encontramos el otro animal que habíamos ido a ver. 

Lo buscamos por los túneles, debajo de las piedras y en algunas cuevas que vimos a la pasada y nada. No sabíamos si ya lo habíamos pasado por alto en las zonas donde el agua estaba un poco turbia o simplemente se habían dado a la fuga. Ana y yo nos habíamos quedado para atrás en el grupo. El guía en la otra punta. Yo venía distraído mirando para la derecha cuando de repente noto que algo se dirigía en mi dirección sobre lado izquierdo. Prendí la cámara mas por instinto que por saber exactamente lo que venía hacia mi. Por suerte todo respondió según lo esperado... principalmente el bicho, que se hizo el choto y pasó como pedrada junto a mi. Un tiburón de punta blanca de aproximadamente un metro y medio acababa de hacerme un finito. Paso entre unas piedras y yo. Asi como si nada. Le avisé a Ana y a un par de excursionistas que estaba cerca mío y traté de recuperarme del shock y seguirlo por unos metros hasta que el bicho decidió no aguantarme más y alejarse en un par de coletazos. Impresionante el momento que acababa de vivir. Las tortugas continuaban apareciendo por todos lados pero esto había levantado la vara mucho mas alta de lo esperado. Unos minutos mas tarde hizo otra aparición tras otras piedras pero ya estaba mas mentalmente preparado. Y luego una tercera vez par luego no volverlo a ver en esa tarde. Se que los tiburcios estos no son agresivos para nada y están en la suya. Pero una cosa es decirlo desde un muelle o mirando un libro de fotitos del bicho y otra cosa es que te pase a menos de cincuenta centímetros de la cara. Creo que en ese momento se me escaparon unas burbujitas... por suerte no pasó a mayores :P

Luego de mas de una hora de snorkel intenso buscando cuánto bicho había en la vuelta, nos subimos al barco, no secamos y comenzamos a retornar suavemente a puerto seguro. En el trayecto de vuelta, pasamos por una islote formado por un par de rocas en la mitad de la nada. Aquí pudimos ver unos primos cercanos de los piqueros de patas azules: los piqueros de Nasca, con una coloración diferente pero muy parecidos a los azules parientes. También aquí y a unos pocos metros del islote salió a la superficie para dejar ver solo la punta de sus aletas una precios raya águila o raya moteada. Las fotos no reflejan ni cerca la belleza de ese bicho. Cuánta diversidad en unos pocos metros a la redonda. Si seguimos así no me van a dar las veinte tarjetas de memoria que trajimos para retratar el viajecito. Qué lugar por dio!!! Me enloquesooooo!!

Al llegar al puerto y como no podemos quedarnos tranquilos ni media hora, decidimos salir a caminar por la playa que hay a dos cuadras del hostal donde estamos parando. La lluvia era inminente pero igual salimos a aprovechar los pocos minutos de luz que quedaban. Llegamos un extremo de la playa y entramos por un sendero que no habíamos visitado junto a unas salinas. Aquí finalmente pudimos ver los tan promocionados flamencos y algún otro pajarito que andaba en la vuelta. Muy rico todo pero la lluvia ya había comenzado y con fuerza. Nos refugiamos bajo unos arboles y como no mermó, decidimos salir igual y mojarnos. Nos cambiamos, cenamos y colorín colorado, la crónica de hoy ha terminado. 

Mañana haremos otro cambio de localidad asi que estén atento a las noticias que llegaran por la noche. Igual no se olviden que si quieren tener mas novedades nuestras, no se olviden de subscribirse o chequear la cuenta de Instagram de una amiga que viaja con nosotros. Sigan a Julia la Llama: https://www.instagram.com/julia_la_llama/